martes, 7 de mayo de 2013

Jesús y yo en el museo (principios mayo 2013)

Visito el Museu Nacional d'Art de Catalunya (MNAC) con mi amigo Jesús. Es de noche. Pasamos por guardarropía y la mujer que nos atiende, al despedirnos, nos da las gracias "por visitar España", tomándonos por turistas extranjeros. Nosotros seguimos el hilo y respondemos que "nos gusta mucho viajar". Después, Jesús y yo seguimos comentando el malentendido entre carcajadas. Comento jocosamente que "nos gusta tener el acento sincrético de las autonomías" (sic).

jueves, 11 de abril de 2013

Asaltan mi casa, me apuntan con un arma, me hago el dormido (principios abril 2013)

De nuevo oigo voces antes de dormirme (experiencias hipnagógicas). Como en otras ocasiones, sueño que han entrado unos asaltantes en mi casa y les oigo hablar (en catalán). Uno de ellos me apunta violentamente a la cabeza con un arma, pero yo me hago el dormido, tras las sábanas, hasta que pasa de largo. Luego le oigo comentar algo así como "a mí me da igual que éste la palme". Mientras les oigo, no hago más que pensar en lo que haré en caso de sobrevivir: cómo lo contaré, qué dirán en el trabajo, podré o no sobrellevar ese miedo en adelante, etc. No paro de dar vueltas hasta que despierto y comprendo que las voces, tremendamente vívidas y verosímiles, no eran más que un sueño.

martes, 9 de abril de 2013

Mi hijo diminuto y la ciudad-archipiélago donde me lanzan una púa afilada (principios abril 2013)

1 el bebé-larva (tras haber tenido el día anterior a una niña recién nacida en brazos, I., hija de Fran) Sueño que tengo un hijo diminuto, de apenas unos milímetros. La criatura, casi invisible, se aferra a la yema de mi dedo índice como una larva. Me alertan que puede escurrirse o caer. Me desazona no poder protegerlo, o la posibilidad de olvidarlo.

2 la ciudad inundada y la púa metálica Viajamos a una especie de ciudad-archipiélago, formada por una plétora de casas semihundidas en el mar, que generan pequeños islotes. Pareciera que ha pasado un tsunami o una inundación, pero el aspecto ahora es apacible y soleado. Laura me pregunta si la ciudad siempre había sido así. Le contesto que no, que debe de tratarse de una inundación. Andamos descalzos. Me inquieta contraer alguna infección por la suciedad del suelo o bien clavarme algún objeto afilado.

En cierto momento, sufro una agresión inesperada. Alguien, desde lo alto, me lanza una pequeña púa metálica, plana y muy punzante, que se clava en mi piel como un imán superpotente. El impacto me causa dolor y escozor, además de un ligero rastro de sangre. Intento desembarazarme constantemente de la púa, lanzándola al mar, etc, pero, como un bumerán, siempre vuelve o la retornan a mí y no consigo liberarme de su yugo maldito. En una ocasión incluso acude personalmente una señora mayor, de aspecto elegante e inquietante (muy delgada, arrugada, pelo largo) que llega para mandarme de nuevo la púa.

lunes, 1 de abril de 2013

Viaje a Londres, que se transforma en Moscú (marzo 2013)

Viajo a Londres con algunos de mis amigos, entre ellos Susana. En contrapicado, muy cerca, veo la imagen del Big Ben. Me parece muy pequeño, como me habían dicho muchos. Sigo recorriendo la ciudad, como si fuera una visita virtual, y topo con una grandiosa torre gótica o neogótica (parecida a la de la catedral de San Sebastián que he visitado estos días en la vida real). Alrededor se ven muchas fachadas y chaflanes barrocos y modernistas. Me recuerdan a Viena o a la Grand Place de Bruselas. La catedral resulta ser la de San Basilio de Moscú (ortodoxa), aunque las famosas cúpulas de colores no aparecen del todo en ningún momento.

Merche revive más joven (marzo 2013)

Andando por la calle vuelvo a ver a Merche, amiga de la familia que falleció hace 15 años por estas fechas. Aparece más joven y luminosa, como rejuvenecida. Le pido que me deje abrazarla para recordar como era la sensación. Juntos cogemos una línea de metro antigua. Parece que hemos viajado al pasado mágicamente. Ella quiere volver a ver a su familia.

Un lobo, una comadreja y una ardilla se devoran entre sí (marzo 2013)

Estoy solo en el jardín de la casa mis abuelos maternos, en Ordal. Aparece un lobo. Me estremezco. Más tarde aparece una especie de mofeta o comadreja, y, tras ella, un tercer animal, el más pequeño de los tres, parecido a una ardilla. Mientras permanezco paralizado por miedo al lobo, las tres bestias se cuelan en la casa. Tras estar unos minutos dentro, empiezan a devorarse mutuamente. Primero el lobo y la comadreja devoran a la pequeña ardilla. Luego el lobo ataca a la comadreja. La escena deja un gran y pavoroso charco de sangre. 

Sobresaltado, huyo hasta que aparece gente por allí. Veo a mi abuela Mercè y le pregunto dónde está mi abuelo Eudald, puesto que él -pienso- será más valiente para enfrentarse al lobo. Más tarde están mis cuatro abuelos (también mi abuela Cari, que falleció) dentro de la casa, tranquilamente, junto a mi madre. Les cuento todo lo que he visto y mi madre, tras mostrarse extrañada, concluye que no se trataba de un lobo sino de una "berta" (sic), que describe como un mamífero pequeño y poco peligroso. Sin embargo yo sigo dudando. Únicamente yo sigo en estado de miedo y alerta.

Otra vez un perro en casa (marzo 2013)

Como en noviembre de 2012, durante una siesta creo oír a un perro que recorre el piso de un lado para otro. Percibo su respiración con gran nitidez, el aliento colándose en los resquicios de mi manta y, esta vez, también a una persona que entra en el piso, como si fuera el amo o cuidador del animal. Finalmente, todo era un sueño, de extraordinaria verosimilitud.

