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sábado, 9 de diciembre de 2017

Viajo a Varsovia y a Corea (octubre-noviembre 2017)

Muchos sueños sobre viajes durante el otoño de 2017. En uno de ellos viajo a Varsovia en un enorme avión y he aquí que el trayecto me teletransporta al pasado y contemplo la ciudad tal como era en la época soviética, en los años sesenta. La imagen me fascina. En otro sueño viajo a Corea.

domingo, 3 de enero de 2016

La familia coincide en un avión (mediados noviembre 2015)

Viajo en un avión amplísimo, como un hotel. Descubro sorprendido que casi toda mi familia está bordo: mis hermanos Lluís y Alícia, mi abuelo Cristino, etc.


martes, 2 de junio de 2015

Perdido en el avión inmenso, sin mi familia (mediados mayo 2015)

Viajo con mis padres y hermanos a cierto país extranjero, de vacaciones. Sin embargo, apenas les veo durante el viaje. Estamos aislados, separados, no encontramos el momento de vernos y compartir ese viaje. Me siento indeciblemente egoísta y desazonado; no gozo en absoluto de las vacaciones. Pasan unos días y llega el momento de volver a casa. Todavía sin haber encontrado a mi familia, subo a un gigantesco y amplísimo avión, casi como una estación ferroviaria, grande y ajetreada, y no consigo nunca saber dónde están.

viernes, 16 de mayo de 2014

Gran temporal de barro, solo en París (mediados mayo 2014)

Se produce un tremendo temporal que lo deja todo inundado de barro: kilómetros y kilómetros de paisaje sepultado. Me encuentro en medio del fango, y, misteriosamente, he ido a parar a París. Me angustia la sensación de catástrofe hasta que advierto que estoy en la ciudad francesa e intento dirigirme al centro para visitarla. Intento pasar por corredores más o menos secos, o saltar de piedra en piedra. Por el camino veo a un hombre muy gordo que resbala y se cae de bruces sobre un charco de fango casi cómicamente; no tengo ganas de auxiliarle y, al ver que se endereza, prosigo.

Descubro que llevo conmigo la cámara fotográfica y me envalentona para seguir adelante. Pregunto a unos chicos para que me indiquen. No saben mucho. Intento divisar la torre Eiffel a lo lejos, buscando la emoción de la vista, pero apenas distingo un rascacielos acristalado parecido a la Torre Eiffel de Barcelona. Llego a una plaza donde se ve una hermosa iglesia gótica por la parte de atrás.

De pronto me angustia pensar que deberé regresar a casa en avión. Mi amigo Jose me asegura que Sara y Javi vendrán a buscarme (?).

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Viaje a Brasilia, fobia al avión, manifestación ultra (mediados septiembre 2012)

1 Llego a una gran ciudad de Brasil, acompañado de algunos amigos, entre ellos Jose. La ciudad es a la vez Rio de Janeiro y Brasilia. A lo lejos se divisa la urbe moderna diseñada por Oscar Niemeyer, soñada aquí como una plétora de fachadas y cubiertas brillantes como de metal o plástico blanco, de dimensiones imponentes. Me asombra el perfil de esta ciudad futurista, contemplada bajo los claroscuros de un día en el que se alterna el sol y las nubes.

De repente, me pregunto cómo hemos llegado hasta allí, y mis amigos me hacen saber que he estado durmiendo mientras hacíamos 8 horas de avión. Mis sensaciones cambian súbitamente: tengo fobia a volar y me invade el miedo al pensar que deberé tomar un avión de vuelta. Comparto mi angustia con mis amigos, pero apenas me hacen caso.

2 Acudo a una manifestación, de nuevo con Jose. Avistamos un grupo de jóvenes de extrema derecha que cantan el 'Cara al sol' y les insultamos ("¡fachas!", etc). Nos quitamos las camisetas para subir a una zona elevada y no sudar más de la cuenta, y entonces se acercan los ultras para ajustar cuentas con nosotros. Me acobardo y temo que nos quieran agredir o humillar.

3 En la televisión hablan del certamen de Miss España y comentan que, este año, la candidata sin duda más estrafalaria es la periodista del corazón K. M., que acude con una vistosa peluca, con la que pretende rejuvenecer su imagen.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Niños-ángeles en una fuente y palomas volando al paso de un asno al atardecer (20-21 diciembre 2011)


Muchos sueños de gran intensidad e imágenes bellas. Me encuentro constantemente de viaje, recorriendo pueblos, ciudades y parajes de montaña, ya sea a pie o en avión.

En una de estas excursiones, recalo en un poblado rural catalán donde se celebra una feria de artesanos y ganaderos. El pueblo se llama Santa Anna, pero los lugareños hablan simplemente de "Anna". Cojo la cámara y la enfoco hacia una plaza para captar un momento de gran preciosidad: una bandada de palomas arranca al vuelo al paso de un asno que lleva un carruaje, con el sol del atardecer iluminando la escena a contraluz, mientras unos niños pequeños disfrazados de ángeles se congregan alrededor de una fuente. Por detrás del asno asoma un camión y algún otro vehículo. También se acerca mi hermano Lluís conduciendo o cabalgando. Sin embargo, la cámara llega unos segundos tarde y apenas consigo inmortalizar estas imágenes.

