jueves, 17 de abril de 2008

El perro inquietante y la rata de goma (16-17 abril 2008)

1 Voy subiendo la escalera de una finca, al aire libre, junto a un gran perro. El animal parece estar apaciguado, pero de vez en cuando suelta su fiereza y ataca a alguna criatura menor: se lanza sobre un perro pequeño, un cerdito o un niño que dice no encontrar a su padre. Incluso llega a meterse en las fauces a alguna de sus víctimas, pero después las suelta. La violencia intermitente del perro me mantiene en vilo. La escalera va subiendo y bajando hasta que llegamos a un callejón sin salida: se acaban los peldaños y no hay puerta alguna. Damos media vuelta.

2 Convertimos una pequeña goma o gelatina en una rata que corretea por doquier. Cuando nos cansamos del juguete nos disponemos a eliminarlo, pero mi hermana Cristina nos lo impide, ya que quiere cobijar en su habitación al roedor translúcido.

martes, 15 de abril de 2008

Olvidos en la radio (abril 2008)

Varios sueños en los últimos días sobre descuidos en el trabajo.

1 Suenan las señales horarias de las 7 y media de la tarde en COM Ràdio. A esa hora mi compañera Cristina debe conducir un espacio informativo. Sin embargo ellá no aparece y debo correr hacia el estudio para ocuparme de la locución. Al terminar, recuerdo a Cristina que estoy a su disposición pero le reprocho su olvido.

2 Debo locutar un boletín horario con otra compañera, Maite. Me distraigo o me duermo y ella acaba asumiendo en solitario la tarea. Me disculpo pero ella me sonríe relajada.

3 Esta vez tengo que leer el boletín con mi compañera Alba. Mientras ella va hacia el estudio yo me voy adormilando en mi mesa. Dan las señales horarias y aún estoy medio despierto, pero incapaz de reaccionar.


3 Suenan las señales horarias y no estoy en mi sitio de trabajo. Voy corriendo hacia el pabellón de la radio. Jadeando, llego al estudio, donde me espera Anna, una técnica, que ha estado alargando la sintonía de entrada.


lunes, 14 de abril de 2008

Mi cara azul (13-14 abril 2008)

1 Tras tomar cafeína pocas horas antes, tengo un sueño lúcido: me levanto de la cama, me desdoblo, voy al encuentro de mi cuerpo durmiente y ambos nos vamos al lavabo. Me miro al espejo y he aquí que mi cara se ha vuelto azul, rugosa y de rasgos muy pequeños, como una máscara de cera o papel maché entre siniestra y circense. Luego vuelo por todas partes e intento de nuevo viajar hacia arriba, hacia el cielo, como buscando alguna visión.

2 Ya por la mañana, de nuevo consciente, sueño que conduzco una furgoneta. Arranco y, pisando el acelerador, empiezo a estrellar el vehículo contra todo tipo de personas, objetos e instalaciones. Mi coche siempre permanece inmune.

domingo, 6 de abril de 2008

Balbuceos, vuelos y el Cristo de mármol (5-6 abril 2008)

Gran sueño-río interrumpido por varios desvelos.

1 Estoy de nuevo en COM Ràdio, la emisora donde trabajo, y han vuelto a hacer cambios en el edificio. Esta vez han remodelado el estudio: es mucho más espacioso, hay más gente, y el reloj digital es excesivamente complejo, con confusas centésimas de segundo. Debo locutar un boletín horario con Mònica, pero pierdo los papeles y leo una noticia antigua. Cuando debo volver a leer, lo hago con voz balbuciente, diciendo tonterías.

2 Vuelo por todas partes de forma lúcida, sabiendo que se trata de un sueño y buscando la exploración lúdica hasta la extenuación. Hacia el final del recorrido, intento volar velozmente hacia arriba pero descubro que hay un techo.

3 Estoy en Lloret de Mar con Laura. Visitamos varias tiendas de souvenirs, camisetas, pulseras y anillos. Llegamos a la zona de la iglesia. Se trata de un templo historicista, un gran edificio cónico muy vistoso lleno de agujas y torreones. Evoca el castillo Neuschwanstein de Baviera y su réplica infantil en Eurodisney.

4 Vuelvo al hogar tras mi periplo variopinto, convertido en un álter ego maduro y canoso. Melancólicamente, salgo a pasear y compro el periódico. De camino a casa paso por el parque de la Muntanyeta de Sant Boi. Ya anochece. El recinto se ha convertido en un gran parque temático de la muerte y los cementerios, quizá para celebrar Halloween o el Día de los Difuntos. La explanada verde del parque está llena de arquitecturas góticas mortuorias de cartón piedra y cubierta de una miríada de luces temblorosas, como velas o antorchas blancas y rojizas.

Llevado por la curiosidad me introduzco en el recinto del parque. Apenas puedo andar dos pasos: el suelo está fangoso y los pies se me hunden. Salgo de allí como puedo, con los zapatos sucios hasta los topes. Debo lavarlos como sea.

Entonces me acerco a una escultura que tengo a medio esculpir. Se trata de dos figuras yacientes: un hombre de aire clásico y un pequeño Cristo muerto de mármol, de frente despejada y párpados redondos, como el de la Pietá de Michelangelo. Aún falta completar los pies de la figurilla. Con gran pena, como si fuera un robo o una traición, tomo un puñado de polvo de mármol que se acumula en las piernas del Cristo y lo uso para limpiarme el barro de los zapatos.

sábado, 5 de abril de 2008

La orquesta y los niños desprotegidos (4-5 abril 2008)

1 Estoy en COM Ràdio, la emisora donde trabajo. El edificio se ha reconvertido en un enorme complejo hotelero. En el recinto de entrada, una orquesta ambulante toca piezas folclóricas, con pases de baile incluídos. Después, en el metro, un niño cae a las vías o sufre algún accidente similar. Corro hacia él y lo tomo en brazos para salvarle.