Voz amenazante (marzo 2013)

Nueva experiencia hipnagógica (de tránsito vigilia-sueño) con alucinación sonora de contenido terrorífico, como en otras ocasiones. Oigo una voz de gran nitidez, extremadamente cercana, como alguien que estuviera tumbado sobre mí. La voz, amenazante, dice: "Tenlo claro, voy a acabar contigo".

Roban en el coche de mi padre por mi culpa (marzo 2013)

Abro la furgoneta de mi padre por encargo de mi madre, que me ha pedido coger algo que está dentro. Mientras tanto me despisto y unos jóvenes aprovechan para robar todo lo que hay en el interior del vehículo. Discretamente, los ladronzuelos lo van desvalijando todo. Ellos mismos, antes de irse, me confiesan ufanos que se han llevado muchas monedas. 

Más tarde explico lo sucedido a mi padre y, con fría condescendencia, me da a entender que es mi culpa por dejar el coche abierto. Me lo dice como si fuera de puro sentido común. Me siento culpable y empequeñecido, como si volviera a ser niño.

sábado, 2 de marzo de 2013

Un gato aplasta a un conejo; no llego nunca al trabajo (1-2 marzo 2013)

1 Laura y yo debemos completar cierto trabajo o misión, y para ello es necesaria la aparición de un conejo (?). La acción sucede de la siguiente forma: primero irrumpen dos conejos, pero uno de ellos deberá ser sacrificado así que entra en escena un gato que, raudo y veloz, aplasta al primer conejo -se oye el crujir de los huesos- y empieza a devorarlo. El otro queda libre para nuestro cometido.

2 Muchísimos sueños estos días en los que llego tarde al trabajo o no sé como ni cuándo llegar. En esta ocasión, es de madrugada, la hora habitual en la que salgo de casa, y me dirijo a la plaza Catalunya de Sant Boi, mi ciudad, aunque también se me representa como la plaza Catalunya de Barcelona. Voy avanzando y, sin embargo, no logro llegar nunca; estoy completamente perdido, incapaz de concentrarme y realizar mis operaciones habituales para llegar a mi lugar de trabajo.

sábado, 9 de febrero de 2013

Vuelo en la colina y despertar amnésico en el coche (principios febrero 2013)

Muchos sueños de una gran tristeza y sensación de vacío en las últimas semanas, sobre todo las noches del fin de semana. En la mayoría realizo una serie de viajes o actividades con los que jamás consigo llenarme.

En los sueños de hoy: 

1 volando en la colina. Hago una excursión a una pequeña colina junto con Laura, Jose, Sara, Pablo y Mar. Yo ha había estado en solitario, pero les sugiero subir a ellos también porque hay vistas estupendas de paisajes y monumentos lejanos. En este momento suben también unas cuantas decenas de personas, padres con niños, etc. Una vez arriba, me siento distraído y aburrido y empiezo a menear los brazos para sobrevolar un gran matorral y ascender mucho para gozar de las vistas. Una niña pequeña me observa con admiración y comenta que también ella quiere volar. Como en otros sueños, ejerzo mi facultad de volar con total naturalidad, como un don que va conmigo cotidianamente.

2 despertar amnésico. Sueño inquietante y lleno de desazón. Despierto en un coche -el mío, por lo visto, aunque no conduzco en la vida real-, en una calle de mi ciudad, en las cercanías de mi casa y la casa de mis padres. No entiendo cómo he llegado hasta allí, no recuerdo nada absolutamente. Al rato llega una mujer que me da una versión dudosa de lo ocurrido: dice que yo quise escapar, que me fui sin avisar a nadie con el coche y que mi madre está muy disgustada, o algo parecido. Sigo sin recordar nada, pero estas palabras me llenan de rabia y lágrimas. Me siento extremadamente culpable, desorientado, desconcertado.

3 solitario con mis padres. Más tarde, al caer la noche, estoy en casa de mis padres, como si todavía viviera con ellos. Mi padre comenta que tiene dolor de cabeza y me pide que no toque la guitarra, ya que las vibraciones sonoras le empeoran el dolor. Sentado en el sofá, me siento vacío y sin saber qué hacer. Pienso en coger la cámara para ver las fotos que he hecho a lo largo de la jornada; sólo eso me anima por unos instantes.

viernes, 25 de enero de 2013

Misión fallida de astronautas-pulpos (finales enero 2013)

Una mujer convence a un grupo de personas para que se embarque en una apresurada misión espacial, a bordo de una pequeñísima nave, como un helicóptero. La mujer tiene una prisa extraña, está nerviosa. Yo también formo parte de la tripulación, como observador externo. En pleno vuelo, empiezan a ocurrir hechos inesperados: los tripulantes se van deformando y engordando hasta convertirse, sin darse cuenta, en una especie de pulpos-alienígenas llenos de arrugas y tentáculos. La mujer mira al tripulante más gordo y susurra: "Por favor, que no se engorde cuatro quilos más", ya que en su caso reventaría el traje y se descubriría todo. Además de las aberrantes metamorfosis, la cubierta de la nave revela enseguida una serie de agujeros, por donde se cuelan lluvias y vientos. Asustado, presiento nuestra muerte inminente.

jueves, 17 de enero de 2013

De rodillas en el cementerio, perseguido por el zombi de Poncio Pilato (mediados enero 2013)

Sueño-pesadilla de lo más extravagante. Nos desplazamos en coche hasta un cementerio situado a las afueras de Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Vamos a participar en un acto en memoria de mi abuelo materno que, dentro del sueño ya ha fallecido hace tiempo (no en la vida real). 

