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martes, 20 de octubre de 2020

Volando y seduciendo en la universidad (abril 2019)

De regreso a la Universitat Autònoma de Barcelona, voy volando ágil, subiendo y bajando pisos por los huecos de las escaleras... Elogian mi pericia voladora. Rehúyo ambientes violentos y crispados y voy a la zaga de chicas guapas.

martes, 13 de octubre de 2015

Mi abuela posee una montaña de cobre y me fascina un jinete ciclista (11-12 octubre 2015)

1 Estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. En un ambiente familiar relajado y distendido, mi hermana Cristina pregunta a mi madre si mi abuela "es muy rica" o "si es tan rica como dicen". Mi madre responde con un amplio "sííí...", enfatizando su afirmación y pensando cómo argumentarlo. Nos explica que, por ejemplo, toda la montaña de Montjuïc, en Barcelona, es de su propiedad, hasta el punto de que la ha revestido enteramente de un metal reluciente, que parece zinc o cobre, tal como se nos aparece ahora. Mi abuela parece ajena a nuestros comentarios, está abstraída y olvidadiza. Tras el sueño, pienso que quizá he puesto a mi abuela en el lugar simbólico de mi bisuabuela -su madre-, de quien sí conocíamos sus orígenes burgueses y acomodados.

2 Aún en Ordal, me llaman para ir a comer pero me hago el remolón. Estoy fascinado con la imagen de cierto ciclista, uno o varios, que va repitiendo la escena de bajar una pendiente en el camino de bosque que se comunica con la puerta trasera de la finca. Este simbólico jinete a menudo va acompañado de atractivas muchachas, sentadas con él, e imagino que este hombre seductor y aéreo puedo ser yo. Finalmente salgo de mi estado absorto y subo a casa para comer. Voy a toda prisa, literalmente volando, cojo un vaso pero me doy cuenta que está hecho de un níquel rudo y puntiagudo. Además, el vaso está muy sucio, repleto de restos de comida, y es casi imposible de lavar, así que pregunto a mi abuela dónde están los vasos de cristal normales (le pido un 'vas', tal como ella lo dice en catalán, no un 'got'). Una vez en la mesa compruebo que todos ya han acabado, y mi madre me regaña severamente, ante la mirada algo distraída de mi abuelo Eudald.


miércoles, 14 de enero de 2015

Colgamos chocolate en una grúa, falsas estrellas fugaces y miedo a volar en Toledo (principios enero 2015)

1 Viajo con mi amigo Jose a cierta ciudad turística. Por hacer la gracia, compramos un cubo de hojalata lleno de chocolate derretido y lo colgamos de una grúa. La grúa en cuestión es muy alta, y conseguimos colgar el cubo lanzándolo al aire, gracias a su larguísima asa de eslabones. Al rato nos damos cuenta de que podrían llamarnos la atención por ello y nos preguntamos si deberíamos descolgarlo. Sería un poco imprudente, concluímos, así que tomamos otra decisión: vender el chocolate por porciones a los transeúntes.

2 Es de noche. Me fijo en cielo y veo una serie de estrellas fugaces o cometas de trazo muy grueso y brillante. El espectáculo parece algo falso, por ser tan vistoso. Después me doy cuenta que, efectivamente, era un montaje.

3 Visitamos una ciudad castellana a la que hemos ido muchas veces (parece Toledo, o una amalgama entre varias). Me encuentro frente a un precipicio, y tras él, la silueta de la ciudad. Me dispongo a sortear el abismo "como hago siempre", volando. Pero esta vez desconfío de mis posibilidades y temo caer al vacío, así que desisto.

sábado, 13 de diciembre de 2014

Muere mi abuela y aparecen dragones y murciélagos pintados (principios diciembre 2014)