2 Encuentro a mi prima y ahijada Sira, a quien llevan en cochecito (aunque actualmente tiene 10 años). Intento acercame a ella, pero la perra de mis tíos, Tibi, me salta encima y me ahuyenta.

Las fieras acuáticas y el travelling en l'Hospitalet (3-4 abril 2008)

1 Es de noche. Visito una piscina junto a un grupo de personas. De las aguas emerge una gran figura de piraña, medio mecánica medio biológica. De repente un tiburón asoma y muerde a la piraña. Ante tal revoltijo de colmillos, un niño cae accidentalmente al agua. Cunde el pánico. Un hombre se lanza para salvar al pequeño. Después cojo un niño en brazos -quizá el mismo que ha caido, u otro- para mantenerlo a salvo. El niño se muestra algo indiferente. Lo llevo junto a sus padres.

Es un motivo frecuente la piscina o estanque lleno de animales peligrosos. Véase "La piscina de los dragones".

2 Veo un largo travelling nocturno por la ciudad de l'Hospitalet: el edificio Hesperia, el hospital de Bellvitge, el futuro rascacielos helicoidal de Toyo Ito. Todo a gran velocidad, como si fuera una cámara ultrarrápida o una recreación informática.


jueves, 27 de marzo de 2008

En Irak (26-27 marzo 2008)

Viajo a Irak con mi amigo José Luis. Llegamos a lo que debe ser el centro de Bagdad y vemos un palacio. A lo alto, en un balcón, se asoma triunfante Sadam Hussein. A nuestro paso se cruzan coches ambulancia, vehículos con provisiones, grupos de niños, peatones corriendo a toda prisa. Tengo la sensación que en cualquier momento estallará una bomba o aparecerá un terrorista suicida. Visitamos una iglesia ortodoxa (parecida a la que vimos en Viena en la vida real) donde se muestran pinturas cristianas muy rústicas y primitivas, como de estilo copto. Me arrepiento de no haber cogido la cámara. Le pregunto a José Luis: él si la ha traído, así que la vamos compartiendo para tomar instantáneas. Nos acompaña un guía. Le pregunto sobre el régimen de Sadam Hussein y me intereso sobre los vínculos del dictador con el Islam. Me responde que Sadam utiliza la religión como un elemento más de dominación, pero no se trata de una teocracia.

El collar y el mural infantil (25-26 marzo 2008)

1 Intento desmadejar un collar dorado muy largo para ponérselo a mi abuela Cari. Una vez colocado se rompe y tengo que volver a ponerlo a punto.

2 Encargo a unos niños que decoren la pared de una habitación con figuras coloreadas. Abajo a la izquierda dibujan un bosque verde y tupido con imágenes de los Pitufos. Arriba a la derecha trazan unos pájaros voladores de picos anaranjados.

lunes, 17 de marzo de 2008

El león y amnesia en el trabajo (16-17 marzo 2008)

1 Estamos en la Barcelona de 1900. Llegamos a uno de los extremos de la ciudad, donde ya surgen algunos campos. Busco una estación de metro pero no hay ninguna: aún no existen en aquel sitio. De repente irrumpe un gran león con aspecto amenazante. Le lanzo un pedazo de carne para apaciguarlo.

2 Estoy trabajando en COM Ràdio. Termino mi turno por la noche, dejo a Sergi, el compañero que me releva, y me voy a casa en bicicleta -algo que nunca hago en la realidad-, todo ello como ebrio o drogado, apenas sin hablar con nadie. Al llegar a la puerta de mi casa encuentro a mis amigas Patry y Judith. Les propongo ir a tomar una copa y ellas aceptan. "Ahora bajo", les prometo. Subo a mi casa y veo el pasillo lleno de paquetes y enseres recién comprados para una celebración, como platos de plástico o plantas. Veo a mi padre y otras personas ajetreadas. El sueño me vence y me echo a dormir.

Entonces, en la cama, estalla la inquietud: me viene a la cabeza que he olvidado hacer mi última tarea en la radio -redactar y locutar el boletín de las 11 de la noche- y he olvidado también la cita con mis amigas. Busco desesperadamente el móvil para disculparme con todas las personas afectadas. Intento llamar al trabajo para que me den el número de Sergi y busco igualmente los teléfonos de Patry y Judith para mandarles un mensaje de texto con mis excusas. Intento recordar, repasar todo lo que hice cuando me fui del trabajo, pero tengo un hueco abrumador. Me desgarran los remordimientos.

domingo, 16 de marzo de 2008

El psiquiátrico electrificado (15-16 marzo 2008)

De nuevo me hallo accidentalmente en un psiquiátrico. Esta vez estoy preso, junto a Laura, en un recinto electrificado vigilado por personal que habla en alemán (recientemente visitamos un psiquiátrico en Viena). Quienes intentan salir, corriendo hacia las vallas, reciben fuertes descargas.

Levitando (10-15 marzo 2008)

Esta semana tengo varios sueños lúcidos, en los que soy consciente de mi estado onírico y vuelo por mi casa, leo letreros ('test de realidad') o busco señales. En uno de ellos estoy en la cama y empiezo a levitar. La sensación de ingravidez, despegándome del colchón, es sumamente placentera y casi real.

Hablo con Rajoy y soy diputado (11-15 marzo 2008)

Esta semana tengo varios sueños relacionados con la política después de las elecciones generales del 9 de marzo.

1 Tengo un encuentro personal con el líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, y le intento hacer reflexionar sobre los errores que ha cometido su partido.