Al llegar, nos colocamos en una curiosa disposición: todos en pareja, dándonos la mano con nuestro compañero, de rodillas y formando fila, una pareja tras otra. A mí me toca formar pareja con un señor mayor, que resulta ser el hermano mayor de mi abuelo (acaso su hermano Joaquim, éste sí, difunto en la vida real). Vamos andando de rodillas, como en una especie de ritual, a lo largo del cementerio, mientras musitamos avemarías y padrenuestros. Al pasar por el ataúd de mi abuelo, mi acompañante se emociona y solloza. Me compadezco de él, imaginando qué sentiría yo si muriese un hermano mío. También pasamos por la tumba de mi abuela materna (aunque tampoco ha fallecido en la vida real).

Por alguna extraña razón, el cementerio es a la vez un gran yacimiento de vestigios de la época de Jesucristo, como si estuvieran allí enterrados todos los protagonistas de los evangelios. Confío hallar algún rastro de Jesús pero, en vez de eso, veo surgir un hombre monstruoso, muy alto y amenazante. Enseguida comprendo que se trata del zombi de Poncio Pilato (!) y echo a correr despavorido. A partir de este momento soy una mujer, más concretamente la actriz Laura Dern, que también huía aterrada de los monstruos en 'Jurassic Park'.

Desesperado/a, agarro un gran objeto contundente, una especie de tapa metálica o de plástico con partes agudas y afiladas, y golpeo con él al zombi, de modo hiperviolento e insistente, hasta que el cuerpo de mi perseguidor queda horrorosamente roto y desangrado, aunque aún se mueve. Huyo a toda prisa. El zombi queda recluido en un cuarto, la última habitación del segundo piso de la casa de mis padres. Voy mirando atrás para ver si me va a la zaga, pero sólo se ve la silueta iluminada de la puerta entreabierta. Salgo a la calle sobresaltado, y entonces oigo la voz del zombi, que ha adoptado el timbre de un tertuliano radiofónico (Joan L.). Con entonación sarcástica, suave y pausada, el zombi se refiere a mí como "esta chica" y asegura que mi miedo se debe a que soy "una reprimida sexual" (?).

(Quizá soñar con Pilato se debe a que estoy leyendo 'El maestro y Margarita' de Mijaíl Bulgákov, novela satírica donde se habla de una excéntrica visión sobre el prefecto romano con un manto forrado de rojo sangre).

martes, 15 de enero de 2013

Entro en una iglesia de colores y al salir se derrumba (mediados enero 2013)

Sueño peculiar. Estoy en Madrid y entro en una iglesia, siguiendo a una monja de modos amables y silenciosos. La iglesia pasa desapercibida en el exterior, encajonada entre bloques de pisos y sin fachada. Subimos por una escalera algo oscura. Siento claustrofobia. Finalmente llegamos a la sala del templo propiamente dicho, un lugar de lo más insólito. Todas las paredes están absolutamente cubiertas de pinturas multicolores, con escenas de Cristo y de la Virgen de estilo neobizantino. Además, todos los ángulos y escalones son ostentosamente redondeados, suaves, como si se tratase de colchones de feria infantiles, por donde se pudiera bajar sentado, deslizándose como se hace por los toboganes. Hay una ventana abierta, desde donde veo también otras pinturas y símbolos que me fascinan, a la vez que me crean inquietud. Lo más asombroso ocurre al final. Justo al salir de la iglesia, el templo se derrumba súbitamente. Me quedo estupefacto por la extraña casualidad.

domingo, 13 de enero de 2013

El esqueleto de mi abuela (mediados enero 2013)

Pasado un tiempo del fallecimiento de mi abuela paterna, nos convocan para ir al lugar de su tumba y adecentar sus restos mortales. Entramos en una especie de galería subterránea, donde se conserva el ataúd junto a otros muchos muchos. Algo espantado y sobresaltado por las circunstancias, procedo a abrir la tumba para extraer cuidadosamente el esqueleto. Me sorprenden sus pequeñas dimensiones, y me invitan a pensar hasta qué punto la muerte nos hace menguar a todos. Todos realizan tareas y, en cuanto a mí, me ocupo de extirpar al esqueleto una especie de cuerno o gran tornillo que le ha salido justo en el centro del cráneo. Lo hago con toda la frialdad y sentido del deber que puedo, intentando superar el dolor por su muerte y la decadencia de sus restos.

miércoles, 2 de enero de 2013

Paloma-dragón-perro diabólico (principios enero 2013)

Estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Celebramos una fiesta con mucha gente. La casa parece multiplicada, con muchas y amplias estancias. Charlo distendidamente con una señora de unos 60 años, que no conocía, y a quien le cojo cariño.

Más tarde estamos en el jardín cuando, de repente, aparece un extraño animal, como agitado. Tiene el aspecto de una paloma, al principio parece inofensivo, pero enseguida muestra su hocico como de cocodrilo o dragón (en otros momentos se asemeja a un perro). No tardamos en darnos en darnos cuenta de que se trata del mismo Maligno, tomando la forma de este animal mutante. Con rapidez furiosa, la criatura rapta al perro de mis abuelos, Estel, y también se lleva al infierno a la señora con la que había hablado. Siento un gran espanto y pesadumbre.

Multiplicación de lunas y fin del mundo (finales diciembre 2012)

Es de noche. De repente aparecen varias lunas en el cielo, en una alineación que en cierto modo esperábamos los asistentes. Están mis padres. El espectáculo me hipnotiza y apenas intuyo lo que va a ocurrir: grandes temblores y convulsiones que anticipan el fin del mundo.

Por algún motivo, el desarrollo del apocalipsis va ligado al despellejamiento de mi dedo (estos días tengo mucha sequedad en las manos), que se va pelando como una naranja alrededor de la yema. Llega mi padre e intentamos que ayude a detener el proceso, contando una historia en voz alta que, como raro ritual, invierta la situación.

domingo, 30 de diciembre de 2012

En coche bajo el mar, mis abuelos en el crepúsculo y viaje a Canadá (finales diciembre 2012)

1 coche submarino Voy en coche con mis amigos Jose y Javi. Atravesamos una zona marítima o pantanosa. De repente, nuestro vehículo queda completamente inundado, como si nos hubiéramos metido en el fondo del mar por algún conducto. Aguantamos la respiración, entre acongojados y excitados por la sensación de aventura.

