miércoles, 22 de abril de 2009

Examen con mi madre (21-22 abril 2009)

Me traslado a Barcelona porque tengo un examen de catalán. Salgo tarde de casa y luego no me sé orientar con el autobús. No he estudiado nada, e intento recordar sin éxito los someros apuntes que tenía. Llego con las prisas al aula y veo a mi madre ejerciendo como profesora -en el sueño, con total naturalidad. En el examen se pide "analizar" un determinado verbo. Pregunto a mi madre-maestra si eso significa hacer la conjugación verbal y entonces ella se sonríe algo severa, diciendo algo así como: Home, Joan Pau, com pot ser que no sapigues això...! Empiezo a escribir muy lentamente y apenas consigo completar el examen. Estoy totalmente desconcentrado.


domingo, 19 de abril de 2009

Arrabales de Jerusalén y viaje al pasado en Ordal (18-19 abril 2009)


1 Cogemos un barco rumbo a Tierra Santa para celebrar la Pascua. Una vez en tierra israelí nos subimos a un coche en dirección a Jerusalén. Pasado un rato, exclamo que ya hemos llegado: en vez de la ciudad milenaria, se ve una gran barriada metropolitana con bloques de pisos de obra vista. Suena la música de la película Jesús de Nazaret, de Franco Zeffirelli.

Aparcamos y empezamos a recorrer la ciudad. Por las desiertas calles del arrabal merodea un niño palestino, levantando arduamente una gran piedra para intentar lanzarla contra una casa israelí. Tras él, lo intenta también un hombre. Pero fracasan.

Hablando con las autoridades de Jerusalén nos preguntamos si también nosotros podríamos actuar o hacer algún tipo de protesta callejera contra las injusticias. Sin embargo, algún representante oficial se dirige a una mujer de mi grupo y responde con una frase enigmática: "De la única manera que os queda, de noche, no creo que lo hagas, Rosalía".

2 Aún en los prolegómenos de la Pascua, vamos a Ordal, el pueblo de mis abuelos, para reunir a toda la familia. A llegar, se ha producido un viaje al pasado, como si regresáramos a finales de los 80. Mis abuelos están más jóvenes, sobre todo mi abuelo Eudald, que luce pelo y bigote negro. También reaparecen las bicicletas que usábamos de pequeños. Incluso entre los perros hay extraños reencuentros: el Fox Terrier Duc se lame entregadamente con una de las perras que acaba de nacer de Tibi, la Labrador de mis tíos Juan y Montse.

Al final del sueño, hablando con mi familia, creo que estoy despierto y les pregunto si alguien más ha soñado con viajes en el tiempo.

sábado, 18 de abril de 2009

Pinturas del Apocalipsis, el santuario primitivo y la gran ola (17-18 abril 2009)


1 Visitamos una especie de ateneo o casa señorial antigua donde trabaja nuestro amigo José Luis (Sose) como documentalista. Estamos tomando algo en una terraza del edificio, cuando me doy cuenta que, en los salones interiores, se exponen enormes murales románicos de la iglesia de Sant Joan de Boí. Se ven escenas del Apocalipsis, como la primitiva pintura rojiza donde se representa la Bestia de siete cabezas. Pido a Sose que nos deje entrar para admirar los murales, pero al parecer hay mucha gente por allí y prefiere que no nos movamos de sitio.

En febrero de 2008 ya había soñado que la casa de Sose era un museo.

2 Entramos en una austera iglesia gótica, semioscura y apenas decorada. Atravesando la entrada de norte a sur, el escenario cambia totalmente: entramos en unos patios y claustros llenos de fuentes, colores y columnas, un lugar más bien parecido a la Alhambra.

3 Nos adentramos más tarde en una especie de gran santuario primitivo al aire libre: imágenes y esculturas, velas de colores, montículos y maquetas, todo se extiende en una paradisíaca costa de arenas blancas y aguas turquesa. Alzo el vuelo y empiezo a sobrevolar todo aquello; intento frenar el movimiento para no caer en el mar. Luego ando por la playa haciendo fotografías hasta que la marea pega una enorme subida y anega todos mis objetos. Intento recuperarlos a toda prisa y salgo corriendo. Sufro por mis instantáneas. En otro momento del sueño, veo a mi abuelo Cristino haciendo fotos con un gran objetivo incorporado a su cámara, y pienso que yo debería comprarme uno.

martes, 14 de abril de 2009

Tokio y Bola de Drac (12-13 abril 2009)


Viajo a Tokio con mi hermano Ismael. Llegamos a la urbe y gozamos de una vista panorámica en movimiento, como si fuéramos en un tren por un alto valle. La megalópolis es impresionante: gigantesca, extiende su miríada de rascacielos, como una alta torre rojiza, acabada en punta, parecida al rascacielos Pirámide de San Francisco. Además de los rascacielos, observamos los vastísimos suburbios distribuídos por toda la ciudad: de lejos, apenas son manchas anaranjadas. Pasada la ciudad, llegamos a las afueras y contemplamos unos verdes paisajes. Mira, Ismael -digo a mi hermano- són com els paisatges del Goku. Nos referimos a las llanuras que aparecen en el manga Bola de Drac, que veíamos de pequeños.

Vista de la ciudad en movimiento también en París, sueño en junio de 2008.

viernes, 10 de abril de 2009

Reportero apresurado (9-10 abril 2009)


Estoy trabajando en la redacción de COMRàdio. A media mañana me envían a cubrir un rueda de prensa a un sitio parecido a las ruinas de Empúries. Llego tarde. Una mujer está haciendo una alocución ante los micrófonos. Asegura que por fin se ha hecho justicia a las víctimas de ETA y del terrorismo. En otro momento parece la nueva ministra de Cultura española, Ángeles González Sinde. Apresuradamente saco mi micrófono y mi grabadora. Sin embargo el aparato no acaba de funcionar y no consigo grabar las declaraciones al completo. Cuando ya tengo el material, me asaltan otras dudas: no sé cuál de los titulares es mejor para encabezar mi crónica para la radio.

