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sábado, 23 de noviembre de 2013

Encuentro enigmático con una niña taiwanesa (finales noviembre 2013)

Sueño hermoso y enigmático. Llego tarde al trabajo y he aquí que, entre prisas y ajetreos, voy a parar a la casa de una familia taiwanesa. Al parecer, acudo allí regularmente, como una especie de parón o estación intermedia, o como si debiese recoger algo en aquel lugar, diariamente, antes de proseguir con mi día.

La casa está ataviada según los modos asiáticos. Hay persianas con franjas finas y cilíndricas de madera, pequeñas estancias con muchos detalles, alfombras y adornos circulares, muchos enseres de papel o de tela fina. Y una luz en alternados y geométricos claroscuros.

Anda por ahí una niña-joven bonita e inocente. Revolotea a mi alrededor como si se alegrara de verme, como si le distrajera o quisiera pavonearse. Su madre está en la cocina, muy absorta guisando algo. Creo recordar que también hay algún gato u otro pequeño animal merodeando con parsimonia.

Veo que tienen una especie de farolillo o incensario con un pequeño hato de tela en su interior, de donde mana un generoso y constante vapor. Me parece olfatear una suave y balsámica fragancia, y pregunto si lo utilizan como ambientador, pero la niña me replica, con la mueca graciosamente torcida, que apenas se trata de unos trapos calientes.

Antes de partir en dirección al trabajo, me conmueve la niña y desearía quedarme con ella. Le paso los nudillos de la mano por la mejilla, como gesto de ternura, y me marcho con un cierto vacío en el corazón.

Ver relato inspirado en este sueño


miércoles, 21 de agosto de 2013

Laura con los lobos (mediados agosto 2013)

Ando por un camino de montaña junto a mi madre. De repente, oigo unos aullidos lejanos y me asusto. Lo olvido durante un rato hasta que se confirman mis temores: hay lobos merodeando por allí. Me vuelvo hacia atrás y los veo en el camino, a lo lejos, devorando aparentemente a un animal, con ruidos escalofriantes. Me horroriza pensar que nos puedan descubrir y se acerquen a nosotros. Mi sorpresa es mayor cuando me doy cuenta que Laura está al lado de los lobos, junto a algunos de mis hermanos y cuñados (todos hombres). Parecen fascinados por la escena salvaje, sin miedo. Me siento entonces algo rebajado y humillado por mi cobardía; mi miedo se mide entonces con la envidia de las sensaciones fuertes.

miércoles, 31 de julio de 2013

Cayendo de campana en campana (finales julio 2013)

Curioso sueño. Voy cayendo por el aire. Me agarro a una gran campana, desde allí me dejo caer hasta otra situada más abajo, y así sucesivamente. Las campanas tienen tamaños diversos y trato de agitarlas para que suenen con fuerza. Mi misión debe ser rápida y certera: estoy a expensas de la fuerza de la gravedad y mi pericia y puntería.

domingo, 28 de julio de 2013

Balcón secreto a las viñas (finales julio 2013)

Estoy todavía en casa de mis padres. Reparo en que, desde hace días, nuestra escalera de vecinos es mucho más amplia y se ve diferente. Se lo pregunto a mi madre. Nos explica que es un espacio que hasta entonces no habíamos visto; sólo recorríamos la estrecha escalera de un piso a otro, pero hasta ahora no nos habían permitido transitar por esta escalera mayor.

Gracias a este nuevo paso, descubro que tenemos un balcón o terraza que da directamente a un hermoso paisaje de bosque y viñas. Los viñedos casi tocan con nuestras paredes, y podemos descolgarnos fácilmente del balcón para llegar a ellos. Me fascina esta cara desconocida de nuestra casa, y me pregunto por qué no la habíamos conocido y disfrutado hasta ahora, aunque no está muy claro por cuánto tiempo podrá ser así.

jueves, 17 de enero de 2013

De rodillas en el cementerio, perseguido por el zombi de Poncio Pilato (mediados enero 2013)

Sueño-pesadilla de lo más extravagante. Nos desplazamos en coche hasta un cementerio situado a las afueras de Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Vamos a participar en un acto en memoria de mi abuelo materno que, dentro del sueño ya ha fallecido hace tiempo (no en la vida real). 