2 abuelos al atardecer Cuido de mis abuelos Cristino y Cari, acompañándolos por el centro de una vieja ciudad. Estamos esperando que llegue alguien. Mientras tanto, ellos se quedan sentados en un banco, en una zona alta donde se obtienen vistas de la ciudad cuando ya está cayendo la tarde. Viendo a mi abuela, caigo en la cuenta de que murió, para después revivir extrañamente. La melancolía lo invade todo.

3 quebec monumental Emprendemos un viaje a una ciudad monumental de Canadá, acaso del Quebec. Somos un grupo amplio, de unas 20 personas o más. Primero recorremos unos grandes almacenes industriales. Siento claustrofobia, no sé si podremos salir de allí. Finalmente salimos al exterior y en unos de los recodos del camino se otea en la lejanía una bella iglesia o catedral barroca, de estilo centroeuropeo, con torres de remates agudos, verdes y bulbosos. Aprovechando un ángulo propicio, empiezo a hacer un sinfín de fotos, mientras mi madre, junto a Lilí, amiga de la familia, nos advierte que debemos seguir todos un mismo camino o el viaje será un caos.

jueves, 13 de diciembre de 2012

Llego tarde a gimnasia, bronca con mi madre (principios diciembre 2012)

Estoy en casa de mis padres, vistiéndome a toda prisa para ir al instituto. Al parecer, aún tengo pendientes algunas asignaturas en el centro de secundaria, y, en este caso, debo asistir a clase de gimnasia. Acelerado, busco mis zapatillas deportivas blancas. Mi madre me riñe con gritos por llegar tarde. También está muy nerviosa puesto que voy a participar en una huelga (?) (hablando con alguien, admite que tiene miedo y está preocupada).

domingo, 9 de diciembre de 2012

Último y frustrante día de viaje (principios diciembre 2012)

Sueño muy recurrente las últimas semanas. Es el último día de viaje en una gran ciudad monumental e intento apurarlo al máximo, recorriendo sus calles y buscando los recorridos principales que ya he trazado previamente. Sin embargo, no consigo nunca llegar a los lugares deseados, y, por otra parte, me invade la tristeza y el sinsentido al pensar que en pocas horas ya estará de vuelta a casa.

Miedo en el submarino (principios diciembre 2012)

Me hallo junto a otras personas en el interior de un amplísimo submarino que nos permitirá ver todo tipo de peces, tiburones y ballenas a través de los cristales, cual un gran acuario circundante. Sin embargo, el trayecto es tenso y desagradable. A veces se ve el exterior, en vez de las profundidades marinas, como si el aparato avanzase a trompicones. Veo algun pez esporádico (muy grande, del tamaño de una ballena o un cachalote), y temo constantemente que la presión acabe reventando el submarino.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Viajo en el tiempo y veo a mis hermanos de bebés (principios diciembre 2012)

Consigo viajar en el tiempo y veo a mis hermanos pequeños Lluís y Alícia (gemelos) cuando tenían apenas un año. Me enternece recordarlos así, les palpo las mejillas.

Viajo solo a la montaña y no sé cómo volver; cuido a mi sobrino a la intemperie (finales noviembre 2012)

1 perdido en la montaña Hago una excursión solitaria a un pueblo del Pirineo. Llego hasta allí en coche. Recorro caminos cercados de bosques y masías. Me fijo en plantas aromáticas. Hablo de lejos con el dueño de una finca. Me siento libre pero invadido de melancolía. Cuando debo regresar a casa, no encuentro mi coche y además caigo en la cuenta de que no sé conducir. Pienso en llamar a Laura, no sé qué hacer. Voy atravesando pasos estrechos, desconcertado.

2 padre precario Cuido de mi sobrino Pau en una especie de cabaña o módulo al aire libre, enfrente de una oficina bancaria. Debo hacer algunas visitas a la oficina, pero me preocupa dejarlo solo. Lo llevo en brazos en algunas de mis visitas.

jueves, 29 de noviembre de 2012

El perro que viene y va (finales noviembre 2012)

Sueño durante una siesta en el sofá. Con total sensación de verosimilitud, me parece oír a un perro que se ha colado en casa a través de la terraza, y va jadeando de un lado al otro del comedor, junto a mí. Pienso que se trata del perro del vecino, que ha saltado de algún modo de un balcón al otro. Al despertar, no hay ningún perro: sólo el sonido sincopado de la lavadora.

jueves, 22 de noviembre de 2012

La fiesta de menopausia de la bruja (mediados noviembre 2012)

Se ve un gran barco o galeón fantástico cuyo casco toma la forma de un gigantesco delfín vivo, lleno de patas-tentáculos como de pulpo. Se asemeja a la imagen de un grabado o ilustración de un bestiario medieval, y recuerda también a los elefantes con larguísimas patas pintados por Dalí.

Segundo acto: aparece una bruja de largos cabellos blancos. Su rostro es el de Fin Raziel, la bruja bondadosa de la película 'Willow'. Aparece sumergiéndose en las aguas, con las que se supone que va rejuveneciendo y embelleciendo, aunque apenas se aprecia.

Aparece un tercer personaje, un caballero o marinero que se pone a hacer el amor con el delfín-barco, identificado ahora con la bruja. De nuevo, el acto es un raro ritual de rejuvenecimiento para la extraña bruja.

Y cuarta metamorfosis. Se ve a la bruja caracterizada esta vez con el rostro de la actriz Helen Mirren. Circunspecta y algo siniestra, viste con un traje negro como de duelo, con velo y peineta (a la guisa de la madrastra de Blancanieves de Pablo Berger, interpretada por Maribel Verdú). La bruja-Mirren, susurrando, invita a alguien a la "fiesta de su menopausia" (sic).

