domingo, 10 de diciembre de 2017

Duermevela: desorientado, llorando, miedo a la muerte de seres queridos (10 diciembre 2017)

Microsueños y sensaciones en la duermevela durante una siesta en el sofá. Cada inmersión en lo onírico se traduce en una especie de taponamiento súbito en los oídos. Aparecen entonces miedos muy profundos y enterrados, entro en estado de total fragilidad emocional, sin protección alguna del principio de realidad o la razón; como un niño pequeño.

Pierdo la orientación al adormecerme y me imagino a mí mismo del revés, en varios ángulos, posiciones y centros gravitatorios. La sensación me divierte y a la vez me angustia, como si estuviera fuera del mundo, sin coordenadas o cercano a la muerte.

Cada vez que me adormezco me sobrevienen pensamientos, recuerdos o premoniciones sumamente melancólicos que me hacen llorar intensamente (aunque parece que en la vida real no lo estoy haciendo): por ejemplo, al evocar mi padre durante mi niñez, al evocar su posible pérdida, o la muerte de otros seres queridos, como José C., marido de Carmen C.

En la misma duermevela, tengo varios falsos despertares en los que siento como me deslizo por el sofá hasta arrastrarme por el suelo y llegar al lavabo, guiándome por el tacto y con los ojos cerrados. Tengo la casi certeza de que lo estoy haciendo en la vida real, aunque no es así. Fantaseo con trasladarme sin salir del estado de reposo onírico.

Entrevisto al Papa de Roma, me quedo a medias (9-10 diciembre 2017)

Me seleccionan para entrevistar al Papa Francisco junto a unos cinco o seis periodistas más. Uno de ellos es Jesús G., amigo de la universidad, que actualmente trabaja en el diario 'El País' (yo en televisión, en La Xarxa). Se trata de una entrevista excepcional y muy esperada. Se emite en directo en un gran plató de televisión con público. 

Los periodistas preguntan al pontífice con gran ahínco y el entrevistado se prodiga con respuestas largas y razonadas donde expone su visión del mundo, su sensibilidad hacia los pobres y las injusticias, etc. Apenas me dan tiempo para hacer una pregunta. Cuando quiero hacer otra ya no hay tiempo y Jesús me reprende por mi actitud, como si impidiera el trabajo o el lucimiento de los demás. Su reprimenda me duele especialmente.

Finalmente termina la entrevista y me quedan muchas preguntas en el tintero. Quisiera haberle preguntado algo como: "¿Qué es lo que vale la pena para que nos levantemos cada mañana de la cama?".

Tras la entrevista, Francisco se queda charlando con periodistas y gente del público, amable pero adusto. Se quita la casulla y se va retirando.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Mi abuelo en una peli de Berlanga (mediados septiembre 2017)

Me encuentro dentro de una película de Luis García Berlanga. Mi abuelo está muy mal de salud y acuden para atenderlo.

Desanimado, me llevan a las pirámides y suena Lawrence de Arabia (mediados septiembre 2017)

Estoy lloroso, muy débil y desanimado, como después de una borrachera. Mi hermana Cristina y Gisela, compañera del trabajo, me ayudan a levantarme y a vestirme para salir a correr. Pasamos por unas enormes ruinas egipcias y suena una música rimbombante y épica, al estilo de 'Lawrence de Arabia'. El paseo triunfal me anima un poco.

Perdido en mi piso, añoro a mi madre (octubre-diciembre 2017)

Muchos sueños tristes durante este otoño, en los que me sueño en mi cama, pero puedo reconocer si estoy en mi piso, en el piso que compartía con Laura o en casa de mis padres.

En algunos de ellos, sueño que despierto y oigo el rumor perfectamente familiar de un sábado por la mañana, de mis padres, que merodean por casa, faenan, escuchan música o el televisor o preparan mesa para el desayuno o los laudes matinales. Me siento repentinamente solo, aislado y nostálgico de aquellos momentos, e intento llamar a mi madre con una voz interior y llorosa: "Mama, on ets? On ets?".

En otro sueño, el cuarto está oscuro y percibo que entra alguien. Creo que se trata de mi tío Josep. Me pregunto si habrá más gente, siento miedo, enciendo el flexo y lo blando como autodefensa.