Sueño que muere mi abuela materna, Mercè (vive en la vida real). Su adiós me impacta y lloro compungido. Pienso que, a pesar de que tuviera defectos, la muerte la embellece y hace que la añore y valore más. Asistimos a su entierro en Ordal. Mucha gente asiste al funeral. Descubro que la iglesia tiene muchos lados y estancias que no conocía. La fachada posterior está cubierta de esgrafiados barrocos de color rojo, verde y amarillento, y tiene una gran tribuna o balcón que puede divisarse desde un amplio patio interior. Merodeando por los espacios del templo, que desconocía, veo unas extrañas pinturas, medio borradas o esbozadas, de murciélagos y dragones con las alas extendidas y un cierto aire heráldico y triunfal, como de escudo o enseña medieval. No sabía que estaban allí.

Mientras me acerco a distintos grupos de personas creo estar volando en modo horizontal, como a un metro y medio en paralelo sobre el suelo. Pero enseguida descubro que son imaginaciones mías, ya que tengo los pies en el suelo. Me desilusiona: el que me vieran elevado me hacía sentir pleno y especial.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Tengo una bolsa de fresas adherida a la boca como una verruga; Las torres de la Sagrada Família son palmones de Semana Santa (6 diciembre 2013)

1 Fresas parasitarias en mi boca Curioso sueño. Noto una molestia constante en la boca. Parece una llaga o protuberancia. Me palpo la parte interna del labio inferior y noto allí una verruga de grandes dimensiones, casi como una bola de papel de aluminio. Tiro de ella con empeño hasta que va cediendo, pero sigue pegada a mi boca por un pequeño conducto de carne, fino y elástico. Los familiares que hay a mi alrededor (recuerdo a mi tía Daisy) me miran con desaprobación e intentan disuadirme. Pero no les hago caso y finalmente me arranco la extraña verruga con unas tijeras. Cuál es mi sorpresa cuando compruebo que se trata de una bolsa transparente con unas cuantas fresas en su interior. Algunas ya presentan mal estado, con algunas motas blanquecinas.

2 Sagrada Família sostenida por Felipe González Estoy en Lleida, donde gozo de una espectacular e imaginaria visión aérea de la ciudad. Se ven muchos monumentos, destacando al fondo la Seu Vella (catedral) y, algo más cerca, a la derecha, la silueta de la Sagrada Família de Barcelona (?). Las torres del templo de Gaudí van cambiando de tono e iluminación; ahora más oscuras, ahora más claras. Me acerco volando hasta el edificio, para admirarlo de cerca, pero al llegar descubro que las torres son en realidad grandes palmones de una procesión de Domingo de Ramos de Semana Santa. Uno de los peregrinos, sosteniendo la altísima palma conífera, es Felipe González, que camina con seriedad ceremonial. Al retirarse las palmas que parecían las torres, la Sagrada Família se presenta algo anodina e incompleta. Visito el interior, que me parece decepcionante y convencional. Pero se me ocurre que hay un segundo interior, éste verdaderamente bello -el de la vida real- con las columnas blancas y las formas arborescentes.

miércoles, 21 de agosto de 2013

Hago pasteles con Ferran Adrià y me enfrento a Urdangarín (mediados agosto 2013)

Innumerables sueños, estos días de agosto, sobre la vuelta al trabajo con todo tipo de posibilidades y recreaciones sobre cómo será este momento. En uno de ellos, regreso al trabajo y me encargan una serie de tareas creativas, como preparar pasteles de fresa (!), acompañado del chef Ferran Adrià. En una de nuestras sesiones, nos encontramos al aire libre. Aparece Iñaki Urdangarin volando (!), con aspecto de saltimbanqui, y secuestra a un hombre. Instintivamente, me lanzo corriendo hacia ellos y rescato a la víctima. Me preguntan por qué lo he hecho y respondo que el volador-saltimbanqui quería matar a ese hombre con toda probabilidad. Me siento orgulloso por mi heroicidad y mi valentía espontánea.

miércoles, 31 de julio de 2013

Cayendo de campana en campana (finales julio 2013)