2 Veo un vídeo donde aparezco yo mismo pronunciando un discurso como diputado en el Congreso. Se trata de una anticipación del futuro inmediato.

lunes, 10 de marzo de 2008

Los terroristas y entrevista con Miró (9-10 marzo 2008)

1 Durante un viaje veraniego llevo una pistola en la mano. La empuño despreocupadamente, como si fuera un juguete inocuo. En cirunstancias que no recuerdo me roban el arma y entonces empieza el terror. Vuelvo a casa y llaman al timbre. Me reclaman. Me asomo a la ventana y veo una furgoneta llena de hombres de aspecto árabe. Aguardan para secuestrarme o matarme.

2 Mi madre y yo compartimos mesa con el pintor Joan Miró. Primero dubitativos, después bien conscientes de la magnitud del personaje, empezamos a inquirirle sobre su vida y su obra. Quiero ir más allá y le propongo hacer una entrevista con el micrófono de COM Ràdio, la emisora donde trabajo. La idea no entusiasma y Miró se retira.

viernes, 7 de marzo de 2008

El crustáceo y la cámara perdida (5-6 marzo 2008)

1 He de comerme una especie de cangrejo o cigala. El problema es que el crustáceo está vivo y me mira desafiante. Laura y Susana aguardan a que le dé el zarpazo, pero mientras dudo el animal estira los miembros, escapa y empieza a corretear por las paredes con sus pronunciadas patas arácnidas.

2 Pierdo mi cámara de fotos en un psiquiátrico. Debo entrar en el edificio por una puerta bajísima, casi una ranura de medio metro. Me deslizo por la entrada, quizá blindada para los enfermos, y empiezo a buscar el aparato. Aparecen montones de cámaras con distintas formas y fundas, pero ninguna es la mía. Mientras voy indagando se me acercan perturbados de aspecto inquietante.

jueves, 28 de febrero de 2008

Confusión en Londres (27-28 febrero 2008)

Viajo con Laura a Londres. Me voy a media jornada laboral, y en todo momento tengo la duda sobre si debo volver al trabajo o no. Todo es amnesia y confusión: no sé si es de día o de noche, si tengo compromisos o bien puedo abandonarme. Visitando la ciudad de noche nos cruzamos con unos jardines. En medio del césped hay un pequeño pináculo multicolor que imita los remates finales de las torres de la Sagrada Família de Barcelona.

miércoles, 27 de febrero de 2008

Efecto óptico en la ciudad (26-27 febrero 2008)

Visitamos una ciudad monumental de Europa. A lo lejos divisamos un gran palacio vertical, con una cúpula flanqueada por dos torres. Sin embargo, al acercarnos descubrimos que se trata de dos edificios diferentes, que habíamos superpuesto por un engañoso efecto óptico. Mientras recorremos amplias avenidas me voy filmando a mí mismo con una cámara para plasmar mis propias reacciones ante la belleza arquitectónica.

martes, 26 de febrero de 2008

Clase de arte (25-26 febrero 2008)

Aún tengo una asignatura pendiente, esta vez en el instituto de secundaria. Acudo al aula con Cristina, compañera de trabajo en COM Ràdio. Un profesor alto y entrado en años diserta sobre pintores catalanes contemporáneos, algo que no figuraba en el programa de la asignatura. En alguna ocasión nos habla del artista Zush. La sesión se alarga y alarga hasta que, llegada la una y media del mediodía, Cristina y yo decidimos irnos. Al salir del aula, para desahorgarnos del tostón, resoplamos, reímos, gritamos. Alguien nos llama la atención. Hago ver a Cristina que estamos en el instituo y allí, a diferencia de la universidad, hay mayor disciplina y control sobre los alumnos. Así que intentamos marcharnos en silencio.

sábado, 23 de febrero de 2008

Los interiores de la catedral (22-23 febrero 2008)

Estamos en la catedral de Burgos o en Santo Domingo de Silos. El interior es de un gótico fastuoso, lleno de columnas y capillas y con una gigantesca pintura de la Gioconda, cual Virgen María, en el retablo del templo. Visito la iglesia con mi madre y mis hermanos pequeños. Una monja joven y severa nos va guiando y nos abre las puertas de las distintas capillas y dependencias que pueblan las entrañas de la catedral. Hablo con la religiosa: le confieso que no me entusiasman los templos tan recargados y que prefiero, por ejemplo, iglesias austeras como la barcelonesa Santa Maria del Mar, que "solamente es un salón". La monja me escucha con frialdad y no responde.

Subo a unas escaleras para contemplar el retablo de la Gioconda con perspectiva. Desde lo alto veo cómo mi madre y mis hermanos suben por otras escaleras y se introducen en el retablo, como ocurre en algunos templos barrocos como el de El Miracle (Solsonès, Lleida). Una vez visto en perspectiva, me voy yo también a ver de cerca la zona del retablo. Flanqueando el altar, a un lado y otro de la iglesia, hay conjuntos escultóricos monumentales. Se trata de camas esculpidas con reyes durmientes, todo en madera y policromado. Entonces se da una señal y las figuras góticas de madera empiezan a moverse mecánicamente, como marionetas de feria.

Mi viaje por los interiores de la catedral se acerca a final. Frente al altar, subo por una escalinata y llego a un alto trono, donde me espera una especie de emperador o pontífice. Empiezo a hablar con él y descubro que, pese al aura de santidad, el soberano es grosero y superficial.

En otra ocasión ya soñé con un templo donde contemplaba un retablo mariano mientras nos guiaba una mujer sombría.


jueves, 21 de febrero de 2008

Con Spielberg y sin cejas (20-21 febrero 2008)

1 Veo al director Steven Spielberg en un restaurante de comida rápida. Está junto a la puerta, hablando pausadamente con alguien del mostrador. Me acerco lentamente a él para pedirle un autógrafo, pero me va rehuyendo.

