sábado, 13 de octubre de 2018

Viajando en cama-tren, solitario por España (octubre 2018)

Sueño habitual, con distintas variaciones. Viajo solo y recorro largas distancias en tren entre ciudades históricas españolas. El periplo es algo melancólico, suelo llegar a los sitios al atardecer o al anochecer. 

En una de las paradas llego a Huelva (ciudad que no he visitado en la vida real) y la excursión se vuelve un despropósito. Está oscuro, debo atravesar una especie de zona de obras con cemento y basura, camino prácticamente a ciegas y finalmente me veo obligado a recular e irme. 

En otro momento voy con el tiempo justo para comprar un billete de tren entre dos pequeñas ciudades de interior, y un trabajador mayor, triste y amable, me indica cómo hacerlo. Casi no hay nadie en la estación.

Finalmente vuelvo a casa en tren. El sueño se entremezcla con la sensación real de estar en la cama dormido: el vagón es la habitación y se va notando el traqueteo como algo lejano y apagado, casi placentero (voy avanzando sin hacer nada). Está completamente oscuro y no hay nadie más en mi 'celda'. La calma se altera un poco cuando intuyo que el tren está llegando a Passeig de Gràcia, en Barcelona, y por tanto deberé bajar a toda prisa y salir de mi letargo.


El gallo intruso (septiembre 2018)

Estoy dentro de una pequeña tienda de campaña. Desde fuera, un gallo intenta entrar. Primero me da un susto. Después juego con él. Va clavando el pico, le doy de comer y se va.


Viajes tristes y solitarios; despistado en Moscú (septiembre 2018)

Sueño recurrente. Viajes solitarios y melancólicos por varias ciudades y países. Esta vez voy a lugares como Brasil o Rusia. El último día voy a Moscú. Siempre había querido visitar la ciudad, pero ahora estoy desganado y decepcionado conmigo mismo. No miro ningún mapa, solo voy vagando; he perdido el vuelo de vuelta, pienso que ya tomaré otro. Cuando ya debo irme, me doy cuenta que no he visto todavía la Plaza Roja y corro en su búsqueda. Solo alcanzo a ver la entrada de la plaza, con unas pequeñas cúpulas y una figura que recuerda a Buda.

En Ordal con mi cama móvil, hago bolas de nieve sucia (septiembre 2018)

Mi cama se puede mover sola de un sitio a otro. Estoy en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos, y salgo a dar un paseo sin salir de mi cama móvil. Hay nieve escarchada en el suelo. Voy haciendo bolas sucias, mezcladas con la tierra, y una de ellas cae desde un viaducto hasta una terraza del pueblo e impacta sobre un señor, que se queja simpáticamente del contratiempo. Al volver a casa de mis abuelos me desoriento; el pueblo ha cambiado, es más grande y urbanizado y luce edificios modernistas.


Como una ensalada en el suelo (septiembre 2018)

Estoy comiendo en la calle. De repente se me cae la ensalada y se queda pegada a unos alambres. Aun así, intento aprovecharla sin manías y voy cogiendo las aceitunas, etc.

El Papa de Roma con cara cubista (agosto 2018)

Vamos a Roma a conocer el Papa. Me impacta su senectud y su cara cuasi cubista, con la boca ladeada y prácticamente vertical. Está sirviendo copas en la parte trasera del Vaticano. Después llega mi madre y con ella parece más lúcido y conversador. Parece que se hace el loco.

Mis abuelos reviven y se ríen de la muerte (agosto 2018)

Subo a casa mis abuelos paternos (ambos fallecidos: mi abuela en 2010, mi abuelo este 2018) y veo que están allí, vivos y radiantes. Por enésima vez intento aclararlo con mi abuela:
-Pero, ¿no habías muerto?
Ella reacciona con ironía y media sonrisa:
-Vaya, no lo sabía, pues sí que lo siento.
-Entonces, ¿fue temporal, transitorio?
La pregunta queda en el aire, no consigo aclararlo. Mi abuelo también está como eufórico.