Curioso sueño. Voy cayendo por el aire. Me agarro a una gran campana, desde allí me dejo caer hasta otra situada más abajo, y así sucesivamente. Las campanas tienen tamaños diversos y trato de agitarlas para que suenen con fuerza. Mi misión debe ser rápida y certera: estoy a expensas de la fuerza de la gravedad y mi pericia y puntería.

sábado, 9 de febrero de 2013

Vuelo en la colina y despertar amnésico en el coche (principios febrero 2013)

Muchos sueños de una gran tristeza y sensación de vacío en las últimas semanas, sobre todo las noches del fin de semana. En la mayoría realizo una serie de viajes o actividades con los que jamás consigo llenarme.

En los sueños de hoy: 

1 volando en la colina. Hago una excursión a una pequeña colina junto con Laura, Jose, Sara, Pablo y Mar. Yo ha había estado en solitario, pero les sugiero subir a ellos también porque hay vistas estupendas de paisajes y monumentos lejanos. En este momento suben también unas cuantas decenas de personas, padres con niños, etc. Una vez arriba, me siento distraído y aburrido y empiezo a menear los brazos para sobrevolar un gran matorral y ascender mucho para gozar de las vistas. Una niña pequeña me observa con admiración y comenta que también ella quiere volar. Como en otros sueños, ejerzo mi facultad de volar con total naturalidad, como un don que va conmigo cotidianamente.

2 despertar amnésico. Sueño inquietante y lleno de desazón. Despierto en un coche -el mío, por lo visto, aunque no conduzco en la vida real-, en una calle de mi ciudad, en las cercanías de mi casa y la casa de mis padres. No entiendo cómo he llegado hasta allí, no recuerdo nada absolutamente. Al rato llega una mujer que me da una versión dudosa de lo ocurrido: dice que yo quise escapar, que me fui sin avisar a nadie con el coche y que mi madre está muy disgustada, o algo parecido. Sigo sin recordar nada, pero estas palabras me llenan de rabia y lágrimas. Me siento extremadamente culpable, desorientado, desconcertado.

3 solitario con mis padres. Más tarde, al caer la noche, estoy en casa de mis padres, como si todavía viviera con ellos. Mi padre comenta que tiene dolor de cabeza y me pide que no toque la guitarra, ya que las vibraciones sonoras le empeoran el dolor. Sentado en el sofá, me siento vacío y sin saber qué hacer. Pienso en coger la cámara para ver las fotos que he hecho a lo largo de la jornada; sólo eso me anima por unos instantes.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Me pierdo en un autobús en la montaña, nado por el aire y llego a una cueva diabólica (mediados septiembre 2012)

Sueño que me quedo dormido en un autobús y llego hasta una carretera de montaña que desconozco por completo. Me bajo en la siguiente parada y miro desconcertado a mi alrededor. No sé a dónde dirigirme ni qué transporte coger para llegar a casa. Me voy en la dirección contraria al autobús haciendo el gesto de nadar, como si pudiera atravesar el aire flotando. Finalmente llego a una cueva subterránea donde me espera un escuadrón de personajes diabólicos: vampiros, mujeres poseídas cual 'El exorcista', etc. Me amenazan, pero consigo aplacarlos haciendo la señal de la cruz. Salgo de allí y llego a un alto terrado; me lanzo al vacío a sabiendas de que estoy soñando, y quiero despertar de una vez. Intuyo que, en la profundidad del sueño, oiré la voz de mi padre, que me solía despertar en casa los fines de semana. La oigo, pero sin salir del sueño: mi padre me cuenta que ha sabido de una oferta de trabajo para mí, y me lo dice ante una gran fachada monumental, refiriéndose coloquialmente a una especie de artista o empresario que podría encargarme una tarea.

sábado, 28 de julio de 2012

Carrera hacia Roma, volando sobre los coches, descubriendo ciudades (finales julio 2012)