2 Me someten de noche a una depilación facial. Confío en que el resultado habrá sido bueno hasta que, al día siguiente, frente al espejo, descubro que me he quedado prácticamente sin cejas. Me preocupa que el pelo no vuelva a crecer en adelante.

miércoles, 20 de febrero de 2008

Con Moustaki y en el AVE (19-20 febrero 2008)

1 Estamos sentados con el cantautor Georges Moustaki en un cine. Él aparece joven, imberbe, con su característica melena ondeada y grandes patillas. Hablamos con él de tú a tú, en un idioma común, hasta que el público le reconoce y se abalanza sobre él para pedirle autógrafos.

2 Sueño que viajo en el tren de alta velocidad (el AVE, se ha estrenado hoy día 20 entre Barcelona y Madrid). El convoy va a velocidad supersónica y parece una montaña rusa de un parque de atracciones. Pienso que si hubiera algún accidente el golpe sería tremendo.

lunes, 18 de febrero de 2008

Encuentros en el bosque (17-18 febrero 2008)

Viajo con Laura hasta un lugar apartado en medio del bosque, donde vive su tía. Mientras ella saluda a sus familiares, por un camino forestal veo a mi hermano Lluís conduciendo un coche. Lleva consigo un grupo de niños y jóvenes, como nuestros amigos Samuel y Pedro. Me preocupa lo que les pueda pasar, así que me dirijo a mi hermano y le mando que vaya a casa rápidamente, conduciendo con cuidado.

El holograma (16-17 febrero 2008)

Estoy trabajando en COM Ràdio. De pronto alguien nos muestra un espectacular invento: han creado un gran holograma donde aparecemos todos los trabajadores de la empresa en movimiento, como una diapositiva tridimensional. Entre la hilera de personas virtuales me reconozco a mi mismo, vestido elegantemente, con una camisa blanca y negra y quizá con corbata. Mi clon, relajado, ríe y bromea con Carme, compañera del trabajo. Observo detenidamente mis gestos.

Con un bebé en brazos (15-16 febrero 2008)

Voy a todas partes con un pequeño bebé en brazos. Apenas lo noto: su cuerpo es tierno y minúsculo. Entramos en un parque acuático. Nos metemos en piscinas, nos deslizamos por toboganes. El pequeño está a salvo conmigo. Su padre aguarda a lo lejos y nos saluda.

viernes, 15 de febrero de 2008

Vuelo lúcido en casa (14-15 febrero 2008)

Vuelvo a tener un sueño plenamente lúcido, como en verano de 2007. Sueño que me levanto de la cama y empiezo a volar por la casa libremente, siempre eligiendo adónde voy. Bajando las escaleras encuentro a mi madre, que me mira con cierta incredulidad. Trato de repasar detalles, comprobar objetos, como he hecho en otras ocasiones (test de realidad). También intento acelerar el vuelo hacia el cielo para ver a Dios, pero no puedo.

El insecto rojo (13-14 febrero 2008)

Estoy trabajando en la redacción de COM Ràdio, junto a Carme, Mònica y David N. En esto me quedo dormido justo antes del informativo. Me despierto azorado en mi casa. Bajo la escalera de madera y me topo con un insecto volador, rojo y filamentoso. Me empieza a rodear para atacarme. Intento quitármelo de encima desesperadamente. Al fin cojo un bote de spray y rocío el bicho hasta almenos paralizarlo. Voy hacia el recibidor de casa y veo llegar a mi madre y mi tía Daisy: cargan unas bombonas de butano y me piden que las ayude.

martes, 12 de febrero de 2008

Llamando a la mili (11-12 febrero 2008)

Llamo por teléfono a mi amigo David Barrios, que -en el sueño- está haciendo el servicio militar en algún lugar de España. Mi hermana Anna también quiere ponerse al aparato ya que -también en el sueño- está saliendo con David. Varias personas nos cogen el teléfono y nos hacen esperar. Oímos órdenes, ruidos y conversaciones de los entrenos militares. Me atiende un joven latinoamericano: con expresión torpe y confusa, asegura que David estará disponible en unos minutos. Pero nunca conseguimos hablar con él.

lunes, 11 de febrero de 2008

Universidad y espalda musical (10-11 febrero 2008)

1 Vuelvo a soñar que aún me falta un año de universidad. Apesadumbrado, regreso al campus en un día húmedo y nublado. Voy en coche junto a Laura y algunos familiares, quizá mi madre. Han instalado una gran verja alrededor del recinto y, al parecer, hay que quitarse los zapatos antes de entrar para no enfangar el suelo. Entonces me desdoblo: primero soy yo quien se queda sólo en la universidad mientras se va el coche, y, a continuación me convierto en otra persona -quizá Laura- mientras Joan Pau se va en el coche. Me veo a mí mismo sentado de espaldas en el vehículo, algo despreocupado, con el pelo corto y las orejas prominentes.

2 Mientras me rasco la espalda descubro que mis vértebras son como cuerdas o teclas musicales. Empiezo a tocar melodías simples como 'Cumpleaños feliz'.

sábado, 9 de febrero de 2008

Desubicado en mi casa

De nuevo tengo un falso despertar. Sueño que me levanto de la cama, voy al piso de abajo y, esta vez, me quedo sin sentido de la orientación: el piso parece como vuelto al revés, no sé por dónde avanzar, han desaparecido los puntos de referencia.

martes, 5 de febrero de 2008

Museos en casa (4-5 febrero 2008)

Todas las casas de mis amigos están en un mismo -y altísimo- bloque de pisos. Entramos en los pisos de Laura y Alicia, que quedan en la parte alta del edificio. Más tarde José Luis y yo bajamos las escaleras a toda velocidad, como si hiciéramos algún juego. Llegamos a casa de José Luis, que está en la parte baja del bloque. Su piso está nutrido de grandes colecciones artísticas. En una de ellas está la 'Venus de Willendorf' (diosa prehistórica de la fecundidad, Museo de Historia Natural de Viena) y en otra sala José Luis expone obras de Picasso. Quedo atónito y le pido que me explique el origen de tan importantes museos. No lo recuerda muy bien. Le pregunto dónde está el lavabo.

sábado, 2 de febrero de 2008

Vuelo y falso despertar (1-2 febrero 2008)

1 Puedo levitar y volar horizontalmente por todas partes. Me voy deslizando en presencia de mis padres -que me miran con cierta severidad- y mi hermano Lluís. Pienso en la niña de 'El exorcista', que también podía elevarse en posición estirada.