Vuelta al trabajo: hago artículos por encargo (agosto 2018)

Otro sueño de falsas vueltas al trabajo. Esta vez me han cambiado de tareas y deberé redactar artículos para el programa de tertulia política 'El cascabel' (programa real que se emite en la cadena conservadora Trece TV, pero en el sueño se emite en Antena 3). Envío los textos a Isaac M., compañero del trabajo de El 9TV, y él los remite al programa. Llego muy tarde a casa. En ese momento, mi compañero de trabajo Sergo se despierta (tenemos horarios dispares).


Se desinfla mi plan de conductor (agosto 2018)

Es el último día de vacaciones y me he comprometido a llevar en coche a una chica, a través de la aplicación BlaBlaCar. La idea me empodera, me siento útil y capacitado, pero mi optimismo ingenuo se deshace enseguida: no estoy seguro de si sé conducir, no me apetece, no tengo tiempo, etc.


Boda de mi hermana: atrapado en un barco y mudanza a un piso pequeño y caótico (agosto 2018)

Varios sueños sobre la boda de mi hermana pequeña, Alícia (que será el 8 de septiembre en la vida real). Se casan en un barco y, cuando ya ha pasado todo, me quedo atrapado en él. Necesito bajar en cualquier puerto. Me dicen que estamos a la altura del delta del Ebro y si bajo allí deberé andar mucho para llegar a casa.

La boda implica un nuevo reparto de pisos entre los hermanos. Me voy a uno más pequeño, cerca de la casa de mis padres. La tele está tocando la bañera. Las ventanas son rústicas, talladas en piedra. La ventana da directamente al interior de una manzana donde hay mercaderes de fruta. El piso es polvoriento y la puerta tiene una grieta por donde temo que entrará frío en invierno. Me decepciona que no tenga vistas a casa de mis padres, tal como quería.


Me despierto cubierto de hormigas (julio 2018)

Soñado en Cubells (Noguera), en la casa de nuestros amigos José Luis y Alicia. La casa, en la vida real, es muy antigua y rústica, y se encuentra en un pueblecito apartado. Me despierto totalmente cubierto de pequeñísimas hormigas: en la piel, en la boca, en los ojos, en todos los orificios. La plaga está por todas partes. Mi hermana Anna está llorando porque la plaga también afecta a sus hijos pequeños.

Caos en la radio (julio 2018)

En el trabajo, me encargan hacer boletines informativos de radio. Me hago un lío: no tengo tiempo de actualizar textos, me invento las noticias deportivas, no sé qué micro debo utilizar, dejo muchos silencios, etc.

Se me caen los genitales (julio 2018)

Sueño que se repite esporádicamente. Los genitales se me desgajan y caen al suelo, como si fueran de barro o plastilina. Después me los vuelvo a pegar y poco a poco quedan otra vez injertados con el resto del cuerpo.


Mi prima es una niña-zorro (julio 2018)

Estamos con una niña-zorro, que parece ser la hija de mis tíos Montse y Juan. Primero parece humana. Después muerde y se revuelve como un animal. No sabemos cómo tratarla.


Viajo a la niñez de mi hermano (julio 2018)

Varios sueños en los que mi hermano Lluís vuelve a ser pequeño, de unos seis, siete u ocho años, y me siento protector hacia él. Me lo pongo en la falda y le digo: "¿Quieres saber lo que pasará en el futuro? Tú acabarás siendo más alto que yo".

Beso a mi abuelo que morirá (junio 2018)

Sueño que mi abuelo paterno, Cristino, vive otra vez. Ahora lo reencuentro como protagonista de una serie o película de mafiosos. Quieren que interprete el papel de 'capo', pero algo no encaja, no está claro. Sabiendo que va a morir, le doy un beso de despedida que a la vez es en vida y postmortem, religando así presente, pasado y futuro.

Vuelvo al trabajo, todo cambiado (junio 2018)

Sueño habitual durante los veranos. Vuelvo al trabajo y todo está cambiado. Las mesas se han ultra-tecnificado y las tareas se han ultra-compartimentado. Hay protestas sindicales y la policía acaba cargando.