Pd: La historia aparece en el sueño como un cortometraje de M. Night Shyamalan. También visiono otro, donde aparece Bruce Willis y otros actores en busca de una enigmática maleta.

domingo, 18 de noviembre de 2012

Nieve, arena y flores (mediados noviembre 2012)

Estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Disfrutamos de una mañana hermosa y soleada entre las flores. De repente, empieza a llegar todo tipo de gente, como si se hubiera convocado una enorme fiesta social. Veo a amigos, amigos de la familia, parientes cercanos y lejanos... Nos van saludando conforme llegan. Se van formando grupos. En uno de ellos, mi hermana Alícia encabeza una coreografía juvenil al son de cierta música. El gentío lo inunda todo.

En el jardín se ha formado una imagen insólita. Buena parte del suelo está completamente cubierto de nieve, a pesar de la suavidad de las temperaturas. Alrededor de la nieve hay una extensión de arena blanca. Me fascina la extraña convivencia de ambas materias. Sin camiseta, prácticamente en bañador, me lanzo a la nieve para jugar con ella y mezclarla con la arena. Voy rascando el suelo, palpando las texturas. Cojo un pedazo de nieve y me lo llevo a un sitio seco, donde fabrico un lago o glaciar minúsculo. Anda por allí mi tío David L., con quien comento lo extraño y excepcional de esta nevada primaveral.

En el mismo sueño, previamente, he viajado a Roma con Laura y más personas, creo que de mi familia. Es el último día y no tenemos el trayecto de vuelta hasta las 2 de la madrugada, así que planificamos una larga ruta. Nos interesamos por visitar un monumento que todavía no habíamos visto en nuestras varias visitas a la ciudad. El monumento consiste en una especie de escultura de un guerrero o un gladiador, tensando su cuerpo en diagonal. La figura está sobre un gran montículo de piedra blanca formado por montículos y escalones. Visualizo todo el monumento antes de llegar físicamente a él, a través de un enérgico e imaginario travelling alrededor de la escultura.

lunes, 12 de noviembre de 2012

Vomito una serpiente (mediados noviembre 2012)

Mi madre me advierte de que me he tragado una serpiente. Sobresaltado, me palpo el vientre y noto, en efecto, una desagradable situación de hinchazón. Me provoco arcadas para vomitar. Noto con gran realismo la sensación fisiológica, el esfuerzo por expulsar al ser extraño. Veo cómo va saliendo la serpiente, asomando ya su pequeña cabeza entre mis fauces. Finalmente sale afuera y huye agitando su cola. La observo. Es una serpiente pequeña, amarilla y azulada. Se asemeja a un renacuajo grande y no parece muy siniestra. Aliviado, dejo a la serpiente vagando por la casa de mis padres. Al día siguiente me pregunto si aún seguirá allí, pero no la encuentro.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Mi abuelo se convierte en un hombre-mazapán (principios noviembre 2012)

Llaman al timbre. Es Carmen M., una señora mayor, amiga de la familia. Llega con unas bandejas de mantecados y otras pastas para mis padres. Ellos no están, así que me ocupo yo. Entonces, sin que se sepa exactamente cómo ni por qué, aparece mi abuelo paterno convertido en un hombre-mazapán: toda su piel es de un material ocre y comestible. Carmen me anima a ir cortándole trozos para comer, e incluso lo hace ante mí. Mi abuelo ve cómo le van sacando tajos en el brazo con un pequeño cuchillo, y no parece importarle; sonríe distendidamente. Nunca me atrevo a hacer corte alguno sobre su piel, me produce miedo y grima, temo dañarle.

Saco un delfín del mar (principios noviembre 2012)

Estoy asomado a una ventana, desde donde veo el mar, casi al alcance de mis manos. Observo atentamente las aguas: están plagadas de medusas, cuyas formas rosáceas y sinuosas se adivinan bajo la superficie. Aparece entonces un buzo, deslizándose por allí y seguramente ignorando el peligro de recibir una picada. Más tarde descubro un pequeño delfín. Tras asegurarme de que no se trata de un tiburón, lo cojo yo mismo con las manos y se lo enseño a alguien que tengo a mi lado; es de pequeñas dimensiones, apenas mide un metro o 90 centímetros. Al sacarlo del agua, dentro de casa, el delfín segrega una extraña sustancia verdosa y espesa. Primero me asquea y temo que sea tóxica o antihigiénica, pero después me agrada pensar que la extraña bilis perfumará mi casa con un olor a mar.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Bajo en un ascensor hiperveloz, me mareo y mi familia me socorre (finales octubre 2012)

Debo ir a trabajar. Arreglo rápidamente las cosas en casa antes de irme. En el sueño, sigo aún en casa de mis padres, aunque siento extrañeza al ver mi antiguo cuarto; intuyo que no es el mío, que ya no me pertenece. Salgo de casa y subo a un amplio ascensor; empieza a bajar a una altísima velocidad. Va acelerando cual avión al despegar. Me mareo, el vértigo me consume. El ascensor parece que no llega nunca a su término; sigue bajando y bajando. Al fin, salgo del ascensor y caigo al suelo, totalmente desvanecido y en estado semiconsciente. En la planta baja está mi familia, sentada alrededor de una mesa, comiendo. Mi tío Josep me ve y viene hacia mí para socorrerme, con media sonrisa paternalista. Hablan entre ellos sobre mis frecuentes mareos y problemas de salud. Está también mi abuela Cari -fallecida en la vida real-, reclamando a mi padre que esté más pendiente de mí. "Ni que fuera tu hijo", dice mi padre; a lo que ella replica: "No, pero es el tuyo". Todo ello es un sueño dentro del sueño: sigo dormido y aún no he podido ir a trabajar.

domingo, 28 de octubre de 2012

Visión de la iglesia de la Colònia Güell (finales octubre 2012)