2 Sueño que me levanto de la cama, salgo de la habitación y voy al piso de abajo. Entonces hago un 'test de realidad': abro la ventana, arranco una hierbecilla que crece junto a la pared y la coloco dentro de un recipiente en el comedor. Quiero comprobar si, una vez despierto, la hierba sigue allí. Pero no: se trataba de un falso despertar y no de un caso de sonambulismo.

viernes, 25 de enero de 2008

La boda, los niños tras el cristal y fin de año (24-25 enero 2008)

1 Asisto a una boda protestante. Se celebra en una pequeña iglesia blanca sobre una colina verde. Al parecer los contrayentes son mis padres, pero no se trata de los reales; la novia, por ejemplo, la lingüista de COMRàdio -donde trabajo-. Los tres nos damos de la mano y yo quedo en medio. Ella me susurra: está nerviosa porque no se sabe las oraciones. El rito se ventila en dos minutos y nos vamos. Al rato, sale el reverendo o reverenda y nos regala un gran cuadro o foto enmarcada.

2 Un jefe malvado me obliga a perforar una puerta de cristal con una pistola de aire. De repente me doy cuenta que hay niños pequeños al otro lado, que pueden recibir el impacto de los cristales. Dejo la pistola, entro y los aparto de allí. Además de niños, también hay microfauna. Sobre una franja de césped corretean bichos parecidos a mariquitas, cada uno de un color distinto: verde, violeta, naranja...

3 Trabajamos para el último informativo del año en COMRàdio. Se emitirá a las 12 de la noche del 31 de diciembre. Redactores de varias secciones -política, cultura, fin de semana- participan en el noticiario, donde también se darán a conocer los Oscar de Hollywood. Una compañera distribuye una porra sobre los premios. Dentro del sobre de cada candidatura tenemos una golosina.

miércoles, 23 de enero de 2008

Jugando con la hostia (22-23 enero 2008)

Me acerco lentamente a una iglesia, como si hiciera un zoom con la mirada. Avanzo por la plaza, las escaleras, atravieso la puerta, paso entre los bancos y llego al sagrario, donde se custodian las hostias de la eucaristía. Cojo una de las formas y me la llevo. Me traslado a un paraje cercano, donde se extiende un estanque. Entoces lanzo la hostia al agua y he aquí que se disocia en dos sustancias: la divina -de color rojo- y la humana -de color blanco-. Asistimos a un extraño fenómeno. Ambas sustancias empiezan a burbujear y a humear y se mezclan agitadamente a la vez que se repelen. Meto la mano en el agua para revolver la mixtura y palpar la textura resultante: parece un huevo frito o una gelatina palpitante de color rosa. Agarro la masa, la estiro y la dejo caer. De nuevo el agua burbujea: esta vez la hostia se infla hasta convertirse en un pecho turgente y finalmente se deshace sobre el agua.

martes, 22 de enero de 2008

El campo de concentración e Indiana Jones (21-22 enero 2008)

1 Es de noche. Estoy en un campo de concentración en medio de un vasto grupo de jóvenes. De repente se levanta un grito multitudinario de horror. Miramos a lo lejos. Acaban de colgar a un hombre en la horca. Se trata del periodista y actor Queco Novell, que formaba parte de nuestro grupo en el campo. El sobresalto continúa: los gritos me hacen mirar hacia otra parte, donde una persona ha caído desplomada desde lo alto de un edificio. Esta vez se trata de Maria, una compañera de trabajo en COMRàdio. Las ejecuciones se van sucediendo a nuestro alrededor mientras el tumulto de prisioneros se agita y corre caóticamente.

2 Soy Indiana Jones en busca del Arca perdida. En el camino se me cruza un viejo cowboy, menudo y rechoncho. El anciano me desafía lanzando su cuerda y dando las consabidas vueltas en el aire. El duelo se traslada a Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. El cowboy me espera en el jardín de la casa de mis abuelos pero yo escapo de extranjis y trepo por un muro hasta llegar a la terraza. Mi oponente me descubre y empieza a increparme.

lunes, 21 de enero de 2008

Búsqueda en la alcantarilla (20-21 enero 2008)

Laura y yo emprendemos una misión para desvelar un enigma. Tras investigar varios lugares, debemos escudriñar una alcantarilla. Lo tomamos con humor. Levanto la tapa redonda y Laura se empieza a meter en las sucias aguas subterráneas. La animo a sumergerse del todo, pero no se atreve. Entonces la solución llega de modo inesperado. Unos chiquillos corretean por la calle. Uno de ellos se zambulle en las aguas de la alcantarilla para jugar. Después le sigue otro, y otro más, hasta que los nadadores desbordan la alcantarilla y la suciedad se va diluyendo. Se forma un remolino de agua limpia en medio de la calle y los vehículos, que vienen en todas las direcciones, tienen que parar. Eufórico por el hallazgo, me pongo a bailar y a dar vueltas ante los coches.


ACERCA DE ESTE SUEÑO

Por: Doctor Kieslowsky

Observamos aquí un rito de purificación del agua donde la concurrencia de personas anónimas -y no ninguna acción alquímica- permite la inmersión de la protagonista. Nótese el simbolismo negativo del agua estancada, frente al empuje salvador de las espirales en movimiento.