Jurassic World sin dinosaurios (mayo 2018)

Voy al cine a ver la última entrega de la saga 'Jurassic World'. Para mi sorpresa y decepción, en la película no salen dinosaurios. El argumento es una experimentación científica con humanos.

Vuelvo a la radio matinal (mayo 2018)

Sueño muy recurrente en la segunda mitad de 2018. Vuelvo a trabajar en el programa El Dia a la COM, con Jordi Duran. Esta vez, el presentador tiene todos los guiones hechos y solo debemos ejecutarlos. Me intriga como consiguen cerrar los temas con tanta antelación. Vane, compañera de trabajo, me lleva en coche. Vuelvo a madrugar pero no tanto (me levantaba a las tres). Los guiones parecen cartas de un restaurante antiguo. Jordi muestra un sentido del humor extraño y sarcástico, me infunde temor y complejo de inferioridad.

Hacinado en una macrovivienda (mayo 2018)

Pesadilla opresiva y determinista. Me veo obligado a ir a a vivir a un piso en las afueras de una ciudad, una especie de macroedificio-urbe autónomo y distópico. Vamos allí una docena de personas, incluidos familiares lejanos inquietantes o amigos de amigos con quien no tengo muy buena relación. Nos dividen en grupos de 2-3 y nos asignan habitaciones. Me voy agobiando cada vez más. A pesar de compartir vivienda compruebo que pagaré lo mismo o quizá un poco más. Un pequeño grupo de privilegiados puede tener su propia habitación individual. Es el caso de la periodista Pepa B. (!), que se instala en una suite de lujo, una especie de cabaña futurista y transparente que da a la calle.


Comadreja devora un gato (mayo 2018)

Alguien lleva una comadreja por la calle con una correa. De repente el animal se pone a perseguir furiosamente un ratón, que resulta ser un gato. Contemplo la escena con diabólica fascinación. Voy con algunos compañeros y amigos del trabajo o la universidad. Uno de ellos se indigna con lo sucedido.


Una fuerza malvada sacude la Sagrada Família (mayo 2018)

La Sagrada Família de Gaudí adquiere movimiento y se va desplazando. Se producen desprendimientos de 'trencadís'. Todo parece provocarlo una fuerza malvada.



Tiburones en casa (mayo 2018)

Las lluvias torrenciales provocan una crecida catastrófica del mar y este llega a las ciudades. Desde la casa de mis padres se ven tiburones (!). El agua casi entra en el piso.

La casa de mis abuelos, vendida al turismo (mayo 2018)

Sueño distópico. En un futuro imaginario, la casa de mis abuelos maternos, en Ordal, se ha convertido en una especie de alojamiento rural turístico, muy concurrido. Mis abuelos siguen vivos pero son extremadamente ancianos. Mi madre medio vive allí. Yo debo ir cambiando de dormitorio por la gente que entra y sale. También está presente mi abuelo paterno, Cristino, pero en estado como vegetativo (ha muerto recientemente en la vida real). Un día despierto con gran angustia porque no sé donde estoy: en casa de mis padres, en la mía o en la de mis abuelos. Pierdo la conciencia espacial. Pregunto a mi madre qué esta ocurriendo, y su respuesta resuena como una advertencia misteriosa: "Tengo que explicarte muchas cosas".


Euforia marítima, se me lleva la corriente (mayo 2018)

Voy con mi amiga Judith a una ciudad que parece un cruce de Badalona y el barrio barcelonés de Sant Andreu. Admiramos el skyline de la ciudad y sobre todo el mar. Cuando llegamos a la playa siento un gran frenesí y ganas de bañarme. El agua está muy alta. Me alcanza un golpe de mar y no me da tiempo de dejar fuera la cartera, el móvil y la cámara. La corriente es fuerte y no puedo salir. Pido ayuda a una barca.