¡Llego tarde! (8-9 abril 2009)


En la realidad, me suena la alarma a las 3.30 de la madrugada. Entonces me adormezco y sueño que ya son ¡las 6.30!. Además, buscando el teléfono sólo encuentro mi aparato antiguo, con una pantalla y unos números que no consigo descifrar. Sufro porque llegaré tarde al trabajo.


miércoles, 8 de abril de 2009

Buscando lámpara (7-8 abril 2009)


Busco una lámpara para un piso, y para dar con ella me desplazo a un centro de muebles al estilo Ikea. Mi tío José Joaquín, que me acompaña en la compra, me propone un determinado modelo para colocar en el comedor. Pero lo rechazo; quiero una lámpara que dé mucha más luz, que dé un tono totalmente diáfano al hogar. Mi obsesión es que el piso nunca esté oscuro.

En coche a Terrassa (5-6 abril 2009)


Estos días sueño varias veces que llevo un coche (en la realidad no conduzco). Suele ser un automóvil pequeño y ligero, poco potente, como en este caso, en el que debo dirigirme a la ciudad de Terrassa. Conduzco con torpeza, guiándome apenas por la intuición y adentrándome en los carriles de forma algo temeraria. Voy preguntando a vecinos y peatones para que me indiquen el camino. Me miran raro.

domingo, 5 de abril de 2009

La ciudad turca, las murallas de mar y el museo en la montaña (4-5 abril 2009)


1 Viajamos a una ciudad turca, quizá Estambul. La urbe, soleada y mediterránea, está llena de pequeñas plazas, altibabajos del terreno, palacetes y minaretes, y creo recordar que daba al mar. Busco una mezquita, la más bella de todas, para fotografiarla al atardecer. Veo una casa abierta y pregunto a un hombre del lugar. El inquilino, un señor con bigote y de tez morena amarillenta, me responde con su fuerte acento y una ligera sonrisa. Ya que estamos, le pregunto si puedo salir por su terraza, para no dar tanta vuelta. El hombre asiente. Con las prisas del salir casi le vuelco algunas botellas que tenía, como un envase de aceite. Sigo buscando la gran mezquita pero no la encuentro.

2 Cogemos el coche para ir a un paraje de montaña. Conduce Laura, aunque lo hace en el lado derecho, mientras que yo quedo en el izquierdo, viendo a ratos el paisaje. Durante casi todo el trayecto avanzamos pegados al mar: un mar embravecido, literalmente alzado en murallas de agua, que amenazan desplomarse. En algún momento siento miedo y pido a Laura que se aparte de la costa.

Finalmente llegamos a nuestro destino, un camino de montaña que nos había indicado mi madre. Por lo visto se trata de un paraje relacionado con el personaje del Patufet, porque algunos caminantes que van por allí canturrean la canción popular catalana: Patim, patam, patum, homes i dones del cap dret...

Durante nuestra excursión vamos a parar a un museo de arte enclavado en la montaña. Se exhiben modestos retablos góticos, de gran formato pero con figuras de diminutas facciones. De repente ya no me acompaña Laura, sino mi hermano Lluís (en el sueño no se me hace raro el cambio). Por alguna razón imagino a mi hermano más pequeño, como si tuviera 7 años, hasta que aparece por un pasillo del museo y le veo en su aspecto actual de 18. Pasamos por una tienda de souvenirs y recuerdo que me falta comprar alguna postal, pero decido pasar de largo para aprovechar el viaje.

viernes, 3 de abril de 2009

Incendio con los niños mutantes (31 marzo-1 abril 2009)


Voy a una escuela para ejercer como profesor sustituto. Me destinan a un aula de niños extraños, de aspecto mutante: unos parecen vagamente centauros, otros tienen rasgos simiescos (en el sueño los veo normales; será después, al despertar, cuando me dé cuenta, algo repugnado, de su condición zoomorfa).

De repente, en los pupitres del aula empiezan a encenderse pequeños brotes de fuego. Alarmado, voy apagando las llamas y descubro que vienen filtradas desde el piso de abajo. Voy al ascensor, donde parece que se ha originado el incendio, y acude en mi ayuda otra profesora del centro, de mediana de edad y en bata. La mujer se sube a una especie de tamburete para reparar la avería. Me pide que conecte dos cables rotos, pero temo que peguen un chispazo y lo dejo en sus manos. Finalmente lo arreglamos.

sábado, 28 de marzo de 2009

La Sagrada Família rota (27-8 marzo 2009)


Andamos por una ciudad bulliciosa y soleada. Asomados en la terraza de un bar, desde una esquina, vemos una gran plaza ajetreada donde se alza la Sagrada Família de Gaudí, en Barcelona. A causa de los vendavales u otros fenómenos naturales, los campanarios del templo están truncados: los bellos pináculos floriformes han desaparecido y deberán reconstruirlos.

domingo, 22 de marzo de 2009

Último día en Roma


1
Último día de viaje en Roma, junto a mis amigos. Visitamos toda la zona del Vaticano , también admiramos el gran templo Santa Maria Maggiore, y luego nos adentramos en la vieja ciudad, donde se alza un bosque de pináculos, campanarios y torrecillas, como la del palacio del Campidoglio. Extasiado, digo a mis compañeros que hay mucho por ver y que no nos lo acabaremos. Buscando el transprte público, la casualidad quiere que me meta en una especie de cabina azul y vaya a parar directamente a un vagón de metro. En el sueño también viajamos a París.