Dr. Andrzej Kieslowsky
Calle Starowiejska 16 2º piso
00-459 Gdansk
Tel. +48 58 349 12 48 Fax +48 58 349 20 74

E-mail akieslo@hotmail.com

viernes, 18 de enero de 2008

Llanto y vuelo (17-18 enero 2008)

1 Estoy en una reunión de antiguos alumnos de la escuela junto a quien fue nuestro tutor y director, Josep Maria Roca. Él nos da una charla para que recordemos nuestros años de formación, pero la platea está más bien fría y respondona. Josep Maria se dirige directamente a una de las ex alumnas, Ester, y le emplaza a rememorar los problemas, las peleas, las risas, todo lo que aprendimos y compartimos. Pero el esforzado profesor no puede con la severidad rebelde de la muchacha. La escena me conmueve y rompo a llorar. En las últimas semanas es habitual el llanto en los sueños, casi siempre de raíz nostálgica.

2 Voy volando por las calles de una ciudad con mi madre. Se nos cruza un edificio altísimo y decido tomar impulso para sobrevolarlo. Casi no me quedan fuerzas. Intento ponerme derecho sobre un coche para usarlo de trampolín y retomar el vuelo, pero caigo de culo sobre la chapa. Me despierto.

ACERCA DE ESTE SUEÑO

Por: Doctor Kieslowsky

La fuerza mental para emprender acciones en el mundo onírico se desvanece conforme el sueño va siendo más ligero. Esto explicaría que el onironauta pueda planear sobre cimas nevadas a las cuatro de la madrugada y en cambio apenas pueda aletear a ras de suelo cuando ya se acerca la hora de despertar. El mayor flujo de la conciencia en este último tramo merma la "fe aventurera" y reduce prosaicamente las posibilidades. Esta anemia energética explicaría también que en ocasiones el onironauta deba "fabricar el paisaje con la mirada", puesto que lo anteriormente dado de forma gratuita se convierte en farragosamente subjetivo y construído. ¿El despertar como expulsión del paraíso?

Dr. Andrzej Kieslowsky
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domingo, 13 de enero de 2008

La corrida de toros (12-13 enero 2008)

Voy con Laura a ver una corrida de toros. La plaza está atestada de gente y los toreros faenan con brillo y agilidad. De repente vemos un niñito vestido de blanco bordeando la arena. "¡Dios mío! ¿Quién le habrá dejado allí?", exclamamos con desazón. El pequeño se va acercando al centro de la plaza pero los morlacos no llegan a rozarlo.

Empieza a llover y nos ponemos a cubierto. Alrededor de la arena instalan una especie de toldo circular y allí se concentra la gente tranquilamente, sentándose y tomando algo en improvisadas terrazas. Laura y yo subimos las gradas de la plaza, a gatas, por unos pasos tupidos de hierba y piedras. Grito de dolor. Me he clavado algo en las manos y tengo los dos dedos anulares con la piel de delante levantada. Al parecer me han herido dos pequeñas trampas para ratones. Aún turbado, le digo a Laura que deberé vendarme los dedos en una farmacia. Finalmente nos adentramos en una habitación, dentro de la plaza de toros, donde estamos alojados con otros amigos.

sábado, 12 de enero de 2008

De nuevo en Florencia (11-12 enero 2008)

Estoy en Florencia, ciudad renacentista irreal soñada ya en otras ocasiones. Visito plazas, avenidas e iglesias. La ruta me mantiene ilusionado y en tensión. No paro de hacer fotografías.

Burla al Papa de Roma (10-11 enero 2008)

Viajamos de nuevo a Roma. Nos alojamos en un hotel altísimo, lleno de pisos y cuajado de centros comerciales en su interior. Intento subir a la terraza para contemplar la vista de la ciudad. Parece que no llego nunca. Esforzadamente consigo salgo al exterior, pero aún no tengo perspectiva suficiente. Sigo andando y me topo con la basílica del Vaticano. Subo las escalinatas y desde allí puedo finalmente ver la ciudad. Creo recordar que estoy en compañía de mis amigos. Entro en el templo y me dirijo a la silla episcopal. Allí está sentado el Papa. Se trata de algún pontífice antiguo. Tiene unos sesenta años, aspecto vivaracho y algo mediocre. Le flanquea un diácono. Me acerco al pontífice y, como si se tratase de una apuesta, le agarro los mofletes con la mano. No hay escándalo: el Papa reacciona con tranquilidad.

jueves, 10 de enero de 2008

Carrera alrededor del lago (9-10 enero 2008)

Estamos en un paraje inexistente de Esplugues de Llobregat. Sobre una colina se levanta una bella iglesia románica y, junto a ella, se extiende un gran lago. De forma improvisada, un grupo de jóvenes iniciamos una carrera a pie bordeando los márgenes del lago. Entre los participantes están mis hermanos Lluís y Alícia y nuestros amigos María Ferrés e Ignasi, entre otros. Intento buscar un atajo y me topo con un lugar de aguas pútridas. Debo andar con pies de plomo para no ensuciarme. También algún otro joven llega allí despistado. Finalmente salgo de las cloacas por un sitio estrecho y veo que todos los corredores han llegado ya a la meta y están sentados tranquilamente.

martes, 8 de enero de 2008

Coincidencias en Roma (7-8 enero 2008)

Viajo a Roma con mis padres. Desde la escalinata de San Pedro contemplamos una ciudad del Vaticano irreal, convertida en una gigantesca avenida renacentista llena de palacios e iglesias. A mano derecha, me fijo en una cúpula rojiza, parecida a la del Parlamento de Budapest. Nos dirigimos hacia allá. Paseando junto al Tíber me acuerdo que he quedado con mis amigos José Luis y Javi hacia las seis de la tarde. Pero, antes de que me dé tiempo a reaccionar, me los encuentro de frente. José Luis, exultante, está regentando una especie de puesto lúdico al aire libre junto con Javi. Al parecer me lo habían dicho, pero yo lo había olvidado.

lunes, 7 de enero de 2008

Vampirismo, la muerte de mi abuelo y Rocío Jurado (6-7 enero 2008)

1 Mi hermano Lluís está preso de un extraño virus vampírico y se echa encima de la gente en busca de sangre. La metamorfosis se activa cada vez que duerme. Cuando está sereno nos pide que no le dejemos estirarse ni echar una cabezada, porque empezará a enloquecer y se transformará. En medio de esta situación angustiante, los objetos arden. Aparecen brotes de fuego por doquier y debo correr a apagarlos. Sangre y llamas nos mantienen en vilo.