De viaje a Italia, nos hallamos a unos 20 km de Roma y decidimos llegar a pie hasta la ciudad. Yo decido emprender una carrera con otro compañero, corriendo a toda pastilla por las carreteras. En algún momento consigo saltar y mantenerme a flote por encima de los vehículos, sorteando el tráfico y casi volando. Pasado un rato, pierdo de vista a mi competidor y paso por una ciudad cuyo nombre empieza por 'Castel' (Castello, Castelgandolfo o algo así), y que me llama mucho la atención por las referencias que tenía. Sin dejar de correr, cojo la cámara e intento sacar fotos a una imponente iglesia de fachada muy horizontal, con la piedra desgastada por los siglos.

domingo, 8 de julio de 2012

Me lanzo al vacío con mi abuelo (7-8 julio 2012)

Me encuentro en un gran recinto comercial al aire libre, con varios pisos, escaleras mecánicas, comercios y espacios de ocio. Ando buscando a mis padres, que celebran un banquete con muchas personas. Me parece divisarlos en una gran aglomeración de mesas. Me ayuda en la búsqueda Josep C., tertuliano del programa donde trabajo, en la radio. Llegamos a una zona de gran altura y resolvemos lanzarnos desde allí al vacío. Entonces Josep se transforma en mi abuelo materno Eudald. Cuando ya nos hemos tirado, aunque flotamos ligeramente, presentimos que vamos a morir, así que mi abuelo, según creo recordar, me estrecha la mano y se despide de mí, con palabras breves y trascendentes. Sin embargo logramos aterrizar con vida y llegamos al recinto de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92, donde nos espera el ex alcalde Pasqual Maragall para conmemorar los 20 años de aquel evento. Hay varios periodistas cubriendo la efeméride. Comento que vamos a poder comparar la primera foto de aquel 1992 con la última de 2012, pero una fotógrafa, con aire severo, me replica que no es la última, como si ello fuera ofensivo para Maragall, en plena enfermedad de Alzheimer.

domingo, 6 de mayo de 2012

Vuelo sobre una gran torre barroca que contiene aceite; Discuto con mi padre sobre las celebraciones populares (principios mayo 2012)



1 Peculiares imágenes soñadas durante la mañana, en los últimos minutos del sueño. Estoy en una reunión familiar, algo aburrido, y decido saltar por el balcón y lanzarme al vuelo sobre una gran ciudad trufada de cúpulas, palacios e iglesias de todo tipo. Debo tomar mucho impulso para mantener el vuelo. Finalmente me poso sobre una gran torre barroca, de formas bulbosas, como una enorme botella esbelta de cerámica, que, para mi sorpresa, está toda llena de aceite en su interior, cual envase gigantesco. Me recuerda a las formas de la Plaza España de Sevilla. Ando a ciegas y apenas puedo verla, así que capto sus formas a través del tacto.

2 Estoy con mi padre en un acto popular, con motivo de una festividad. Empezamos a discutir sobre el origen y el sentido de las fiestas. Yo sostengo que el sentido último de las celebraciones se ha perdido por completo, y la gente sólo festeja su parte más superficial y folclórica.

domingo, 19 de junio de 2011

Volando sobre el delta del Llobregat, explorando túneles fluviales (18-19 junio 2011)


Sobrevuelo a vista de pájaro un paisaje idílico de la zona del delta del Llobregat, con una miríada de humedales y bellas extensiones verdes. Diviso la iglesia de Sant Baldiri de mi ciudad, Sant Boi, e intento aterrizar para contemplarla de frente, aunque no consigo afinar la posición (como si navegara por el Google Earth). Más tarde me dirijo al curso del río y exploro túneles subterráneos, preñados de humedades, que deben llevarme al aeropuerto de El Prat (?). Sin embargo, poco antes de llegar, alguien me advierte que deberé atravesar un conducto estrechísimo, que me obligará a deslizarme por él como una lombriz. La imagen, ya repetida en otros sueños, me aterra inmediatamente y me llena de claustrofobia, así que decido echar marcha atrás.