Llevo en coche a mi hermana (mayo 2018)

Llevo a mi hermana pequeña Alícia en coche desde Ordal hasta un aeropuerto. Como siempre en estos sueños, conduzco a sabiendas de que no sé ni tengo carnet (tampoco en la vida real), pero a la vez con una cierta autoconfianza, como si fuera ir en bici.


Me arranco una muela en la cama (mayo 2018)

Estoy en la cama y noto que se me mueve una muela. Poco a poco me la arranco.

Rodaje accidentado (abril 2018)

Asisto al rodaje de una película producida por La Xarxa, la televisión donde trabajo. Estamos en un lugar paradisíaco, muy hermoso. Recuerda los parajes del congost de Mont-rebei. De repente empiezan a ocurrir desgracias. Un actor cae de un precipicio y se deja la pierna en una roca. Al principio pienso con espanto que es mi compañera del trabajo Laia; después compruebo aliviado que no. Acabo huyendo con distintos compañeros y amigos.

Asando costillas en la nieve (abril 2018)

Me levanto y descubro con entusiasmo que afuera está nevado. Hace viento. Pongo costillas de cordero en el suelo, hundidas en la nieve, pensando que así se van a asar (!). La nieve tiene un tacto suave y cálido, como si fuera arena. Veo bellos paisajes blancos, Barcelona y el mar. Paisajes agitados por el viento, después más nítidos. Cuando voy a por las costillas de cordero, compruebo decepcionado que la carne sigue medio cruda y no se ha producido el efecto mágico o imaginario que pretendía.


Me veo dormir y salto a una piscina (abril 2018)

Soñado durante una siesta. Me veo a mí mismo roncando. Dudo de en qué casa estoy. Me visualizo virtualmente haciendo chapuzones en una gran piscina. Sensación de frescura.

Añoranza de la casa de mis abuelos (abril 2018)

Sueño durante la mañana, en el sofá, después de haberme levantado de la cama. Creo estar viviendo en la casa de mis abuelos paternos, ya fallecidos, en el tercer piso de la finca donde también viven mis padres. Veo antiguos estampados en las paredes, detalles antiguos del pasado, y oigo voces que salen de alguna radio. Siento añoranza de mi antigua calle y de la época en la que iba al instituto.


sábado, 7 de abril de 2018

Reunión caótica en Alemania, aparece una giganta cuadrúpeda (6-7 abril 2018)

Reunión caótica del trabajo en Alemania, al parecer en Berlín, donde estamos preparando un programa de televisión al aire libre. Las jefas no están. Me acompañan Laura A., presentadora, y Trini, compañera del programa. Pese al caos y anarquía, debemos preparar el programa y parece que me tocará aparecer en pantalla. Lo veo todo precipitado y estresante. 

Aprovecho una súbita manifestación de la CUP -partido catalán independentista y antisistema-, invadiendo un edificio, para escabullirme de aquella especie de recinto o campo de concentración. Me evado y voy caminando hasta la ciudad, que aparece hermosa, con edificios y lejanos rascacielos entre espacios de canales, ríos y marismas. Tomo fotografías del skyline. La ciudad está dividida entre dos orillas; la más lejana, la que está más allá, parece la más libre, utópica y deseable. 

Por el camino entro en un edificio que resulta ser un gran anuncio publicitario de preservativos o algo parecido, un anuncio envolvente y tridimensional que te hace atravesar varias estancias o escenas con una voz en off que anuncia las bondades del producto. Salgo de allí y entro en una zona donde hay un cine y un museo de pintura alemana expresionista y neorrealista, con obras de Grosz. Me siento allí un buen rato y oscurece. Al levantarme, temo dejarme prendas de ropa.

Más tarde, salgo al aire libre, a una zona de canales, y de repente irrumpe una imponente giganta cuadrúpeda de larguísimo cuello y enormes patas, una especie de mujer-diplodocus que aterroriza a la gente y parece disfrutar divertidamente con ello. Me doy cuenta que se trata de una especie de teatrillo o representación de una leyenda.


