Mostrando entradas con la etiqueta FLORES. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FLORES. Mostrar todas las entradas

domingo, 18 de noviembre de 2012

Nieve, arena y flores (mediados noviembre 2012)

Estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Disfrutamos de una mañana hermosa y soleada entre las flores. De repente, empieza a llegar todo tipo de gente, como si se hubiera convocado una enorme fiesta social. Veo a amigos, amigos de la familia, parientes cercanos y lejanos... Nos van saludando conforme llegan. Se van formando grupos. En uno de ellos, mi hermana Alícia encabeza una coreografía juvenil al son de cierta música. El gentío lo inunda todo.

En el jardín se ha formado una imagen insólita. Buena parte del suelo está completamente cubierto de nieve, a pesar de la suavidad de las temperaturas. Alrededor de la nieve hay una extensión de arena blanca. Me fascina la extraña convivencia de ambas materias. Sin camiseta, prácticamente en bañador, me lanzo a la nieve para jugar con ella y mezclarla con la arena. Voy rascando el suelo, palpando las texturas. Cojo un pedazo de nieve y me lo llevo a un sitio seco, donde fabrico un lago o glaciar minúsculo. Anda por allí mi tío David L., con quien comento lo extraño y excepcional de esta nevada primaveral.

En el mismo sueño, previamente, he viajado a Roma con Laura y más personas, creo que de mi familia. Es el último día y no tenemos el trayecto de vuelta hasta las 2 de la madrugada, así que planificamos una larga ruta. Nos interesamos por visitar un monumento que todavía no habíamos visto en nuestras varias visitas a la ciudad. El monumento consiste en una especie de escultura de un guerrero o un gladiador, tensando su cuerpo en diagonal. La figura está sobre un gran montículo de piedra blanca formado por montículos y escalones. Visualizo todo el monumento antes de llegar físicamente a él, a través de un enérgico e imaginario travelling alrededor de la escultura.

sábado, 3 de marzo de 2012

Prodigios en tierras de Castilla: los tallos que florecen en minutos, las bicicletas por el desfiladero con toda la familia y la Hormiga Madre llamando a la estrella de la mañana (3 marzo 2012)


Soñado durante la mañana, escenas llenas de imágenes y símbolos de extraña riqueza.

Viajamos por unos paisajes montañosos de Castilla la Vieja. Estamos toda la familia: mis padres y mis 6 hermanos al completo, en algunos casos con sus parejas. Recalamos en un paraje singular, donde dos hombres estrafalarios (uno de ellos un anciano con bigote blanco) son capaces de alumbrar curiosos inventos. Por ejemplo, unos tallos a los que se puede hacer florecer de modo espectacular en cuestión de minutos, solamente humedeciéndolos con un líquido y frotándolos contra la luna del coche.

Después nos prestan unas extrañas bicicletas, muy largas y toscas. En mi caso, debo sujetar el manillar con los brazos hacia atrás, en vez de hacia delante, lo que me hace conducir con cierto estado de alerta. Pasadas unas cuevas, entramos en un gran desfiladero rocoso. Pregunto a mi madre si conoce aquel lugar y me responde que no. Le replico con una media sonrisa que me extraña, puesto que es una experta rastreadora de paisajes de todo tipo. Llegamos a un punto con grandes precipicios, así que debemos aparcar las bicicletas. Como no es mía, no me importa dejarla al albur de algún ladrón.

Cae la noche y, horas más tarde, cuando apenas empieza a clarear en el horizonte, entra en escena un personaje peculiar. Es una especie de hormiga del tamaño de una persona bajita, bípeda y de aire triunfal, como un dibujo animado. La hormiga aparece como una personificación de la Gran Reina o Madre de aquellos parajes, y sale de su tienda de campaña, como si se tratase del desierto o de un campamento militar, para llamar solemnemente a la estrella de la mañana, la última que todavía brilla o lucero del alba (hoy se sabe que es Venus). Aquel astro, en el sueño, parece simbolizar al Gran Rey o la figura masculina. En el sueño,y viendo la escena desde fuera, asocio este lucero con el dios egipcio Horus. 

La Hormiga-Madre da órdenes entonces para que el ser Maligno entregue aquella estrella a un misterioso destinatario que no recuerdo. El Maligno aparece como el Satán Piccolo (Satanàs Cor Petit) del manga y anime Dragon Ball: el demonio verde, con su sonrisa mefistofélica, lleva también un casco transparente, como de astronauta, y entrega la estrella sigilosamente a su receptor.

ACERCA DE ESTE SUEÑO

Por: Doctor Kieslowsky 
He hecho las siguientes consultas posteriores a su sueño:
- Las hormigas son atributos de la diosa de la tierra Ceres y se usaban para la adivinación, mientras que el astro está tradicionalmente asociado a las grandes divinidades masculinas como Urano o el propio Horus, considerado en Egipto como el 'sol de la mañana', entre otros títulos.
- En cuanto a la imagen concreta del Lucero del Alba, recuérdese que puede ir asociada en cierto modo al Maligno (Lucifer es el ángel caído, por lo que tendría sentido este presencia en el sueño del demonio portador de la aurora, caído de otro astro y por tanto astronauta) pero también al propio Cristo, calificado en Apocalipsis 22:16 como la estrella de la mañana. En este sentido pueden subrayarse también los conocidos paralelismos entre Cristo y Horus.
- Las flores aludidas en el sueño son habitualmente imágenes arquetípicas del alma (Cirlot) y también están asociadas a los astros y la actividad del sol. El mecanismo o ritual para acrecentarlas podría ser entonces una autorrealización espiritual, a la espera de algún acontecimiento luminoso.
- En definitiva el sueño parece hablarnos del nacimiento o epifanía de una divinidad, expresado en clave mitológica (los seres fabulosos y los astros), al que se acude en peregrinación (una familia al completo) en un espacio árido, montañoso y apartado cual el Sinaí (un monte peñascoso de la Castilla profunda) y con un descalzamiento en el último tramo como el de Moisés (los visitantes se apean de sus bicicletas, símbolo de materialidad)

Dr. Andrzej Kieslowsky
Calle Starowiejska 16 2º piso
00-459 Gdansk
Tel. +48 58 349 12 48 Fax +48 58 349 20 74