domingo, 15 de mayo de 2011

Sobrevuelo Nueva York de noche (mediados mayo 2011)


Creo que estoy en mi casa, pero descubro que estoy en un piso extraño, aunque parecido a mi hogar. Resuelvo salir volando por la ventana del baño. Es de noche, y la perspectiva es espléndida: veo el skyline de Nueva York, divisando las agujas de sus rascacielos hasta llegar a la Estatua de la Libertad, con su fulgor azulado. Estoy en una fase ya superficial del sueño, así que debo ir construyendo trabajosamente las imágenes con la mirada; la Estatua de la Libertad, por ejemplo, aparece torpemente dibujada, con ciertos rasgos de caricatura contrahecha.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Vamos a la ciudad nevada de Michael Jackson, mis hermanos se vuelven pequeños y puedo volar con ellos (26-27 noviembre 2010)



Sueños de gran belleza y vivacidad, donde exploro lugares y descubro cosas insólitas para mi regocijo. 

1  ciudad nevada. Viajo con Laura por diferentes lugares de Francia (lo hemos hecho en la vida real el pasado verano). Llegamos a una ciudad de nombre parecido a Grenoble, aunque en el sueño es inglesa. En el margen derecho de la carretera se extienden grandes montañas nevadas, con miradores y caminos rocosos por donde suben los excursionistas. Extasiado, digo a Laura que podríamos parar allí, aunque sea en el camino de vuelta; ella asiente vagamente.   

michael jackson. Una vez en la ciudad, contemplamos monumentos y recorremos las calles hasta que anochece. Llegamos a una plaza cuadrada y compacta llena de bares y restaurantes cerrados; le digo a Laura que, más tarde, a buen seguro aquella plaza se animará. Muy cerca, veo un edificio altísimo con la cara de Michael Jackson a modo de cúspide; entonces caigo en la cuenta de que se trata la ciudad natal (?) del Rey del Pop. Entramos en una casa y pregunto a los lugareños si es así, si Michael Jackson nació en una ciudad inglesa, y me dicen que sí: nació allí y luego alcanzó la fama en Estados Unidos. Me asombro positivamente por mi dominio del idioma.  

2 mis hermanos vuelven a la infancia. Voy a casa de mis padres y encuentro a mis hermanos pequeños, Lluís y Alícia. Les veo increíblemente más pequeños: de repente, vuelven a tener facciones aniñadas, visten como niños, Alícia lleva el pelo más corto... Asombrado, se lo digo a mi madre, pero no parece darle importancia. 

puedo volar. Todavía en casa de mis padres, he aquí que puedo volar a lo largo del pasillo, colocándome en forma de U, como una sirena, con las piernas hacia atrás, y fluyendo suavemente, espontáneamente, como si buceara. Me divierte tanto la idea que cojo a mi hermano Lluís en brazos y me lo llevo al vuelo una y otra vez. 

despierto y ya no vuelo.  Entonces se produce algo muy curioso en el sueño. Tengo un falso despertar y en seguida me entristece pensar que el vuelo era una fantasía. Aun así, no me rindo del todo y vuelvo a intentarlo: me coloco en el pasillo, con las piernas hacia atrás, pero me caigo, y nunca consigo arrancar el vuelo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Viaje volador al aeropuerto, el Tibidabo replicado y las manifestaciones pro-Estatut (28-29 noviembre 2009)


1 aeropuerto veraniego. Me voy con Laura al aeropuerto del Prat de Barcelona, donde debemos tomar un vuelo. Cogemos el avión, y, he aquí que el trayecto se me ha pasado casi sin darme cuenta, como un trance agradable y suave; me alegro de no haber tenido ningún miedo. De regreso al aeropuerto, hace un día de pleno verano, a pesar de que estamos en otoño: sol resplandeciente, los niños correteando por doquier, y mucha gente llenando piscinas y playas en bañador. También yo me zambullo.