2 Durante estos viajes utilizo una cámara con un singular artilugio incorporado. Se trata de un objetivo inteligente, un "ojo volador" que se mueve por el espacio y permite escudriñar todo el alrededor. Ponemos a este invento un nombre de pila, algo así como "El Pepito". Mi hermana Cristina se regocija con las posibilidades de esta cámara.

sábado, 21 de marzo de 2009

Las dos lunas (20-21 marzo 2009)


Es de noche. Estoy en una playa junto a un amigo, contemplando el firmamento. Por mi sueño y cansancio acumudo, la luna se me presenta algo chata y borrosa. Se lo digo a mi amigo: "Encara veig la lluna de vidre". También advertimos que hay un segundo lucero en el cielo nocturno, a la izquierda de la luna, luciendo con fuerza. Discutimos si puede ser una segunda luna, o quizá la Estación Espacial, con sus recientes placas solares. Convenimos al final que seguramente será Venus.

sábado, 7 de marzo de 2009

Peligro en Afganistán, pánico en el ascensor y la silicona de Cristina Fernández (6-7 marzo 2008)


1 Llego a un campo de refugiados de Afganistán gracias a un ingenio de realidad virtual. Aquí y allá se amontonan grupos de lisiados, gente pobre, enfermerías, etc. Entro en el recinto, en forma de laberinto, y de repente, en uno de los pasillos, nos sorprende un ataque enemigo. Disparan contra alguien con un denso estallido de fuego y me protejo tal como me han aconsejado: escudándome tras la persona que tenga delante. El disparo nos propulsa hacia atrás.

2 Estoy en un ascensor, en Barcelona, junto a mi amigo José Luis (Sose) y varios ex compañeros de la escuela, como Inma. De repente, la cabina empieza a sufrir convulsiones debido a que tenemos los teléfonos móviles encendidos, como si hicieran interferencias. Sose se altera sobremanera. Nos increpa por no haber apagado el teléfono y teme lo peor: el ascensor se derrumbará súbitamente, moriremos. Intento calmarlo. Finalmente el ascensor baja de forma normal, con algunas vibraciones, y podemos salir de edificio.

Me dirijo hacia la estación de tren para volver a mi casa, a Sant Boi, pero el camino se me alarga más de lo esperado. Cuando creía que había llegado a Plaça Espanya, en realidad todavía estoy en Plaça Catalunya. Agobiado por la hora -ya son las 3 de la tarde y me esperan para comer en casa-, decido llamar un taxi. El primero que pasa es un taxi muy antiguo, de formas redondeadas y amplio espacio interior, con algunas manchas como de humedad. El conductor es un hombre barbudo de aire ausente.

3 La presidenta de Argentina, Cristina Fernández Kirchner, comparece para criticar las operaciones de estética que, según ella, se han hecho la Reina de España, Sofía, y la princesa Letizia. Sin embargo, ella misma luce un enorme escote donde se aprecian sus implantes de silicona. Llamo a todos para que vean la imagen.

sábado, 28 de febrero de 2009

Descampado en Barcelona, la noticia inacabada y el montaje nevado (27-28 febrero 2009)


1 Voy andando sin rumbo por Barcelona. De repente, por la zona alta de la ciudad, llego a un enorme descampado con algunas chabolas y matorrales pelados. Al fondo se dibuja la silueta del Tibidabo. Veo unos niños y unas mujeres sentadas al raso por aquella zona y empiezo a tomar fotografías. Temo que pueda venir alguien y me reprenda.

2 Estoy en el trabajo. En el sueño, comparto redacción con mi amigo Jesús (Garmor). Éste debe ausentarse y me confía el cierre de una noticia inacabada. Miro la pantalla: se trata de una pieza sobre niñas ingresadas por la vacuna del papiloma humano. Me veo incapaz de redactar correctamente sobre aquello y me pongo nervioso, frente a la mirada distraída de mi jefa, Maria Josep.

3 Consigo crear un gran artificio que simula unas montañas nevadas. Frente a este paisaje, además, coloco un primer plano de hielo. El gran decorado congrega a varias personas, como mi padre o Justo y Tere, amigos de la familia, que lo miran con una sonrisa y se van a dormir.

lunes, 23 de febrero de 2009

Llego tarde a la universidad y mi casa es más pequeña (22-23 febrero 2009)


1 Sueño recurrente estos días. Vuelvo a la universidad y llego tarde en el primer día. Creo que voy con tiempo, pero miro el reloj y me he retrasado ya una hora, así que tengo que coger un taxi. Me veo decidido a estudiar, pero me abruman las asignaturas, los profesores, los nuevos compañeros que no conozco.

2 Al regresar con mi familia veo que mi casa ha sido reconstruída. El techo es más bajo y las habitaciones más estrechas. Todo está en obras, desordenado. Me angustia. Le pregunto a mi madre, pero viene a decirme que no había más remedio.

sábado, 21 de febrero de 2009

Los aviones rápidos y en coche por América (20-21 febrero 2009)


1
De nuevo muchos sueños de viajes, aunque sólo recuerdo algunos. Vamos en avión. Al llegar a tierra, vemos que el aeropuerto es una base pequeña, de aspecto futurista, donde los aparatos despegan y aterrizan unos al lado de otros de forma casi perpendicular, como cohetes espaciales. En algunos casos casi parece que se vayan a rozar o choquen contra otro vehículo. Uno de los aviones, antes de iniciar el vuelo, comprueba su sujeción sobre el mar con una especie de barco-plataforma.

2 Cogemos un coche y nos ponemos en marcha. Entonces reparo en que nos encontramos en Estados Unidos. Pregunto a mi hermano Ismael y a mi tío José Joaquín, que me acompañan, cuál es nuestra ubicación concreta. Me responden que algo cerca de California. Vamos atravesando descampados y poblados humildes con habitantes de raza negra.

lunes, 16 de febrero de 2009

El herido en el tren y el olvido en el trabajo (15-16 febrero 2009)


1 Voy en tren. El comboy se para en una estación, y entonces, de repente, empiezo a oír la voz de mi tío José Joaquín desde el andén. Está asistiendo a un hombre con barba que ha sufrido un corte en la garganta. Mi tío clama ayuda desesperadamente, incluso enfrentándose a los pasajeros por su pasividad. El contratiempo me hace dudar: no sé si bajar o proseguir mi camino. Finalmente voy junto al herido, pero su dolencia ya está controlada.