El insecto de picadas fogosas (19-20 marzo 2018)

Voy de excursión con un grupo de padres y sus hijos e hijas adolescentes. Al parecer yo les guío. Llegamos a una cavidad rocosa, desde allí hay vistas espectaculares de la ciudad y la montaña. Irrumpe un gran insecto volador, ruidoso y con muchas alas. La gente se alarma. Yo intento calmarlos. El insecto me pica en el brazo y aún se sobresaltan más. Intento convencerles de que no pasa nada, hasta que me estalla una pequeña llamarada de fuego en el lugar de la herida. Es un fogonazo efímero, pero temo que sea síntoma de algún mal diabólico.

Sueño, como en muchas ocasiones, que viajo a Roma con más gente. Cuando creemos haberlo visto todo, me pongo a andar y andar hasta que llego a la plaza del Vaticano por un lateral. Ya ha atardecido, es el final del viaje.


A la cárcel por independentista (22-23 marzo 2018)

Sueño que me encarcelan por participar en una manifestación por la independencia de Catalunya y por, supuestamente, obstruir la actuación de la policía y la justicia. Angustiado, cada día me despierto con la vaga esperanza de ser liberado. En el centro penitenciario hay una pizarra con la palabra 'Lliures' y otras inscripciones. Tengo la celda muy desordenada; pienso en el trabajo que me tomará dejarla a punto cuando deba irme. Me muevo por espacios silenciosos, mortencinos y aburridos, hasta que descubro que hay estancias secretas muy animadas, lugares de recreo, juego y comidas. Me anima pensar en cómo me recibirán mis compañeros de trabajo cuando salga. Desde el recinto tengo vistas del distrito de las Corts y el Camp Nou, justo donde trabajo. Intento desesperadamente buscar referencias geográficas y recordar donde estoy, para no perder la noción espacial y no contraer un síndrome de aislamiento.

Descubro una llave de la Guerra Fría, Sagrada Família esclavista y en el templo egipcio de Madrid (17-18 marzo 2018)

Sueños muy curiosos.

1. Me cuelo en una especie de trama político-criminal de altos vuelos relacionada con la Guerra Fría. Por azares del destino, descubro dentro de un cajón una pequeña llave que resulta ser muy disputada por varias potencias. A sabiendas, me la llevo e intento resguardarla. Me ilusiona la idea de ser actor y héore de un acontecimiento histórico. Sin embargo, un villano con aspecto de espía ruso y sombrero de hongo me arrebata las llaves con una sonrisa sarcástica y cedo sin más.

2. Veo la Sagrada Família de Gaudí, para mi sorpresa, en plena construcción por cientos y cientos de esclavos allí destinados, como si se tratara de las pirámides egipcias.

3. Viajo a Madrid, y por fin (aún no en la vida real) llego al templo egipcio de Debod, que aparece grandioso y muy extenso.


Comiendo en un acantilado, nostalgia del mar (8-9 marzo 2018)

Estoy en una comida del trabajo en lo alto de un enorme acantilado. Desde allí se divisa una playa soleada y paradisíaca. Quisiera bajar y bañarme, llevado por una poderosa nostalgia y pasión por el mar, pero a la vez me da pereza la dimensión del descenso que requeriría.


Mi casa da vueltas (23-24 febrero 2018)

Estoy durmiendo y, he aquí que la casa da vueltas sobre su propio eje y voy contemplando vistas del exterior en 180 grados.

Vuelvo a hacer radio (febrero, marzo, abril 2018)

Sueño muy recurrente a finales de invierno y en primavera. Vuelvo a trabajar en el programa de radio El Dia a la COM, con Jordi Duran. Mantengo una relación más fluida con él. Recupero mis espacios y secciones. Recupero la sensación nerviosa del directo en el estudio de radio. Por un lado me ilusiona, por otro siento el hastío de una experiencia repetida, empalidecida, que no volverá a ser lo mismo.

