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lunes, 31 de marzo de 2014

Estoy en Nueva York con mi familia, tengo un pájaro adiestrado y me luzco en un concurso musical (1 abril 2014)

Sueño en el que me siento libre, pleno y habilidoso.

Me encuentro en Nueva York con mis padres y hermanos. En el sueño, mi hermano Ismael vive en la ciudad y nos trasladamos allí para verle (en la vida real está viviendo cerca de Londres). Su apartamento, amplio y lleno de ventanales, ofrece vistas a la urbe. Diviso varios rascacielos famosos, teñidos por una neblina ocre. Deben de ser las seis de la tarde. No consigo distinguir la Estatua de la Libertad, pero mi madre me la señala a lo lejos. Apenas la percibo, pero siento una gran emoción.

Durante nuestra estancia tengo un pequeño pájaro negro -una especie de mirlo o cuervo- que viene a mí cada vez que levanto la muñeca e imito su gorjeo. En esos días recuerdo también haber participado en el concurso musical 'Operación Triunfo' en 1997 (¡nada que ver con la vida real, por supuesto!), y la evocación me enorgullece: creo haber actuado modestamente bien, y siento la feliz vanidad del cantante. Algunos de mis familiares, como mi tía Daisy, parecen escépticos o no acabar de creer del todo mi experiencia televisiva. Intento recuperar el vídeo de mi actuación, pero no lo consigo.

Más tarde veo a mi hermano pequeño Lluís, sentado a la mesa, hablando distendidamente con mi padre. Como si hubiéramos viajado al pasado, mi hermano parece tener unos diez años y le comenta a mi padre los días de fiesta que le han concedido (?). Me enternece verlo así, otra vez pequeño e ingenuo.

sábado, 23 de enero de 2010

Postales en forma de pie, el helicóptero y el hueco de las Torres Gemelas


Noche de muchos sueños, sólo recuerdo unos pocos.

1 Las postales en forma de pie. Me reúno con mi grupo de amigos para intercambiar regalos. Susana le regala a Pablo un objeto singular: una bota transparente en miniatura, donde hay que encajar postales de diferentes países en forma de plantilla del pie. Pablo está eufórico con el regalo, aunque involuntariamente ha roto algunas de las postales hasta dejarlas como gajos de mandaraina.

2 Helicóptero, del miedo al alivio. Viajo en helicóptero, con miedo a que el aparato se desestabilice. Al principio me siento intranquilo, viviendo el trayecto en primera persona, pero más tarde consigo ver la escena desde fuera: observo desde lejos como el helicóptero se tambalea y me siento liberado.

3 Las Torres Fantasma. En otro momento del viaje vamos a Nueva York. Es de noche, y estoy en la zona cero: en contrapicado, veo el enorme hueco de las Torres Gemelas, como si aún se dibujase su silueta fantasmal.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El cuadro abstracto, Serrat y Nueva York nevado, De la Vega y Aguirre (7-8 diciembre 2008)


1 Pintamos un gran mural abstracto, con una infinidad de formas oscuras, en tonos negros y violáceos. Destaca un enorme ojo almendrado, a la derecha de la composición. En el horizonte pintamos una línea de cielo azul nuboso. Activo un interruptor y el cielo se vacía de color, hasta emblanquecer. Alguien me reprende por alterar así la obra, así que restablezco su aspecto original.

2 Estoy hablando con Joan Manuel Serrat -cuando era joven- y otro cantautor en mi cuarto. Hablo con él sobre un disco que grabó junto a un grupo parecido a Los Chichos, pero él no recuerda nada.

Voy a buscar el disco, pero, en ese momento llaman mis padres desde Nueva York, donde están de viaje por segunda vez. Cuentan que toda la ciudad está nevada, mucho más que la ocasión anterior, con un metro de grosor.

3 Estoy en un columpio con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Propongo a la dirigente del PP que se ponga derecha y trepe hasta lo alto de la barra de hierro, y ella accede risueña. Más tarde me encuentro con otra política, la vice-presidenta del gobierno socialista María Teresa Fernández de la Vega, que ofrece una charla con vecinos. En un aparte, intento entrevistarla para saber si hay discrepancias en el gobierno ante la crisis económica. Ella responde dando largas, con media sonrisa, y nunca aclara nada.

martes, 8 de mayo de 2007

Ruta por Nueva York (septiembre 2004)

Vuelvo a soñar con Nueva York. Bajamos del avión. Es de noche. Enseguida reconozco la silueta de la Estatua de la Libertad, más esbelta de lo que creía, junto a una masa abstracta de edificios. Vamos andando por la ciudad –amanece, ciel gris- y divisamos monumentos conocidos en lontananza: el puente de Brooklyn, el edificio Chrysler. Llegamos a un barrio periférico, junto a un descampado y un parque.

La estatua de la libertad y el estanque de patos (agosto 2004)

Subimos a la Estatua de la Libertad de Nueva York. Ha anochecido. El monumento es altísimo, como un rascacielos. En lo alto, en el interior de la cabeza de la libertadora, hay habitaciones donde se puede pasar la noche. Pero no hay barandillas ni muros, de modo que paso la velada con gran ansiedad, por el miedo a caer. Ni siquiera me atrevo a mirar el 'skyline' de la ciudad. Temo que si asomo la cabeza olvidaré los pies y perderé el equilibrio. Pasa la noche, amanece y bajamos de la Estatua. En una plaza hallamos un estanque repleto de patos de todos los tamaños, desde patos grandes hasta patos diminutos como insectos, invadiendo las aguas. Decido darme un baño y me lanzo al estanque. Al salir tengo el cuerpo lleno de patos minúsculos, que se aferran a mi piel con el pico, como pequeñas ventosas. Tras un largo esfuerzo consigo deshacerme de ellos.

domingo, 29 de abril de 2007

Azotea en Nueva York (2002)

Estoy en un hotel de Nueva York con algunas personas más. Subimos a la terraza del edificio para contemplar la vista. Es de noche. El pasaje urbano es espectacular: vemos una ciudad gigantesca y llena de edificios monumentales, que parecen más propios de Europa. Buscamos con la mirada la llamada ‘zona cero’ donde se derrumbaron las Torres Gemelas en 2001, y finalmente la hallamos. A lo lejos, dos grandes focos de luz enfocados hacia arriba reviven simbólicamente la forma de los edificios.