En otra ocasión estoy en una tienda de souvenirs, dividida en dos locales contiguos, mirando con curiosidad muchas piezas de cerámica de aquel pueblo cuya celebridad ya conocía. Una mujer de mediana edad y su hija regentan el establecimiento y enseguida me ningunean cuando se dan cuenta que no estoy muy seguro de comprar nada.

En otro de los viajes llego a Madrid (como en otros sueños recientes) y subo a un autobús para alcanzar cierta destinación. Llego algo más lejos de lo que esperaba, a una barriada del sureste de la metrópolis, que se me presenta inmensa e informe, fascinante en su gran dimensión.


lunes, 5 de diciembre de 2011

Compra ingente en el supermercado, avión de interior inmenso, mis abuelos emparentados con la monarquía (principios diciembre 2011)


1  compra ilimitada  Voy a un gran supermercado y hago una compra ingente, llevándome todo tipo de productos. Incluso me cuelo por un pasillo extremadamente estrecho para acceder a una zona de yogures. Incluyo en la compra varias cajas de sandías. Al llegar a casa me doy cuenta de mi exceso y me siento culpable.

2  el avión-centro comercial Subo a un avión con Laura. El vuelo, como siempre, me provoca angustia, pero, en esta ocasión, advierto con sorpresa que el aparato tiene un interior amplísimo, como una enorme galería comercial por donde se puede pasear y comprar. El formato me tranquiliza, así no pienso en las alturas. En algún momento miro por la ventana y veo que volamos muy bajo, casi a ras del suelo, y luego el avión sube y baja haciendo inquietantes altibajos.

mis abuelos y la monarquía Mis abuelos paternos miran en la televisión un reportaje sobre la familia real española. Al parecer, ellos están emparentados con la monarquía, aunque más tarde los Borbones se desmarcaron y les dieron la espalda. Me admiran estas raíces cuasi míticas de mi familia.

lunes, 18 de julio de 2011

Volamos a ras del suelo hasta París, pero me angustia seguir hasta Nueva York; Emborrono un cristal con rotulador negro y me siento culpable (17-18 julio 2011)


1 altibajos en el avión Vamos en avión a una altura muy baja, a no más de 5 o 10 metros sobre el suelo. Me reconforta enormemente la experiencia, ya que me permite volar sin la angustia de pensar que el aparato pueda estrellarse. Llegamos a París, y una vez allí, convencido que es nuestro destino final, salgo hacia la ciudad e invito a los demás a seguirme; entre ellos está Judith, amiga de la universidad. Sin embargo, me recuerdan que nuestra ruta es hacia Nueva York, y que la capital francesa sólo es una escala. Yo lo sabía, pero lo había olvidado. Así que mi gozo en un pozo: pienso en la idea de cruzar el Atlántico, con tantas horas de vuelo sobre el oceáno, y me invade la angustia y la claustrofobia. Pese a todo insisto para que alguien me acompañe y se quede conmigo en París, pero no acceden. Solamente me consuelo pensando que nos amenizarán el trayecto con películas.

2 ensucio el cristal Visitamos la nueva casa de nuestra amiga Mireia, muy extensa y lujosa, y nos sentamos alrededor de una mesa de cristal. Con ánimo juguetón, cojo un  grueso rotulador negro y empiezo a dibujar sobre el cristal. Mireia me mira rápidamente con aire severo, y me doy cuenta de mi trastada. Me retiro avergonzado en busca de algún jabón o producto de limpieza para arreglarlo. Al volver, entro en el salón junto a otros compañeros, con quienes escenifico una película de las aventuras de Astérix; todos nos convertimos en pitufos o muñequitos, entrando sigilosamente como los soldados verdes de 'Toy Story'.

viernes, 1 de julio de 2011

Se cae una nave espacial e intentan ocultar a un alienígena (30 junio-1 julio 2011)


Voy por la carretera, en el asiento trasero de un coche, y veo enfrente una nave espacial, compacta e imponente, en forma de obús, despegando justo en ese momento desde el asfalto. Me inquieta pensar cómo consigue sostenerse en el aire, y, finalmente, como si convergieran telepáticamente mis miedos y la realidad, la nave se desploma y se estrella en el suelo haciéndose trizas. Más tarde, sin embargo, el astronauta tripulante consigue zafarse del lugar del siniestro, y lo hace en secreto, ya que esconde con él un alienígena. El astronauta se refugia en una casa familiar y oculta a la criatura en una habitación. Aparecen algunos familiares y el astronauta intenta por todos los medios que no entren allí, disimulando y desviándolos hacia otros sitios.