Diseños digitales luminosos (18-19 febrero 2018)

Mi compañero de la universidad Josep Maria B. me enseña, admirado, una ilustración digital que, por primera vez, no está compuesta de píxels, sino de una sola pieza. Le pregunto si ello es gracias a la tecnología innovadora de las "haces de luz".

Intrusos en casa, ventanas que se multiplican, mi casa conectada a un concurrido centro comercial (16-17 febrero 2018)

Pesadilla que aparece de vez en cuando. Hay intrusos en casa. Una pareja inquietante está en la puerta de mi piso. Cierro la puerta rápidamente, asustado, pero la mujer se resiste violentamente como una psicópata.

Larga madrugada. La casa está en penumbra. Se multiplican las ventanas y descubro nuevas y extrañas vistas de calles que no identifico.

Mi casa está conectada con un gran centro comercial, y ello sin ninguna puerta de por medio, más bien un gran pasillo. Han construido unas escaleras mecánicas como elemento de contención y separación entre ambos espacios. Subo y bajo por ellas. Debo ir diciendo a la gente que se marche para que no se cuele erróneamente en mi casa.

Subida imposible al Palau Güell (10-11 febrero 2018)

Subo al Palau Güell, edificio modernista de Gaudí situado en el carrer Nou de la Rambla de Barcelona (en la vida real lo descubrí en 1998, y me impactó mucho). En este caso voy para hacer la localización de un programa televisivo. En ese momento hay muchos actos musicales, ruido y gente por todas partes. Yo intento en todo momento divisar las famosas chimeneas monumentales con recubrimientos de cerámica multicolor. Pasado un buen rato, intento sortear a la gente y subir hasta la azotea, que es mi obsesión. La escalera es de madera y va dando vueltas. Tiene unas barandillas muy débiles que pueden romperse. Aviso del peligro a unas muchachas. Cuando por fin parece que llego a la azotea, parece que ya no es posible, por horarios. El recepcionista, curiosamente, se acuerda de mí. Dice: "es la primera vez que subes con el pelo corto". En efecto, poco tiempo atrás lo llevaba largo.

Barco fantástico con harpías explosivas (6-7 enero 2018)

Voy en un barco fantástico, al parecer de origen chino, desde el Pirineo hasta Barcelona, desde donde se obtienen vistas espectaculares. El enorme crucero y su entorno marítimo están repletos de elementos de cuentos de hadas, seres voladores, pájaros y harpías que explotan, recreaciones virtuales de escenas mitológicas y varias estancias como de parque temático medievalizante.

Notre-Dame deformada y ansioso por bañarme (30-31 diciembre 2017)

Enésimo sueño ambientado en París. Veo la catedral de Notre-Dame, y el ábside extrañamente cambiado: aparece en estilo barroco, deformado y cutre. Me paro a tomar fotografías. La ciudad esta vez me decepciona. No era lo que esperaba.

Sueño habitual estos días: apuro cualquier momento de mínima luz o calor para bañarme. Esta vez, voy a la piscina, cuando queda una hora para que cierren. La gente me mira con desdén. Es invierno. Pongo mi diminuta toalla en una pequeña zona donde aún da el sol.


Retos verticales y nuevo programa en la tele (29-30 diciembre 2017)

Me propongo como reto encaramarme a una altísima estructura con escaleras. Mis amigos Pablo y Sergi se sorprenden. Después subo una gran escalera bucólica entre almendros y cerezos en flor.

En el trabajo, me proponen trabajar en un nuevo programa que se emitirá a la hora de comer, al mediodía, ambientado en un restaurante. Montse H. y J. A. Santiago están en el equipo. También Jordi C., quien augura que triunfaremos en las redes sociales. 

Me voy preparando mentalmente por si debo ser presentador. Quiero rehuir formulismos y titubeos. Pienso en referentes mediáticos como Ricard Ustrell o Albert Om. Me hace ilusión contar con un vestuario especial para el programa, me siento importante.