2 Muere mi abuelo materno Eudald. Vamos a su entierro en Ordal, toda una lenta procesión diurna, y consuelo a mi abuela Mercè. Rompo a llorar amargamente.

3 Rocío Jurado ofrece un recital nocturno en un pabellón al aire libre. Mis amigos y yo no podemos verlo porque estamos fuera del estadio, pero oímos la voz de la tonadillera y sus fuertes gorgoritos. Cuando ya va acabando el concierto nos acercamos y vemos un torrente de gente saliendo de las instalaciones. Algunos van en pijama, como si hubieran salido espontáneamente de sus casas o de algún hospital para ver a La Chipionera.

jueves, 3 de enero de 2008

Kirchner en mi habitación (1-2 enero 2008)

Hoy he dormido en el cuarto de mi hermano Ismael, que ya no vive en casa. La habitación está comunicada con un pequeño patio. El sueño es el siguiente: me despierto, se abre la puerta del patio y entra mi hermano Ismael junto al pintor expresionista Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938). El artista alemán entra fumando, taciturno y relajado. Parece un actor o un maduro cantante de pop-rock. Cabeza redondeada, con grandes entradas, nariz pequeña y puntiaguda, ojos claros, su aspecto podría recordar al del pintor Miquel Barceló. Al parecer estos días Kirchner está en Barcelona en compañía de su hijo, quien insiste en ver una determinada película. "Quiere ver esa película absolutamente", comenta Kirchner con deje extranjero. Ismael y yo reímos entre dientes por su pronunciación macarrónica. En el sueño, Kirchner es uno de mis pintores favoritos, y, entre sus obras, evoco sin cesar un inexistente autorretrato.

domingo, 23 de diciembre de 2007

El mar agitado lleno de tesoros (22-23 diciembre 2007)

Viajamos por un lugar brumoso y costero, que vagamente asociamos al sur de Francia. Los parajes son de gran belleza, con campos tupidos de violetas y pueblecitos con campanarios por doquier. Estoy sorprendido, mientras que mi madre se autoafirma, porque ya conocía el lugar."¿Lo ves?", me dice. Mi padre nos lleva conduciendo a primera línea de mar. Las aguas están turbias. La franja donde rompen las olas está llena de vida: florecen almejas y moluscos, conchas brillantes e incluso una especie de babosa rojiza en forma de flan. Todo el mundo persigue estas bellezas. La costa se llena de gente que intenta llevarse algo de lo que trae el mar. Pero, de repente, el nivel de las aguas se eleva súbitamente. Nos asustamos. Mi padre sigue conduciendo a trancas y barrancas. Temo que en cualquier momento el coche quedará flotando y a merced del temporal. Finalmente logramos salir y subimos a la carretera. Desde allí se ve un panorama terrible: el horizonte del mar ya no es recto, sino curvilíneo, y las aguas se agitan tremendamente. Desde lo lejos se ven inmensas olas acercándose a la costa.

martes, 18 de diciembre de 2007

Llevo el coche de mi padre (17-18 diciembre 2007)

Conduzco la Hyundai plateada de mi padre, aun sin tener carné. Cojo el vehículo en un punto alto y lejano de Sant Boi. Temo que pueda hacer algún destrozo con el coche, o salirme de la carretera. Voy dando tumbos y frenazos. Por el camino se ve una silueta irreal de Sant Boi, con una iglesia de Sant Baldiri brillante y rojiza que apenas tiene campanario. No me veo capaz de llevar el coche hasta la puerta de casa, así que lo dejo aparcado en un lugar cercano, junto a una gasolinera. Me vigila un guardia. Bajo del coche algo amedrentado, pero el guardia sonríe amablemente. No parece haberse dado cuenta. Me voy andando a casa. Le cuento a mi padre lo ocurrido y le pido que se haga cargo del coche para llevarlo hasta casa.

lunes, 17 de diciembre de 2007

La poseída (16-17 diciembre 2007)

De nuevo estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Mi madre y yo vamos de excursión a una montaña de los alrededores. También va alguno de mis hermanos, quizá Anna. Divisamos el monte: es una formación rocosa torcida, en forma de ola, como si la hubieran carcomido por un lado y se fuera a derrumbar en cualquier momento. "¿Siempre ha sido así?" -pregunto sorprendido. Mi madre responde que sí. Junto a la montaña-ola hay un altísimo torreón al que se accede por unas escaleras de piedra. Propongo subir allí, pero a mi madre le da vértigo.

De repente, por el camino del bosque oímos que nos llaman. Miramos arriba. Nos sobrevuela un hombre joven, de rostro más bien oculto, tocado con una especie de boina y con un vago aspecto de miliciano o guerrillero. Se sostiene en el aire por su capacidad de volar, o bien porque va agarrado a un ala delta. El joven nos increpa como si hubiéramos pisado tierra prohibida y nos empieza a lanzar púas triangulares. Temo por nuestra vida, pero enseguida comprobamos que las púas son blandas, como de plástico o papel.

Huímos hacia la casa de mis abuelos. Miro hacia atrás. El miliciano volador nos sigue acosando. Le pregunto qué hemos hecho. Entonces el joven señala unos brotes de fuego alrededor de la casa y nos emplaza a apagarlos. Nos apresuaramos a sofocar las llamas con ramas y arbustos y vamos corriendo hacia la casa.