2 Sueño que me duermo y falto al trabajo, en mi horario matinal, en COMRàdio. Decido ir a la redacción horas después, por la tarde, para avanzar trabajo. En todo momento me angustia qué pensarán de mi, si me amonestarán o les habré decepcionado.

sábado, 14 de febrero de 2009

San Miguel de Lillo, Estocolmo y el puerto de Barcelona (13-14 febrero 2009)


1 Muchos sueños de viajes. En primer lugar, voy en coche con mi familia y otras personas, y, en una de nuestras paradas, llegamos a un pueblo de Osona, donde, en el sueño, se alza la iglesia prerrománica de San Miguel de Lillo (en realidad está en Asturias). Quedo embobado frente al pequeño templo, alto y escalonado con sus múltiples tejados, hasta que uno de nuestros acompañantes llega por detrás algo irritado y me urge a volver al coche.

2 Llevo a unos amigos a Estocolmo, para enseñarles la ciudad donde yo ya he estado. En esta ocasión la ciudad se presenta muy blanca, luminosa y llena de canales. También vemos una especie de lonjas de tejados dentados, como en Göteborg.

3 Acabamos nuestro periplo, de noche, en el puerto de Barcelona. La ciudad aparece con una perspectiva totalmente nueva, como si la divisáramos desde alta mar. En el puerto están haciendo una competición de barcos, y varios periodistas asisten al evento para cubrirlo: veo algunos micrófonos y unidades móviles preparadas.

4 Para volver a casa debemos salir por una serie de puertas estrechas, tal como habíamos hecho al principio. Cada una de las puertas tiene un número. A partir de la segunda siento una gran claustrofobia y despierto.

Pido ayuda a mi hermana (13 febrero 2009)


Estoy solo en casa y padezco una fuerte parálisis del sueño durante una siesta. Intento moverme, despertar, pero no puedo. Entonces tengo una serie de sueños, muy reales, en los que pido ayuda. Sueño que llega mi hermana Cristina y la llamo, con un hilo de voz. También alzo el brazo e incluso consigue ponerme en pie. Vuelvo a paralizarme y vuelvo a soñar que pido ayuda, y así varias veces, hasta que logro despertar.

lunes, 9 de febrero de 2009

La lombriz y la hija de Will Smith (8-9 febrero 2009)


1 Estamos haciendo educación física en un patio. Hay una profesora nueva, joven y algo severa. De repente, escarbando en la tierra, encuentro una gran lombriz, amarillenta y tremendamente gruesa. Intento sacarla para verla entera, pero la profesora me reprende.

2
El actor Will Smith da una hija suya en adopción y la deja en una parroquia. La pequeña, de unos dos años, es rubia, lleva coletas y sonríe. Intento hablar con el párroco para hacerme cargo de la criatura, de quien me he encariñado, pero se está celebrando una misa y no lo consigo. Al finalizar tampoco encuentro a la niña.

viernes, 30 de enero de 2009

Amaraje en Perú y las Torres Mapfre (29-30 enero 2009)


1 Dspués de un viaje, vuelvo a casa en avión con Laura. De repente el aparato empieza a sufrir turbulencias y una voz nos indica que nos posaremos en el agua. Efectivamente, el avión impacta sobre una especie de mar o lago y se levanta un tremendo salpicón. Tras comprobar que estamos bien me cercioro de que la cámara de fotos no se ha estropeado. Las imágenes siguien ahí, aunque las letras aparecen perfiladas en gris. Salimos del avión siniestrado y vemos un poblado blanco y tranquilo. Pregunto al piloto dónde estamos y me responde que en Perú. No lo puedo creer.

2 Subo a una de las torres Mapfre de Barcelona para contemplar la vista desde lo más alto. Cojo el ascensor y voy entrando y saliendo de la cabina, para disimular ante los vecinos del edificio. Cada vez produce más vértigo asomarse, porque el ascensor está prácticamente al aire libre, con un peligroso mirador.

jueves, 29 de enero de 2009

En coche por Montserrat y la grabadora (28-29 enero 2009)


1 Voy en coche con mi amigo José Luis (Sose) y decidimos adentrarnos en el macizo de Montserrat. Entonces él se encarama a las cimas escarpadas y empieza a recorrerlas con el coche, arriba y abajo, en una peligrosísima carrera sobre los precipicios. Me asusto tanto que decido bajar del coche. Vuelvo a casa en un santiamén, pero, a la hora de regresar a Montserrat el camino parece mucho más largo y ya no doy con él.

2 Es de noche. Estoy delante de la iglesia de Sant Baldiri, en Sant Boi, donde hay una escalinata cubierta de obras y andamios. Entonces encuentro en el suelo una grabadora. El aparato, que funciona con cassettes, es muy delgado, luce unos bordes azules y pequeñas fichas escritas. Intrigado, decido llevármela. Al rato descubro que voy descalzo, y medito si volver a casa así o buscar mi calzado perdido.

miércoles, 28 de enero de 2009

La página acuosa, Florencia desde el aire y el gato agarrado (27-28 enero 2009)


1
Descubro que una compañera del trabajo, en COMRàdio, Anna S. A., es una gran novelista. Cae en mis manos uno de sus libros: es una novela bastante extensa, sobre amores y desamores familiares, y con un bello título que no consigo recordar. Leo una página al azar y descubro algo insólito. En aquel pasaje, la mujer protagonista se ve acorralada porque cuestionan algo relativo a su maternidad.

Entonces el libro muestra unos preciosos efectos visuales: bajo un plastificado aparecen unas floraciones de agua real, que van inundando la página como símbolo de la tristeza y el desmoronamiento íntimo. Palpo la página lleno de curiosidad, intrigado por saber cómo la película de agua puede discurrir bajo la página.

2
Se me presentan unas grandiosas vistas aéreas de Florencia, como filmadas desde un helicóptero en movimiento. La ciudad aparece extensísima y absolutamente trufada de palacios e iglesias. En un extremo de la urbe está el famoso Duomo y en el otro, una segunda catedral, algo parecida, con dos esbeltos campanarios de mármol blanco. También hay palacios de aspecto gótico o neogótico, con apuntadas agujas, techos policromados y retahílas de ventanas. Finalmente distingo, al fondo a la izquierda, una catedral gótica de torres cuadradas, parecida a Notre Dame de París.