Montando unos 'Pastorets' catalano-andaluces (28-29 diciembre 2018)

Viajo a Andalucía con mi amigo Jose y otros. Conocemos a unas chicas regordetas, divertidas y parlanchinas. Al parecer son de Podemos, muy activas organizando actos y manifestaciones. Les propongo hacer una especie de representación-parodia de los 'Pastorets' (teatro navideño) mezclando elementos catalanes y andaluces. Se trataría de una pieza muy breve y reivindicativa. Sin embargo, ese día están ocupadas con otras actividades. Envían emoticonos a otras personas con las que han quedado. Me ilusiona la idea de montar cosas espontáneas con gente desconocida.


Embarrancando con la bici en Montserrat (10-11 enero 2018)


Me propongo volver a casa en bicicleta desde Montserrat o bien Ordal el pueblo de mis abuelos maternos, junto a Laura. Es una imagen repetida en muchos sueños: amplios caminos de montaña llana, que conectan lugares cercanos de mi imaginario y cuyo recorrido supuestamente domino. Sin embargo, en este caso la bicicleta-coche es muy precaria y embarranca a la altura de Cervelló. Por suerte subimos a un autobús y dejamos nuestro vehículo abandonado. Una vez en el bus veo a Laia, compañera de trabajo, y le digo que no se ría de mi ridícula odisea.



Viajes en el tiempo por el metro (26-27 diciembre 2018)

Imagen futurista. Veo riadas de gente que viajan por ocio al pasado, y después regresan al presente saliendo por una especie de bocas de metro.


Bañera oculta en mi casa, con un zombi y un oso (16-17 diciembre 2017)

Otro de los muchos sueños en los que descubro que mi casa es más grande, tiene nuevas estancias o prestaciones, etc. Esta vez hallo un gran elevador, del estilo canapé de sofá o cama, pero con una bañera en su interior. Nunca recuerdo utilizarla y siento un gran placer al redescubrirla de nuevo.

El hallazgo, por algún extraño mecanismo, genera un nuevo balcón o terraza en mi piso. Invito allí a mis amigos. Más tarde, descubrimos que en aquel rincón olvidado de la casa hay un zombi y un oso moribundo. Le pedimos al zombi que se coma al oso, y luego nos deshacemos del zombi.

En otro sueño, la misma noche, mi casa está ocupada por un montón de gente. Lloro por la sensación de caos.

Visión área muy definida de Barcelona; después de la Torre Eiffel, desde varios ángulos como una visualización digital en 3D.


Tren olfateador (10-11 diciembre 2017)


Veo un tren avanzando a gran velocidad. De repente, el tren trepa por la montaña, se flexibiliza como un enorme animal o dinosaurio y empieza a olisquear una hilera de coches con la parte delantera como morro.

domingo, 10 de diciembre de 2017

Duermevela: desorientado, llorando, miedo a la muerte de seres queridos (10 diciembre 2017)

Microsueños y sensaciones en la duermevela durante una siesta en el sofá. Cada inmersión en lo onírico se traduce en una especie de taponamiento súbito en los oídos. Aparecen entonces miedos muy profundos y enterrados, entro en estado de total fragilidad emocional, sin protección alguna del principio de realidad o la razón; como un niño pequeño.

Pierdo la orientación al adormecerme y me imagino a mí mismo del revés, en varios ángulos, posiciones y centros gravitatorios. La sensación me divierte y a la vez me angustia, como si estuviera fuera del mundo, sin coordenadas o cercano a la muerte.

Cada vez que me adormezco me sobrevienen pensamientos, recuerdos o premoniciones sumamente melancólicos que me hacen llorar intensamente (aunque parece que en la vida real no lo estoy haciendo): por ejemplo, al evocar mi padre durante mi niñez, al evocar su posible pérdida, o la muerte de otros seres queridos, como José C., marido de Carmen C.

En la misma duermevela, tengo varios falsos despertares en los que siento como me deslizo por el sofá hasta arrastrarme por el suelo y llegar al lavabo, guiándome por el tacto y con los ojos cerrados. Tengo la casi certeza de que lo estoy haciendo en la vida real, aunque no es así. Fantaseo con trasladarme sin salir del estado de reposo onírico.