Al llegar, nos colocamos en una curiosa disposición: todos en pareja, dándonos la mano con nuestro compañero, de rodillas y formando fila, una pareja tras otra. A mí me toca formar pareja con un señor mayor, que resulta ser el hermano mayor de mi abuelo (acaso su hermano Joaquim, éste sí, difunto en la vida real). Vamos andando de rodillas, como en una especie de ritual, a lo largo del cementerio, mientras musitamos avemarías y padrenuestros. Al pasar por el ataúd de mi abuelo, mi acompañante se emociona y solloza. Me compadezco de él, imaginando qué sentiría yo si muriese un hermano mío. También pasamos por la tumba de mi abuela materna (aunque tampoco ha fallecido en la vida real).

Por alguna extraña razón, el cementerio es a la vez un gran yacimiento de vestigios de la época de Jesucristo, como si estuvieran allí enterrados todos los protagonistas de los evangelios. Confío hallar algún rastro de Jesús pero, en vez de eso, veo surgir un hombre monstruoso, muy alto y amenazante. Enseguida comprendo que se trata del zombi de Poncio Pilato (!) y echo a correr despavorido. A partir de este momento soy una mujer, más concretamente la actriz Laura Dern, que también huía aterrada de los monstruos en 'Jurassic Park'.

Desesperado/a, agarro un gran objeto contundente, una especie de tapa metálica o de plástico con partes agudas y afiladas, y golpeo con él al zombi, de modo hiperviolento e insistente, hasta que el cuerpo de mi perseguidor queda horrorosamente roto y desangrado, aunque aún se mueve. Huyo a toda prisa. El zombi queda recluido en un cuarto, la última habitación del segundo piso de la casa de mis padres. Voy mirando atrás para ver si me va a la zaga, pero sólo se ve la silueta iluminada de la puerta entreabierta. Salgo a la calle sobresaltado, y entonces oigo la voz del zombi, que ha adoptado el timbre de un tertuliano radiofónico (Joan L.). Con entonación sarcástica, suave y pausada, el zombi se refiere a mí como "esta chica" y asegura que mi miedo se debe a que soy "una reprimida sexual" (?).

(Quizá soñar con Pilato se debe a que estoy leyendo 'El maestro y Margarita' de Mijaíl Bulgákov, novela satírica donde se habla de una excéntrica visión sobre el prefecto romano con un manto forrado de rojo sangre).

martes, 15 de enero de 2013

Entro en una iglesia de colores y al salir se derrumba (mediados enero 2013)

Sueño peculiar. Estoy en Madrid y entro en una iglesia, siguiendo a una monja de modos amables y silenciosos. La iglesia pasa desapercibida en el exterior, encajonada entre bloques de pisos y sin fachada. Subimos por una escalera algo oscura. Siento claustrofobia. Finalmente llegamos a la sala del templo propiamente dicho, un lugar de lo más insólito. Todas las paredes están absolutamente cubiertas de pinturas multicolores, con escenas de Cristo y de la Virgen de estilo neobizantino. Además, todos los ángulos y escalones son ostentosamente redondeados, suaves, como si se tratase de colchones de feria infantiles, por donde se pudiera bajar sentado, deslizándose como se hace por los toboganes. Hay una ventana abierta, desde donde veo también otras pinturas y símbolos que me fascinan, a la vez que me crean inquietud. Lo más asombroso ocurre al final. Justo al salir de la iglesia, el templo se derrumba súbitamente. Me quedo estupefacto por la extraña casualidad.