3 Paso por un lugar donde hay gatos y, de repente, uno de ellos se agarra a mi pie. Intento soltármelo, pero no hay manera: el felino está enganchado a mí con una fuerza extraña y me punza con algún objeto afilado. Finalmente, con gran esfuerzo, consigo liberarme de él y examino mi herida. Pregunto a mi hermano Lluís qué es lo que me estaba clavando el gato; el responde que era un pequeño clavo, pero la idea me asusta y lo niego rotundamente.

viernes, 23 de enero de 2009

En la biblioteca (22-23 enero 2009)


Sueño lúcido. Estoy con Laura en una biblioteca y empiezo a coger libros, sabiendo que estoy soñando, para ver si puedo descifrar de alguna manera los títulos. Las letras de las portades son algo legibles, pero van fluctuando y transformándose, como un espejismo.

sábado, 17 de enero de 2009

Cabeza dormida (16-17 enero 2009)


Estoy consciente y quiero despertar, pero no puedo; sufro una de mis habituales parálisis. Entonces produzco un falso despertar, esta vez peculiar. Sueño que me levanto de la cama, aún con la cabeza adormecida, inerte. Salgo de la habitación, voy caminando, pero me doy cuenta que sólo es un sueño. Algo más tarde, como fortuitamente, despierto en la realidad.

domingo, 4 de enero de 2009

Nostalgia del verano (3-4 enero 2009)


1 Voy en metro o en tranvía, y el convoy se salta mi parada de Les Corts, en Barcelona. Contrariado me bajo, con mi mochila a cuestas, e intento llegar al trabajo a pie. Por el camino paso por una plaza llena de gente, donde están haciendo juegos al aire libre, y siento un irrefrenable deseo de que sea verano, para poder disfrutar y relajarme.

2 Me dirijo caminando a una finca rural, donde viven mis jefes, llamados algo así como los Robinson. En el trayecto encuentro a Mercè B., una compañera del trabajo, y le pido que me indique el camino. Lo hago en forma de parodia, como si fuera una película del oeste: "Señorita, ¿sabría usted dónde encontrar el rancho de los Robinson?". Incluso imito el paso de las bolas de pelusa en la llanura. Mercè ríe.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Bolonia / Nápoles (19-20 diciembre 2008)


Viajamos a una ciudad italiana, parecida a Bolonia en el nombre pero más bien a Nápoles en el aspecto, de urbe vieja y sureña. Entramos en un gran recinto medieval, donde se alza una catedral, pasarelas y puentes... Veo enormes ventanales góticos, sin cristales, sólo tracerías en la piedra. Me recuerdan a la Seu Vella de Lleida.

Más tarde, cuando ya se acaba el día, me enfundo la cámara y me voy yo sólo a visitar las afueras de la ciudad. Después de una larga caminata llego a una gran extensión verde. A lo lejos diviso un gran palacio rosado, con bellas torres y agujas rojas. Tomo fotografías. En otro lugar pasan unos pájaros, y tomo una instantánea tras otra para captar el movimiento.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Conectamos con la India (12-13 diciembre 2008)


Trabajo en una cadena de televisión y me anuncian que conectaremos con mi amigo Agus (Morgar), corresponsal de la agencia EFE en la India, para que nos dé cuenta de los últimos conflictos en la región. Le damos paso y aparece en la pantalla del plató, junto a otros dos periodistas. Morgar luce un rostro algo diferente; su pelo negro ha cambiado en castaño-pelirrojo, y sus facciones angulosas en una cara más redonda y bronceada. De repente se produce un ataque en el punto de conexión, y los tres corresponsales saltan por los aires, hasta hundirse en el mar. Voy al lugar de los hechos y me zambullo en el mar para encontrar a Morgar. Finalmente emerge de las aguas, como único superviviente, y lo hace con un semblante severo, dispuesto a reemprender su misión. Le voy siguiendo hasta una especie de base militar perdida en la estepa, donde se enfunda un traje de buzo y se mete en una gran piscina.

viernes, 12 de diciembre de 2008

La iglesia en Navidad, saliendo de la habitación y ¡mañana examen! (11-12 diciembre 2008)


1 Llego a una gran iglesia donde se oyen himnos de Navidad, y en plena emoción encuentro a Laura. Entramos en el templo y presenciamos un curioso ritual entre dos sacerdotes. Uno de ellos se lanza al suelo, boca abajo, en señal de adoración; después el otro se estira sobre él y así sucesivamente, como una danza. Uno de los curas tiene la cara de Pasqual Maragall.

2 Estoy durmiendo en una habitación. Cerca de mí duermen también mis amigos Pablo y Susana. Pasado un rato, me levanto y salgo sigilosamente.

3 Vuelvo a casa por la noche. Antes de llegar me llaman desde la acera de enfrente: "Joanpe!". Son compañeros del trabajo y de la universidad. Una chica comenta que debemos madrugar porque mañana tenemos examen y se me hiela la sangre: no lo recordaba y no he estudiado nada. Ni siquiera recuerdo el nombre de la asignatura.

martes, 9 de diciembre de 2008

De nuevo el jabato (8-9 diciembre 2008)


Estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. De nuevo -como el año pasado- consigo capturar un pequeño jabato y aprisionarlo en el garaje. El animalillo intenta escapar y morderme, pero lo mantengo a raya. Algunos jabalíes grandes y otros animales mayores campan por ahí.