Contemplo una vasta panorámica de Barcelona y sus alrededores. A lo lejos se adivinan algunas siluetas imponentes, entre ellas, la de la iglesia de la Colònia Güell de Gaudí, mágicamente concluída según los dibujos que dejó el arquitecto, con las torres irregulares y bulbosas. Puedo admirar el edificio en todo su detalle, con su textura de color broncíneo y con tramas como malladas, de rejilla. Pienso que debería rodar una película para dar a conocer esta visión.

viernes, 19 de octubre de 2012

Laura roba un cómic para mí (mediados octubre 2012)

Laura y yo estamos en una gran tienda o centro comercial. Observamos el último álbum de 'Astérix', que aún no he podido leer (edición imaginaria del sueño). Entonces Laura, sigilosamente, roba el cómic, se zafa de la cajera y lo deja finalmente en mis manos. Agradezco su osadía.

viernes, 12 de octubre de 2012

Examen fallido de inglés, malestar con mi padre, tengo un hijo (mediados octubre 2012)

Breves sueños entrecortados, llenos de inquietudes, discusiones y situaciones agobiantes o inciertas.

1 De nuevo sueño que debo hacer nuevos exámenes para terminar la carrera. Esta vez, de inglés. Y como siempre, no he estudiado nada, y las preguntas me aturden.

2 Tengo varios desencuentros con mi padre. Me siento empequeñecido y culpable ante sus comentarios. Más tarde llego en medio de un partido de fútbol doméstico y le hago un caño a mi padre, chutando el balón entre sus piernas mientras él estaba de espaldas. Al ver que he sido yo, mi padre se sorprende, como si nunca me hubiera creído capaz de dominar la pelota.

3 Tengo un hijo, ahijado o hijo adoptivo muy pequeño, de un año o menos (me recuerda a mi sobrino Pau). Cuido de él con vacilación de diletante.

Un espíritu maligno me pone del revés y agita las sábanas (mediados octubre 2012)

En el tránsito al sueño, nuevas experiencias hipnagógicas. Percibo y atisbo un espíritu maligno, o cuanto menos inquietante y desconocido, que entra en el cuarto como un fantasma blanquecino, que retumba y gruñe. Su onda expansiva me pone del revés en la cama, hasta el punto que pienso que me he girado verdaderamente. También agita poderosamente las sábanas, como si fuera un vendaval o una fuerza eléctrica.

Me confían un trabajo como docente (principios octubre 2012)

Rafael M., un colaborador de la radio donde trabajo (La Xarxa) me ofrece regresar a mi anterior tarea (?) como docente, impartiendo clases de una materia técnica o tecnológica. En el sueño apenas logro recordar y actualizar mis competencias en este ámbito, pero siento una sensación de halago y vértigo por la propuesta.

sábado, 6 de octubre de 2012

Con mi padre en un desfiladero rocoso; consuelo a un anciano italiano; busco una cartera en una piscina (principios octubre 2012)

1 con mi padre en las rocas En compañía de mi padre y de algunos de mis hermanos, atravieso un gran desfiladero rocoso. Recuerdo sus detalles: los perfiles bulbosos de la piedra, el brillo y el color claro de sus formas. Comento en voz alta que me recuerda al Gran Cañón del Colorado, pero, al parecer, estamos en Catalunya, en la comarca de la Segarra, atravesando el país en horizontal, de este a oeste. Pasamos por un lugar donde hay unas hojas y otros elementos estratégicamente colocados; pregunto si se trata de una trampa o un hábitat para osos, pero me responden que no.

2 el anciano italiano Laura y yo estamos en Italia. Conozco por mi cuenta a un anciano con el rostro de Mario Monti -el actual primer ministro-, a quien descubro una profunda tristeza. Sin conocer nada, hablo con él para animarlo, e incluso le escribo algunas frases chapurreadas en italiano. El anciano, trajeado y de aire melancólico, me lo agradece con una sonrisa e incluso habla de mí a algunos de los amigos que tiene por allí.

3 dinero rescatado en las aguas Voy con Laura a un recinto de piscinas y balnearios. Mientras nos damos un baño, pregunto a Laura por la cartera, y ella me responde que la dejó "allí"; sobresaltado, compruebo que la ha dejado dentro del agua, en una especie de zona circular acordonada. Buceo inmediatamente para recuperarla. Tengo que separar una serie de objetos que me obstaculizan, pero al fin, logro sacar la cartera. La gente aplaude.

sábado, 29 de septiembre de 2012

Intento abrir los ojos ante el espejo (finales septiembre 2012)

Durante un falso despertar, intentando luchar contra una parálisis del sueño, sueño que me levanto de la cama y voy hasta el espejo del recibidor. Me miro en él y veo mis ojos apenas entreabiertos. Intento abrirlos pero soy incapaz.

domingo, 23 de septiembre de 2012

Me pierdo en un autobús en la montaña, nado por el aire y llego a una cueva diabólica (mediados septiembre 2012)

Sueño que me quedo dormido en un autobús y llego hasta una carretera de montaña que desconozco por completo. Me bajo en la siguiente parada y miro desconcertado a mi alrededor. No sé a dónde dirigirme ni qué transporte coger para llegar a casa. Me voy en la dirección contraria al autobús haciendo el gesto de nadar, como si pudiera atravesar el aire flotando. Finalmente llego a una cueva subterránea donde me espera un escuadrón de personajes diabólicos: vampiros, mujeres poseídas cual 'El exorcista', etc. Me amenazan, pero consigo aplacarlos haciendo la señal de la cruz. Salgo de allí y llego a un alto terrado; me lanzo al vacío a sabiendas de que estoy soñando, y quiero despertar de una vez. Intuyo que, en la profundidad del sueño, oiré la voz de mi padre, que me solía despertar en casa los fines de semana. La oigo, pero sin salir del sueño: mi padre me cuenta que ha sabido de una oferta de trabajo para mí, y me lo dice ante una gran fachada monumental, refiriéndose coloquialmente a una especie de artista o empresario que podría encargarme una tarea.

sábado, 22 de septiembre de 2012

Defiendo a un compañero ante un caporal; recojo amatistas y monedas antiguas (mediados septiembre 2012)

Estoy enrolado en una especie de ejército o comando especial. Recorremos la ciudad de Barcelona  en un pequeño tren rudimentario, al aire libre, y llegamos hasta una zona montañosa en la falda del Tibidabo, entre colinas peladas y fincas varias. Por el camino descubro casualmente que hay algunas amatistas (minerales violáceos y aristados) y recojo por lo menos dos o tres. También hago lo propio con unas monedas antiguas. Se trata de monedas de 10 o 100 pesetas, con una peculiar forma entre redonda y rectangular, tamaño notable y cierto personaje antiguo grabado en ellas.