el tibidabo replicado. Salimos del aeropuerto. Ante nosotros se extiende la sierra de Collserola, y, por algún extraño fenómeno, la montaña del Tibidabo aparece replicada decenas de veces; en cada una de las copias, la torre de comunicaciones de Norman Foster y la iglesia del Sagrat Cor están dispuestas de modo diferente (más a la izquierda o a la derecha, más de frente o más escondidas). La razón de este asombroso espejismo es que nos permite ver 'cómo se ve la montaña a lo largo de todos los meses y estaciones del año'.

volando juntos. Con este telón de fondo, Laura y yo nos colocamos sobre una colina y nos lanzamos juntos al vuelo para volver a casa. Al principio es ella quien vuela y me sostiene, y luego soy yo quien hace las veces de ángel o águila y sostengo a Laura con un brazo, bajo mi axila. Vamos volando a unos 3 o 4 metros de altura sobre el corredor que se dibuja entre la línea de mar y las vías de tren. Sujeto fuertemente a Laura para evitar que pueda chocar con algún tren. Me siento eufórico por poder viajar así y compadezco a todos los que tienen que usar el coche o el tren.

Vamos frenando el vuelo hasta llegar a Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Allí nos recibe mi hermana Anna y mi tía Montse, a quienes les contamos todas nuestras peripecias.

2 manifestaciones pro-Estatut. Subimos a un alto terrado para contemplar las manifestaciones populares que se celebran en la calle para dar apoyo al Estatut de Catalunya. Sin embargo, sólo se ven grupos deshilachados de gente que nunca acaban de formar un bloque.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Oyendo la radio, volando de noche, saltando sobre enredaderas elásticas (13-14 septiembre 2009)


1 Sueño lúcido. Al dormirme, como ya me ha ocurrido otras ocasiones, empiezo a oír con nitidez el sonido de una radio encendida: los locutores van hablando y leyendo noticias con perfecta claridad, aunque no consigo discernir nada sobre el contenido. Oigo varias frecuencias con una extraña sensación de clarividencia, como si captara ultrasonidos de forma onírica y sibilina.

2 Prosigue el viaje lúcido y sueño que me lanzo por la ventana de mi habitación y salgo volando de noche. Voy ascendiendo hacia el cielo, dándome impulso, y he aquí que me subo a unas altísimas enredaderas
, como enormes acelgas elásticas, de color marrón verdoso, creciendo hacia las alturas. Piso el tallo como si fuera una comba de plástico y me sigo dando impulso. Subo a las nubes y éstas vuelven a ser elásticas, así que sigo saltando indefinidamente.

sábado, 23 de mayo de 2009

Volando con el móvil y final del programa (22-23 mayo 2009)


1 Voy andando por la calle. De repente, descubro que puedo apoyarme sobre mi teléfono móvil como si fuera un flotador en el aire. Así que me lo coloco en el pecho, me pongo en posición horizontal y empiezo a volar rápidamente por las calles de mi ciudad. Un señor mayor queda asombrado por mi hazaña, y le cuento cómo funciona.

2 Todos los redactores del programa matinal donde trabajo, en la emisora COMRàdio, dormimos en una especie de casa de colonias. En esto nos despiertan para darnos una mala noticia. En la penumbra, Maria Josep y Enric explican que el programa se terminará porque se ha cometido un grave error o percance inesperado. Me levanto de la litera donde estaba durmiendo. También lo hace otra compañera, Anna S. A., mientras que una especie de gemela o clon suya, más pequeña y joven, decide seguir durmiendo.

domingo, 23 de noviembre de 2008

A la comba sobre el río (22-23 noviembre 2008)


1 El río Llobregat está repleto de barcas deportivas. Yo voy en una pequeña canoa y, en vez de remar, cojo una comba y voy dándole al agua. Avanzo velozmente por el río, algo sucio y marronoso, hasta un punto donde termina el curso y el río se oculta bajo tierra. Alguien me advierte que no siga más allá, porque la zona navegable está acotada.