Hace justo un año, en diciembre de 2007, ya soñé que capturaba un jabato.
Según Juan Eduardo Cirlot ('Diccionario de símbolos'), el jabalí figura como "símbolo de la intrepidez y del arrojo irracional hasta el suicidio"; "se conceptuaba como animal sagrado en Babilonia y otras culturas semíticas" y "en las leyendas célticas y galas, figura siempre con distinción y notas positivas". Su captura es un presagio excelente: " una sacerdotisa druida de la Galia predijo a Dicocleciano que alcanzaría el poder cuando matara un jabalí", y también cabe recordar la caza del jabalí como séptima prueba de Hércules.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El cuadro abstracto, Serrat y Nueva York nevado, De la Vega y Aguirre (7-8 diciembre 2008)


1 Pintamos un gran mural abstracto, con una infinidad de formas oscuras, en tonos negros y violáceos. Destaca un enorme ojo almendrado, a la derecha de la composición. En el horizonte pintamos una línea de cielo azul nuboso. Activo un interruptor y el cielo se vacía de color, hasta emblanquecer. Alguien me reprende por alterar así la obra, así que restablezco su aspecto original.

2 Estoy hablando con Joan Manuel Serrat -cuando era joven- y otro cantautor en mi cuarto. Hablo con él sobre un disco que grabó junto a un grupo parecido a Los Chichos, pero él no recuerda nada.

Voy a buscar el disco, pero, en ese momento llaman mis padres desde Nueva York, donde están de viaje por segunda vez. Cuentan que toda la ciudad está nevada, mucho más que la ocasión anterior, con un metro de grosor.

3 Estoy en un columpio con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre. Propongo a la dirigente del PP que se ponga derecha y trepe hasta lo alto de la barra de hierro, y ella accede risueña. Más tarde me encuentro con otra política, la vice-presidenta del gobierno socialista María Teresa Fernández de la Vega, que ofrece una charla con vecinos. En un aparte, intento entrevistarla para saber si hay discrepancias en el gobierno ante la crisis económica. Ella responde dando largas, con media sonrisa, y nunca aclara nada.

domingo, 7 de diciembre de 2008

Por pueblos medievales (6-7 diciembre 2008)


1 Viajamos en coche con mi madre, yo y mi hermana, no recuerdo si Alícia o Cristina. El vehículo sube por la falda de la montaña del Tibidabo, en Barcelona, y obtenemos una preciosa imagen en claroscuro de la torre de Foster y el templo del Sagrat Cor. Intento hacer una buena fotografía, pero la cámara es antigua -va con carrete- y apenas refleja bien la imagen.

Seguimos subiendo y he aquí que, en lo alto de la montaña, empezamos a ver pueblos con iglesias románicas, como Taüll y otro, que luce un campanario parecido al de Sant Pere de Galligants de Girona. Los pueblos están unos pegados a otros, como si se tratase de un parque temático o de miniaturas.

Seguimos avanzando y pasamos por barrios de montaña de Barcelona, como Vallvidrera: vemos preciosas pequeñas avenidas empinadas, con casas pintadas de colores. Más tarde pasamos por un pueblo de enormes casonas pardas, que parecen murallas apresando la aldea. Finalmente llegamos a un pueblo de montaña llamado "Meillà" (?), muy famoso según mi madre. Salimos del coche para hacer una excursión por el entorno de la aldea y descubro que me falta un zapato. También siento hambre, así que localizo una frutería al aire libre para comprar algún tentempié. Propongo a mi madre que la excursión sea corta, para que podamos alargar el viaje y ver más lugares.

2 Voy de viaje a Suecia con mis amigos José Luis y Javi (viaje real en agosto de 2007). Tras visitar Estocolmo, mi cámara analógica se abre accidentalmente y el carrete se revela. Me agobio al pensar en todas las imágenes que he perdido, pero intento pensar que los daños serán parciales y prosigo.

sábado, 6 de diciembre de 2008

El perro en la cama, los desodorantes y el campo centenario (5-6 diciembre 2008)


1 Estoy en la cama. Siento una respiración a mi lado. En la oscuridad, veo una perra negra que me observa, jadeando. Se parece a la perra Unga que tuvieron mis tíos. Entonces la perra se me echa encima, se estira sobre mí y orina. Sensación de casi realidad.

2 Me meto dentro de un cajón mágico y empiezo a bucear entre galaxias de desodorantes de barra. Me fijo en los productos con aroma a fresa, como un pequeño pote que saca crema rosada.

3 Una chica se sienta en medio de unos campos tupidos de flores violetas. Alguien señala los árboles, ya centenarios, y rompo a llorar por la emoción.

martes, 2 de diciembre de 2008

Dios y el Diablo por la escalera


Sueño insólito en otra noche con desvelos, justo antes de despertar. Dios y el Diablo se persiguen mutuamente mientras bajan una escalera, lanzándose una espada el uno al otro. En esta extraña lucha mimética, cada uno de los perseguidores-perseguidos intenta huir sin la espada, pero jamás acaba de matar al otro.

Más tarde aparece Dios perseguido por un trío de milicianos que representan la bomba nuclear. Finalmente la tríada acorrala a Dios en el mar hasta que la víctima perece ahogada y sólo queda trazada la triple turbina atómica.

martes, 25 de noviembre de 2008

El canario mordedor


Soñado en una noche de insomnio y desvelos constantes. Me regalan un canario y lo retengo en la mano mientras voy buscando una jaula. El pájaro no deja de morderme con su pico. No aparece ninguna jaula; sólo encuentro redes, demasiado anchas para apresarlo. Pido ayuda a mis amigos y hermanos, pero me dan largas. Suelto al canario dentro de un cuarto para que deje de morderme y me apresuro a cerrar las ventanas para que no huya. Finalmente me veo obligado a deshacerme del animal, y aparezco con una magulladura en la mano.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Agujero en el brazo


Alguien me advierte que tengo un agujero en mi muñeca derecha. Observo mi brazo y, en efecto, algo más abajo de la muñeca hay un entero boquete, parecido a un estigma, como si me hubieran atravesado con un clavo o una pequeña lanza. Lo afronto con naturalidad, como si se tratase de un rasguño.

domingo, 23 de noviembre de 2008

A la comba sobre el río (22-23 noviembre 2008)


1 El río Llobregat está repleto de barcas deportivas. Yo voy en una pequeña canoa y, en vez de remar, cojo una comba y voy dándole al agua. Avanzo velozmente por el río, algo sucio y marronoso, hasta un punto donde termina el curso y el río se oculta bajo tierra. Alguien me advierte que no siga más allá, porque la zona navegable está acotada.

