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sábado, 14 de agosto de 2021

Google Maps futurista donde puedo meter las manos y rescatar cosas (3-4 abril 2021)

Descubro una especie de Google Maps futurista que me permite meter las manos en cualquier punto del mapamundi y rescatar de donde quiera cosas que haya perdido o que quiera tomar conmigo. Por ejemplo, meto las manos en el lugar correspondiente a una playa exótica y extraigo una piedra brillante de gran belleza.

Transito en bus y moto por distintos lugares de Europa y Asia. Curiosamente, las playas de China hacen frontera con países de Europa del Este y los Balcanes. Sigo incansable, insaciable, buscado paisajes cada vez más grandes y cautivadores.


miércoles, 11 de mayo de 2016

Balcones-pupitre y dientes de león (mediados mayo 2016)

Estoy en un balcón que, curiosamente, da a un interior, una especie de aula escolar donde cada balcón es como un pupitre con varios alumnos. Se está haciendo algo así como un examen oral o concurso donde se compite entre grupos, y en cada balcón hay un equipo.

En mi caso, formo equipo con personas de mi infancia: Israel C., amigo de la familia con quien hice la comunión pero con hace años que no tengo trato -casi desde entonces- y Elena O., compañera de la escuela con quien tampoco he vuelto a coincidir. Estamos alegremente apelotonados unos sobre otros, como si no cupiéramos.

La profesora, junto a una alumna mayor que nosotros y algo repelente, nos va haciendo preguntas para instruirnos sobre cómo equiparnos para el primer día de playa del año. Respondemos y, a continuación, la alumna pregunta en voz alta "a ver si adivináis lo que se han dejado". Añade que se trata de la crema solar, que no hemos mencionado.

Juguetón, cojo un tallo de diente de león y lo pellizco hasta soltar al aire algunos de sus fragmentos blancos, como motas de algodón, que van cayendo al vacío desde nuestro balcón. Mi ex compañera de escuela, Elena, me reprende por hacerlo, y recuerda que ella es alérgica.

Casa a ras del mar (mediadios mayo 2016)

La casa de mis padres aparece diferente. A través de sus amplios ventanales se ve el mar, desde una perspectiva feliz e imposible: con la superficie en un punto elevado, y sin embargo no estamos sumergidos ni tocando con las aguas. Está a la vez cercano y lejano, dentro y fuera de casa. 

Me encanta esta nueva visión, aunque en el sueño parece más bien que siempre hubiera sido así y de repente reparara en ello. Esta imagen me llena de paz y alegría. Todo lo que necesito está en el mismo sitio, no tengo que esforzarme ni desplazarme.

Me recuerda a una ventana del hospital de Sant Boi, vista hace poco en la vida real mientras mi abuelo se encontraba ingresado: estábamos en una planta subterránea y por la ventana asomaba un parterre de flores a unos dos metros sobre el suelo.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Manguerazo contra la cucaracha y ensoñaciones del desierto (principios diciembre 2014)

Estoy en el jardín de mis abuelos, en Ordal. Me encuentro en una de las esquinas de la finca, tal como se entra, a la izquierda. Hago algún tipo de trabajo o juego en los márgenes, manipulando las plantas, la tierra y las macetas. De repente veo una cucaracha y la ahuyento con el chorro de agua de la manguera. Mi abuelo Eudald pasa por allí y me reprende por mi acción. Él quiere que mantenga el jardín en un determinado orden y estructura. Acto seguido pienso en el desierto, y lo difícil que sería mantener conscientemente su delicada orografía de surcos y dunas en la arena. Evoco la imagen del vasto paisaje desértico.

lunes, 25 de agosto de 2014

Descubro la Barcelona árabe (mediados agosto 2014)

De paseo por Barcelona descubro una zona, en la falda de la montaña, donde se conservan numerosos edificios y vestigios de época árabe. Me asombra el hallazgo, puesto que creía conocer bien la ciudad. Me entretengo entre antiguas mezquitas y fuentes, todo en un ambiente apartado y entre árboles, con abundancia de tiendas turísticas y de souvenirs. Intento recordar la ubicación y la ruta para regresar en otro momento, con más calma.

Más tarde, aún en Barcelona, paso por un agradable paraje natural utilizado como pista de unas carreras de motos. Me reprenden de mala manera para que me aparte del medio de la vía, y protesto enérgicamente, pidiendo que dejen de privatizar y adueñarse de los espacios públicos, especialmente los más hermosos.