Más tarde estamos en un pequeño cuarto. Nuestro caporal alecciona duramente a un compañero (Lluís, compañero del trabajo en la vida real). Le reprocha sus errores, su falta de atención y haberse besado con una mujer en horas de servicio. La sarta de amonestaciones es tajante y prolongada, hasta que le comunica su expulsión. En este punto, me levanto de la cama (al parecer estábamos todos estirados) y me dirijo con rebeldía al jefe para decirle algo así como "menos chulerías". Salgo en defensa de mi compañero ante su mirada atónita.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Viaje a Brasilia, fobia al avión, manifestación ultra (mediados septiembre 2012)

1 Llego a una gran ciudad de Brasil, acompañado de algunos amigos, entre ellos Jose. La ciudad es a la vez Rio de Janeiro y Brasilia. A lo lejos se divisa la urbe moderna diseñada por Oscar Niemeyer, soñada aquí como una plétora de fachadas y cubiertas brillantes como de metal o plástico blanco, de dimensiones imponentes. Me asombra el perfil de esta ciudad futurista, contemplada bajo los claroscuros de un día en el que se alterna el sol y las nubes.

De repente, me pregunto cómo hemos llegado hasta allí, y mis amigos me hacen saber que he estado durmiendo mientras hacíamos 8 horas de avión. Mis sensaciones cambian súbitamente: tengo fobia a volar y me invade el miedo al pensar que deberé tomar un avión de vuelta. Comparto mi angustia con mis amigos, pero apenas me hacen caso.

2 Acudo a una manifestación, de nuevo con Jose. Avistamos un grupo de jóvenes de extrema derecha que cantan el 'Cara al sol' y les insultamos ("¡fachas!", etc). Nos quitamos las camisetas para subir a una zona elevada y no sudar más de la cuenta, y entonces se acercan los ultras para ajustar cuentas con nosotros. Me acobardo y temo que nos quieran agredir o humillar.

3 En la televisión hablan del certamen de Miss España y comentan que, este año, la candidata sin duda más estrafalaria es la periodista del corazón K. M., que acude con una vistosa peluca, con la que pretende rejuvenecer su imagen.

lunes, 10 de septiembre de 2012

Expulso a un calamar-alien (principios septiembre 2012)

Me invaden unos pequeños calamares alienígenas, parecidos a la cría recién nacida que aparece en la película 'Prometheus'. Intento deshacerme de ellos desesperadamente, para evitar que se cuelen en mi casa (en el sueño estoy en casa de mis padres) y hagan su nido. Los lanzo a la uralita de un edificio vecino. Los demás no entienden mi miedo y mi celo.

sábado, 8 de septiembre de 2012

Eclipse y separación del sol y la luna (principios septiembre 2012)

Estoy en casa con varios familiares. De repente, a través de la ventana, veo un asombroso fenómeno. Está atardeciendo y el sol desciende conforme la luna va subiendo, hasta que ambos se alinean en un eclipse perfecto. Ninguno de los dos astros tapa al otro, sino que se sobreponen mutuamente con un cromatismo transparente, como si fueran círculos de luz proyectados por cañones de focos. Sus siluetas aparecen muy marcadas: en ocasiones parecen casi circunferencias o anillos vacíos en su interior.

En una segunda fase, sol y luna se colocan uno al lado del otro, anudados en un único punto, y, finalmente, el sol sale despedido del peculiar eclipse, como una estrella fugaz, hasta convertirse en un punto rojo que huye y se desvanece por el firmamento, lo que indica que el día se ha consumido completamente.

Voy siguiendo todo el fenómeno desde una terraza, y doy golpes al cristal de la ventana para que los demás, que parecen más despistados o abstraídos, lo vean.


jueves, 30 de agosto de 2012

Imagen hechizante del Parc Güell, Roma llena de pájaros, libro de Caín (finales agosto 2012)

1 Paseo por una zona alta de Barcelona. Está amaneciendo y el sol está entre dorado y malva. En un instante de mi recorrido, vuelvo la vista atrás y aparece ante mí una panorámica bellísima y onírica del Parc Güell de Gaudí: los dos pináculos en forma de setas asoman entre los tejados, y la cerámica multicolor de los edificios brilla de modo embelesador.

2 Vuelvo a viajar a Roma con Jose y Sara. Nosotros ya hemos visto la ciudad, pero se la enseñamos a Sara, que la visita por primera vez. Busco tres supuestos monumentos emblemáticos de la ciudad, que responden a los órdenes dórico, jónico y corintio, como si se tratase de la acrópolis de Atenas.

A lo lejos divisamos el panteón romano, cuya imagen en el sueño dista mucho de la real: aparece aquí como un gran edificio basilical, como una catedral en ruinas, sin fachada y con un gran ábside oscuro al fondo, a la vista de los peatones. Al entrar, el panteón aún resulta más extraño: oscuro, irregular y lleno de gente que entra y sale, parece un gran aparcamiento o un recinto fabril, y constantemente se ven bandadas de palomas de aspecto siniestro, cual los pájaros de Hitchcock. De hecho, los pájaros preñan todo el aire de modo asombroso, cual una gigantesca plaga de moscas.