2 Vamos en una barca voladora sobre mi ciudad, Sant Boi. Salimos del ayuntamiento, se abren las puertas con gran solemnidad y empieza a sonar una música épica -de la película de animación 'Despertaferro'-. La barca se lanza al vuelo y va recorriendo todas las calles.

Más tarde nos metemos por un rincón, cercano a unos pisos escalonados de la calle Pompeu Fabra de Sant Boi ("los pisos de chocolate") y descubrimos un callejón estrechísimo, entre paredes de ladrillo. Allí cerca también hay una hamburguesería, que propaga fuertes olores. Seguimos recorriendo calles periféricas de Sant Boi y pienso que la ciudad debería embellecerse.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Final de viaje (21-22 noviembre 2008)


Último día de viaje en una ciudad monumental, junto a mi familia. Al parecer no ha sido una visita de ocio, sino que estamos allí alojados por alguna necesidad material. Mi madre me pasa un manojo de llaves para que pueda abrir la habitación del hotel, ubicada en un piso muy alto. Al salir ya atardece y apenas hemos visto la ciudad, así que intento tomar algunas fotos.

viernes, 21 de noviembre de 2008

Se me cae un colmillo (20 noviembre 2008)


Soñado durante una siesta. Apretando los dientes, siento cómo se me va moviendo el colmillo superior derecho. Finalmente el colmillo cede y se desprende. Sensación de gran realismo.

A pie por Sicilia y dormido en el trabajo (18-19 noviembre 2008)


1
Regreso a Sicilia y empiezo a recorrer a pie todos los parajes que visitamos durante nuestro viaje en coche, en verano de 2008. Voy pasando por pequeñas iglesias renacentistas y barrocas, algunas parecidas a la iglesia de la plaza del mercado de Catania, que por alguna razón llamo "Betania" en el sueño. Los templos, esparcidos por el camino, me fascinan por sus galerías y sus pequeñas columnatas, y también por los tonos rosados y rojizos de la piedra.

Más tarde llego a una preciosa zona costera, bordeada de rocas, y pienso en meterme en el agua desnudo, ya que no llevo bañador.

2 Estoy en COMRàdio, la emisora donde trabajo, junto a dos compañeros, Maria Josep y Enric. Siento una gran flojera, hasta que de repente me viene sueño y me duermo. Al poco me despierto y veo a mis compañeros algo estupefactos, intentando reanimarme. Me vuelvo a dormir, y así una y otra vez.

domingo, 16 de noviembre de 2008

Testigo del crimen, la Guerra Fría y Bola de Drac (15-16 noviembre 2008)


1 Un ingenio de realidad virtual me permite ser testigo de un hecho criminal. La 'máquina del tiempo' me sitúa primero en Cornellà y después en Sant Boi de Llobregat. Está atardeciendo mientras me adentro por la Plaça de Catalunya y otras calles conocidas. De repente se oyen unas amenazas. Me escondo. Un jefe o empresario, supuestamente honesto, está amdedrentando a un trabajador para que deje de pedir aumentos de sueldo. El jefe está rodeado de otros hombres e incluso amenaza de muerte a la víctima. Me deslizo a la calle de atrás, donde todavía se oyen las voces, pero alguien detecta mi presencia.

Me alejo del lugar de los hechos y diviso en un collado el Park Güell de Gaudí en Barcelona, con sus tejados multicolores. Antes de llegar, por el camino, ya hay algunos anticipos del parque: aparecen bancos y esculturas de formas arbóreas con los colores y la cerámica en 'trencadís' de Gaudí.

2 Hacemos una obra de teatro sobre la Guerra Fría. Cada uno de los dos bloques está representado como una habitación blindada. Yo estoy en una de ellas -la comunista, creo recordar-, junto a un severo dueño. Temerariamente, salto a la habitación de enfrente -el bloque capitalista- donde hay otros actores -son amigos míos o compañeros del trabajo- que me reciben con estupor. El dueño comunista me viene a la zaga, pero al fin conseguimos limar la hostilidad entre los dos mundos.

3 Conozco a varios personajes del manga 'Dragon Ball', con quienes hacemos acrobacias y números de circo, montados unos encima de otros. En una ocasión, el gran demonio Satanàs Cor Petit padre (Piccolo Daimao), de cuerpo gigantesco, está durmiendo. Entonces ideamos un plan para reír. El villano Freezer -especie de salamandra blanca del planeta Namek- coloca su enorme cráneo de forma perpendicular sobre la cara de Piccolo, de modo que el gran demonio durmiente parece tener la nariz de Pinocho.

sábado, 15 de noviembre de 2008

París exhuberante, Florencia y el concierto pop (14-15 noviembre 2008)


1 Viajo a París con mis amigos. Es de noche. Entramos en el centro de la urbe y aparece una gran floración de monumentos en escorzo: palacios, pináculos y la catedral de Notre Dame, que parece duplicada -como en otros sueños-. Quiero tomar fotos, pero la cámara está configurada en un modo extraño y no conserva las instantáneas; sólo aparecen letras e indicadores. Mis amigos me urgen para seguir en camino.

2 Visito de nuevo Florencia, esta vez con mi familia, y, al llegar, descubro con alborozo el perfil lejano de la cúpula del Duomo. Digo a mi hermano Lluís que la ciudad le encantará.