Cuando nos disponemos a abrir la puerta nos sorprenden unos gritos horribles. Me vuelvo y veo una mujer desquiciada, pálida, de pelo largo y negro. Por sus facciones severas y su peinado podría recordar a Gala, la musa de Salvador Dalí. Pero de cerca su rostro es inquietante: tiene los ojos chispeantes, como encendidos, y un fino y largo bigote de comisura a comisura. Parece endemoniada. La mujer nos empieza a perseguir fuera de sí y nos encerramos a toda prisa en la casa. Corro el pestillo. Suspiramos aliviados.

Pero la poseída aún sigue ahí fuera. Miramos por la ventana y la vemos merodear alrededor de un carruaje abandonado, de madera y sin cubierta, como los que se usan para llevar paja. La mujer parece haberse calmado, así que salgo a fuera para hablar con ella. Balbuceando, me explica que está internada en una residencia, donde la cuida una monja. Entonces, poco a poco, la tumbo en el carro de madera y la dejo allí con sus gemidos delirantes. Vuelvo a casa con mi madre y esperamos a que regrese mi padre para que se lleve a la mujer a la residencia. Cuando llega mi padre, le contamos lo ocurrido y parece desconcertado. Finalmente sale afuera y se ocupa de la poseída.

Unos días más tarde salgo de casa y me dirijo a la residencia, donde debo hacer algún recado. Al pasar junto al gran edificio me estremezco. En una de las ventanas está ella. La mujer poseída, derecha e inmóvil, está mirando absorta a través del cristal, con su fino bigote y sus ojos tristes y brillantes.

domingo, 16 de diciembre de 2007

En la piscina con Antònia Font (15-16 diciembre 2007)

Estoy en la piscina de Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos, charlando animadamente con mucha gente. Debo atarme una especie de cinturón para tirarme por un tobogán, pero me cuesta horrores; nunca encuentro el truco para cerrarlo.

Entre tanto, mi amigo José Luis y yo empezamos a canturrear canciones del grupo mallorquín Antònia Font: "Jo cant sa lluna i s'estrella / sa jungla i es bosc animat...". Los componentes del grupo andan cerca de la piscina y nos escuchan. El vocalista Pau Debon, que destaca por su gran cabeza rizada, se dirige a nosotros: "Ya sabéis que hemos sacado un nuevo disco". Nosotros asentimos. Se trata del álbum 'Coser i cantar'.

Después hablamos con otro de los músicos. Es un hombre de barba negra y ojos caídos. Me recuerda a Salvador Cot, el actual subdirector del diario 'Avui' y ex redactor de política de TV3. Le comento el parecido pero el músico se muestra más bien sorprendido. La anécdota nos sirve para empezar a hablar de periodismo. En la tertulia se une Oriol, un compañero de trabajo.

A todo esto sigo intentando atarme el cinturón para tirarme por el tobogán. Una mujer evoca una cita bíblica: "Pasó una tarde, pasó una mañana..." (Génesis). A lo que yo añado: "...y aún no me habré atado el cinturón".

sábado, 15 de diciembre de 2007

Estudios de radio en casa (14-15 diciembre 2007)

En casa de mis abuelos maternos, en Ordal, han instalado unos estudios de COM Ràdio, la emisora donde trabajo. Varios cuartos están ocupados con micrófonos y mesas de sonido. Al parecer, la población del Alt Penedès es un enclave estratégico para difundir la señal.

jueves, 13 de diciembre de 2007

El jabato (12-13 diciembre 2007)

Andamos por el bosque. De repente pasa un animalejo. Le sigo la pista. Se trata de un pequeño jabato negro que corretea por una vereda. Consigo cogerlo y acariciarlo y pido que me fotografíen con él. El animal tiene un simbolismo religioso; por alguna extraña razón, guarda una relación con la Virgen María. Una mujer sibilina describe la situación con cuatro frases en verso que no logro recordar.

lunes, 10 de diciembre de 2007

La camarilla y la huída por el bosque (9-10 diciembre 2007)

1 Estamos en una rueda de prensa. Antes de empezar, o entre intervenciones, coincido con otros periodistas y charlamos. En la camarilla están mis compañeras de trabajo Montse H. y Anna F. Nos dedicamos a poner verde al político de turno y a quejarnos de la organización del acto.

2 Estoy en casa de mis abuelos maternos, en Ordal, junto a Laura. Nos interrogan unos hombres intrigantes. El jefe es un tipo mayor, compacto, de baja estatura y barba canosa. Al parecer, Laura y yo hemos sido los personajes de un cómic policíaco que ellos vigilaban. Creen que tenemos unos planes secretos y nos presionan para que hablemos. Aprovecho un momento de despiste para abrir la puerta de la salida -que pesa horrores y parece cerrarse sola- y llamo a Laura para que huyamos. Salimos al jardín, pero la verja, muy alta, también está blindada. Así que nos ponemos a escalar y finalmente arrancamos a correr por los caminos del pueblo. Laura me lleva ventaja y desaparece de mi vista. Yo aminoro el paso y voy andando, casi pegado a tierra, como un reptil, escudriñando todo los detalles del recorrido, como si fabricase el camino con la mirada.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Las cascadas (7-8 diciembre 2007)

Mi amigo Agus (Morgar) y yo nos bañamos en la piscina de un parque acuático. Al final de la piscina hay un tobogán o cascada; después otra balsa o piscina, y así sucesivamente. Morgar me llama constantemente para que baje con él. A mí me parece demasiado peligroso y prefiero quedarme arriba. El río-tobogán, con sus pendientes y meandros, es abrupto, rústico y empinado; produce vértigo. Una de las curvas es especialmente peligrosa, ya que apenas tiene protección lateral y el bañista puede salir disparado o caer. Un grupo de socorristas aguarda desde abajo para evitar que nadie se haga daño. Desde abajo, Morgar me sigue llamando, osado, enérgico e hiperactivo.