3 Visito una librería. Está cerrada. Sin embargo, por la calle topo con un libro que me interesa;  el libro pertenece a la librería pero alguien lo ha dejado allí, a la vista de todo el mundo; el título hace referencia al personaje bíblico de Caín. "Los crímenes de Caín", "Las vidas de Caín" o algo parecido. Pienso en robarlo, pero enseguida abren la librería y entro para comprarlo con todas las de la ley.


martes, 28 de agosto de 2012

Souvenirs en el Vaticano y cantando 'Dream' (finales agosto 2012)

Estoy de viaje en Roma junto a Laura, Jose y Sara. Al salir de un tren o metro escuchamos la canción 'All I have to do is dream' de los Everly Brothers y empezamos a cantarla efusivamente. Sara parece conocer mejor la letra, pero yo termino cantando en un inglés macarrónico. Llegamos a la zona del Vaticano, aunque en la vida real no lo parece; pasamos por plazoletas antiguas de piedra amarilla, elegantemente cobijadas a la sombra de los árboles. Más bien parece Florencia, con sus pequeñas casas a la orilla del Arno. Jose y yo nos interesamos por una curiosa parada al aire libre de souvenirs sobre los pontífices, de lo más excéntricos, como una cara de Juan Pablo II con un mecanismo que permite ocultarla y mostrarla con un telón o cortina teatral (a semejanza del balcón del Vaticano), o un póster con caricaturas donde se ve al mismo Juan Pablo II en simpática sintonía con Benedicto XVI. Pienso en lo oficialistas que son todos estos objetos, diseñados con demasiada obviedad para ensalzar a las figuras papales.

sábado, 18 de agosto de 2012

Alucinaciones hipnagógicas: canturreos de un niño, aliento de un perro, luz roja y mi brazo elevado por una fuerza extraña (mediados agosto 2012)

Varias alucinaciones hipnagógicas (en el tránsito de la vigilia al sueño, durante pocos minutos).

En una de ellas, oigo varias veces el canturreo o murmullo de un niño pequeño, y cómo, cada vez, la voz de una mujer, como si fuera su madre, lo va reprendiendo para que se calle, con un lacónico ''scht!". Me da algo de miedo, como si fueran espíritus inquietantes.

Después, en la cama, percibo con gran sensación de realidad el aliento de un perro en mis brazos, como si estuviera en la cama; el animal jadea rápidamente y exhala su vaho caliente.

Como en otras ocasiones, también veo una luz roja enfrente de mí, como una señal o un botón encendido que me reclamase, así como varias sombras o fantasmas oscuros que se bambolean en el cuarto mientras estoy en la cama,o bien al levantarme. Durante un falso despertar, sueño que que salgo de la habitación, con los ojos cerrados, sumido en mi letargo, y pido ayuda a Laura, que me mira con cierta perplejidad y con media sonrisa.

Y fenómenos más curiosos: noto cómo mi brazo izquierdo se eleva solo, como llevado por un potente aire, magnetismo o fuerza externa. El otro brazo también está sometido a un extraño magnetismo, y en este caso se agitan involuntariamente los dedos de las manos.


Mi padre me anima a enfrentarme a una serpiente (mediados agosto 2012)

Voy por el bosque con mis padres. De repente encontramos una serpiente y el pánico me inmoviliza. Al verme de esta guisa, mi padre me anima a enfrentarme con el animal, dándole un buen golpe con un palo, tal como me enseña haciendo el movimiento; después me da el palo para que lo haga yo mismo. Más tarde aparece una serpiente como de cascabel, y, a pesar de haberme enfrentado a ellas, me lavo la cabeza incansablemente por el temor a que haya huevos entre mi pelo.


Mi madre, gravemente enferma (mediados agosto 2012)

Mi madre está muy enferma pero no logro saber de qué. La sigo hasta el hospital, donde la ingresan y le hacen numerosas pruebas relacionadas con el cáncer. Ella está muy desasosegada. Finalmente accede al documento donde figura su diagnóstico y el tratamiento que debe seguir. "No me lo puedo creer" -exclama desolada-, "no necesitaré operaciones pero sí un tratamiento estricto cada noche que me impedirá dormir". Mi madre está al borde del llanto, mientras yo me debato entre el alivio y la profunda consternación.


Asediado por un perro salvaje (mediados agosto 2012)

Saco unas barras de pan y pido alguien que me saque una foto. De repente, un perro viene furioso hacia mí, atraído por la comida. Dejo el pan a un lado pero el perro, cada vez más fuera de sí, me va frotando la cara con sus fauces; temo que en cualquier momento me pueda morder o incluso devorar y siento un miedo cerval. Poco después el perro se aleja, pero lo hace para llamar otros perros-lobo de su manada, para que vengan en mi busca. Alarmado, vuelo hacia lo alto de un árbol. Estoy en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos.


Bronca brutal de mi madre (mediados agosto 2012)

Mi madre me empieza a regañar y reprender con gran fuerza. Me reprocha que estoy más preocupado por el perro (sic) que por las personas, que soy un egoísta y no me preocupo por nadie. Me hace sentir enormemente culpable, como si dijera verdades muy íntimas e hirientes. Ella intenta hacer partícipe a mi padre, que apenas asiente lo que mi madre va diciendo.


Tsunami con mis padres (mediados agosto 2012)

Estoy con mis padres en una zona costera y presiento que habrá un tsunami. Efectivamente, se levanta una tremenda ola, y empieza a cundir el pánico. Siento el peso de la fatalidad, puesto que yo ya sabía de algún modo que ocurriría, pero nadie me había hecho caso, como si fuera un visionario solitario y sufrido. En nuestra huída desesperada dejamos atrás a mi tía Montse y mi primo Nil; me sobresalto al recordarlos y me siento culpable por escapar. Topamos con algunos tipos que ofrecen barcas para huir a cambio de dinero, y mi padre me dice que son habituales este tipo de pícaros en situaciones catastróficas. Lloro, muy compungido. La situación se va calmando en las horas siguientes, pero persiste la atmósfera apocalíptica.