3 Asistimos a un gran concierto de estrellas del pop, organizado por alguna cadena como 'Los 40 principales'. Por el repleto auditorio van desfilando diferentes cantantes, mientras una pantalla enorme va enfocando rostros del público, como el de la periodista Pilar Rahola. Llega el momento de la actuación de Juanes, pero el colombiano está ausente. Dicen que ha tenido un percance, pero en realidad ha declinado ir al evento por su reciente premio Grammy.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Drogadicto en casa (8-9 noviembre 2008)


De nuevo sueño con extraños en casa. Esta vez, estoy tranquilamente en el hogar hasta que intuyo la presencia de un hombre inquietante en el pasillo. A media oscuridad, me acerco y veo que se trata de un drogadicto de aspecto peligroso. Austado, cierro la puerta de golpe y le dejo fuera.

Sueño similar en junio de 2008

viernes, 7 de noviembre de 2008

En la casa equivocada y la muerte de mi abuela (7-8 noviembre 2008)


1 Debo ocuparme del piso de mi tía Montse mientras ella está fuera. Me entrega las llaves, que son como una espiral de color rosa -como el plástico que resulta de pelar el tapón de una botella de agua-, y entro en el piso junto a mi hermana Cristina.

En una ocasión, estando en el piso, oímos un gran jolgorio en la calle. Me asomo a la terraza y veo una gran fiesta, como de Carnaval, y el gentío inundando las calles. Entre la marabunta de jóvenes, que lanzan espuma y globos de agua, veo a mi padre, muy nervioso, correteando con su traje quién sabe hacia dónde. De repente, uno de los jóvenes se cuela en nuestra terraza. Muy alterado, empiezo a gritarle para que se vaya, recordándole que está en un lugar privado. Tras el joven, también se meten en casa unas chicas con mismo aire, entre ebrio y pasota. Los expulso a todos, aunque después pido disculpas por mi tono cortante.

Seguimos haciendo guardia en la vivienda hasta que me doy cuenta que nos hemos equivocado: no estamos en el piso de mi tía, sino en otro muy parecido del mismo bloque. Echo una ojeada a toda la casa y veo unas colecciones de llaveros y de pins muy similares a las mías; me fijo bien por si hay alguno que no tenga y pueda robar furtivamente, pero finalmente me reprimo. Cogemos el ascensor y nos vamos al piso verdadero de mi tía, situado en el sobreático.

2 Mi abuela paterna, Caridad, sale de una misa algo alterada y discutiendo con mi padre. Más tarde llegan a casa y mi abuela empieza a encontrarse mal: se estira en una cama y mi abuelo Cristino, muy preocupado, coge dos gandulas para tumbarse tanbién junto a ella. Pocos días después mi abuela muere y acudimos al funeral. En el séquito fúnebre va mi abuelo, muy compungido, y también nuestro amigo Jesús González, llorando por la pérdida. Me acerco a Jesús y me dice: "Mírala, está bien muerta". Llevan el cuerpo de mi abuela en volandas, sin ferétro, de modo que puedo ver su cabeza, exangüe, cayendo hacia atrás.

Alguien en mi cama (6-7 noviembre 2008)


A los pocos minutos de dormirme, abro los ojos en sueños -situación muy real- y veo que hay alguien a mi lado, en la cama. Parece mi hermana Cristina, que musita algo como "Ets tu?". Algo inquieto, doy la luz de la mesilla de noche, pero, evidentemente, no había nadie.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Toros en el desierto (31 octubre-1 noviembre 2008)


Estamos de viaje en una zona de grandes llanuras desérticas y rocosas, parecida al Far West. Nos hospedamos en una pequeña finca, parecida a la casa de mis abuelos maternos, en Ordal. Salgo afuera con la cámara y aparecen unos grandes toros o búfalos negros amenazantes. Parecen observarme y correr hacia mí, pero nunca llegan a atacarme. Mi madre también está asomada, y lo ve todo desde la puerta de la finca.

sábado, 25 de octubre de 2008

A Badalona por la montaña (23-24 octubre 2008)


Estoy en la montaña de Sant Ramon de Sant Boi con mi madre y mi abuelo materno Eudald. A lo lejos divisamos los grandes edificios de Barcelona en el lado Besòs, como el futuro rascacielos de la Sagrera, de Frank O. Gehry. Mi madre propone ir caminando hasta Badalona a través de la cordillera de Collserola. Le advierto que la travesía no es nada fácil, pero ella sigue adelante.

sábado, 18 de octubre de 2008

El tiovivo de ratones y el viaje insulso (17-18 octubre 2008)


1 Escena de dibujos animados. Aparece un personaje parecido al gato Garfield, y su fiel acompañante, el perro Odie. Ambos se suben a una zona elevada y Garfield exclama: "¡que entren las fuerzas de la democracia!". Entonces irrumpe una manada de graciosos ratones azules, de hocicos muy prominentes. Garfield contempla el espectáculo con una sonrisa y, de repente, coge uno de los ratones por el hocico. Se oye un efecto -¡MEC!- de dibujos animados. Juguetón incorregible, el gato empieza a dar vueltas al ratón como una peonza. Depsués coge otro, y otro, hasta que los roedores azules, colgados de la mano de Garfield, forman una especie de tiovivo o círculo de sillas voladoras. Todos los ratones de la manada, al principio desbocados, se van uniendo a la atracción. Tanta atención despierta que enseguida aparecen también personas para seguir el espectáculo: veo sus sombras tomando asiento, como si fuera una sala de cine.

2 Me voy un fin de semana de viaje a Munich, pero apenas disfruto la visita. Lo paso todo muy rápido y me queda una sensación de vacío. Al volver a casa descubro que ni siquiera mi familia se había enterado de mi marcha. Pienso en contarlo a toro pasado: "Sabéis que he estado dos días en Munich...?", pero ni siquiera tengo ganas de eso.

Agobio en el ascensor (16-17 octubre 2008)


Estoy en un edificio muy alto. Subo a un ascensor para acceder a uno de los pisos superiores. La cabina, muy estrecha, está llena de personas, y yo quedo detrás. El ascensor va subiendo muy lentamente. Pienso que en cualquier momento sufrirá una avería y quedaremos encerrados. Cierro los ojos e intento ausentarme mentalmente para pasar el mal rato. Me conjuro para subir por las escaleras la próxima vez, aunque haya muchos pisos.