2 Vamos en una barca voladora sobre mi ciudad, Sant Boi. Salimos del ayuntamiento, se abren las puertas con gran solemnidad y empieza a sonar una música épica -de la película de animación 'Despertaferro'-. La barca se lanza al vuelo y va recorriendo todas las calles.

Más tarde nos metemos por un rincón, cercano a unos pisos escalonados de la calle Pompeu Fabra de Sant Boi ("los pisos de chocolate") y descubrimos un callejón estrechísimo, entre paredes de ladrillo. Allí cerca también hay una hamburguesería, que propaga fuertes olores. Seguimos recorriendo calles periféricas de Sant Boi y pienso que la ciudad debería embellecerse.

sábado, 4 de octubre de 2008

La marea, Barcelona medieval, el perro rubio, la burbuja de saliva y volando como una sirena (3-4 octubre 2008)


1 Viajo con un amigo a una ciudad costera soleada y repleta de vestigios antiguos. En busca de emociones fuertes, me meto entre las multitudes para intentar que haya disturbios y me detengan. No consigo nada de eso, así que me marcho cabizbajo al atardecer. Aunque se ha hecho tarde, el día aún es claro: veo la hermosa bahía de la ciudad iluminada e intento consolar mi frustración adentrándome en el paisaje.

Voy resiguiendo la playa rocosa y escarpada, lentamente, melancólico, hasta que, de repente, empieza a subir la marea. Las olas me alcanzan, y en la playa todo el mundo se pone a trepar por las rocas. Me agarro a un salvavidas hasta llegar a un sitio más seguro. Llevo tejanos y sufro por mi móvil; por suerte aún funciona. Cuando se calma la situación, una madre hace gala de haber visto muchas mareas y dice a las niñas que hay por allí: "Conocemos esta costa más que a vosotras". Todavía con el mar embravecido, subo al avión para hacer el viaje de vuelta, e incluso allí nos llega la subida de las olas.

2 Estoy con una amiga en una zona elevada del Barri Gòtic de Barcelona. Veo a mi altura, muy cerca e imponente, la Torre del Rei Martí de la Plaça del Rei, cuajada de ventanas y con un brillo como diamantino azulado. Comento a mi compañera que tengo ganas de volver a subir a aquella torre para gozar de una buena vista de la Barcelona medieval.

3 Compro dos perros y los dejo corretear por la finca de mis abuelos maternos en Ordal. Uno de ellos es pequeño y de pelo negro, mientras que el otro es grande, muy peludo y de color rubio blanquecino. Quiero que los perros de algún modo sustituyan a los que murieron y así, por ejemplo, el peludo parece evocar a la perra Ona, un grifón que murió hace años. Sin embargo, el cambio no me convence; siento tristeza y pienso que quizá ha sido un derroche adquirir las dos mascotas.

4 Es de noche. Estoy en el Barri Gòtic de Barcelona con mis amigos José Luis y Javi. Estamos bebidos o algo parecido. De pronto empiezo a hacer una burbuja con mi propia saliva, hasta conseguir una gran esfera de unos 30 cm de diámetro. La burbuja es perfecta y de superfície sólida, casi irrompible. Aun así, José y Javi advierten que alguien me la puede romper. Me voy con mi burbuja al ayuntamiento de Barcelona -¿quizá para resguardarla?-. En el sueño me veo a mi mismo, desde el punto de vista de mis amigos, cómo me voy alejando, haciendo eses, con la burbuja a cuestas, hasta que lo único que se ve de mí són unos círculos concéntricos, como el logotipo de los cigarrillos Lucky Strike.

En el mismo sueño tengo otras habilidades: por ejemplo, puedo flotar en el aire doblando las piernas hacia atrás, haciendo una U, como si fuera una sirena. Volando de esta manera me acerco a un escaparate, donde hay una pareja también mirando a través del cristal de la tienda. El hombre me mira de reojo con desdén.