Niña-muñeca colgada en la fachada (18-19 octubre 2017)

Estoy en un hospital. A través de la ventana, veo una misteriosa muñeca-niña, muy pequeña, colgada de una fachada exterior y gimoteando. Me produce sobresalto y compasión, pero todos me dicen que debe ser así. Vuelvo a mirar y de repente ya no está. Bajo las escaleras del hospital a toda prisa para rescatarla, por instinto de protección y también por una insaciable curiosidad. No la encuentro. Ando por descampados, temo que aparezca hostilmente y me ataque, despechada por no haberla salvado antes. Intento montar sobre unos animales que parecen llamas jóvenes, pero no aguantan mi peso y se desfondan.

"Nos toca ser héroes tristes como Batman" (21-22 septiembre 2017)

Sueño que reflexiono esta misteriosa frase: "Nos toca ser héroes tristes como Batman". Pienso en ello tras una caótica escena en la biblioteca de Sant Boi, donde acudo a presentar un libro -en la vida real, estos días he presentado el libro de mi amigo Agus Morales, junto a nuestra ex compañera de universidad y actual concejal, Alba-. Voy muy desorientado, llego sin calzoncillos. Se oyen quejas porque le han robado comida a una mujer. Se está representando una serie en directo, una especie de serie-teatro. Un impulso me lleva a subir, pero Paula V. y otras ex compañeras de la universidad me frenan. Aparece una actriz cómica criticando con sorna la cutrez de ciertos cargadores de móvil (?). Por un momento pensaba que estaba en Madrid. Después vienen mi hermano Lluís y mi primo Marc. Voy situándome, tomo conciencia de mi desorden mental, me pongo los calzoncillos y entonces pienso la frase sobre Batman.

El mar en mi casa, otra vez (26-27 noviembre 2017)

Sueño recurrente. Veo el mar a través de la ventana de mi casa, casi rozando el edificio. Me maravilla haberlo descubierto y me enorgullece tener esas vistas; mi casa parece de repente un lugar mágico y privilegiado.
 

Ojos sellados, líquido de plata y macetas para mis abuelos (21-22 octubre 2017)

Soñado en el sofá de mi amiga Judith, en una noche breve y de sueños entrecortados. Regreso de un viaje y traigo unas pequeñas macetas como regalo para mis abuelos. Voy en bicicleta. Llego a casa de mis padres y dejo allí de momento los souvenirs. Entregaré el regalo a mi abuelo paterno Cristino y después iremos a Ordal para dárselo a mis abuelos maternos, Eudald y Mercè. Sin embargo, algo me angustia: no puedo abrir los ojos por más que lo intente; los tengo como pegados o adormecidos.

En otro momento despliego una especie de sobre de papel de aluminio y veo que el propio material ha generado un extraño líquido metálico. Mi madre lo ve y asiente con condescendencia, como si fuera algo habitual que genera mi abuelo Eudald (?).

¿El joven de la perla? (principios noviembre 2017)

Mi hermano Lluís y yo viajamos a Alemania junto a un grupo. Pasamos por una farmacia y de repente me tienta la idea de preguntar por unos pendientes -en la vida real desde hace años me seduce la idea de ponerme alguno, aunque no lo hago-. Pido unas pequeñas perlas y me intereso por cómo debería hacerme el agujero. Me ilusiona.

Perseguidos por la policía en el referéndum (15-16 octubre 2017)

Muchos sueños sobre la agitación política y callejera del referéndum en Catalunya y la posterior declaración de independencia. La policía nos persigue por ir a votar. Precintan todos los edificios. Mi madre también está presente y participa en la movilización. La sensación de riesgo es como un acicate, me anima a actuar.

Viajo a Varsovia y a Corea (octubre-noviembre 2017)

Muchos sueños sobre viajes durante el otoño de 2017. En uno de ellos viajo a Varsovia en un enorme avión y he aquí que el trayecto me teletransporta al pasado y contemplo la ciudad tal como era en la época soviética, en los años sesenta. La imagen me fascina. En otro sueño viajo a Corea.

Trabajo forzado en un cuartel (24-25 septiembre 2017)

Soñado durante los días en que era noticia el cuartel militar de mi ciudad, Sant Boi, por la posible llegada de guardias civiles y policías nacionales que han acudido a reprimir el referéndum y la posible declaración de independencia de Catalunya.

Sueño que trabajo en un cuartel, en el área de mantenimiento. También trabajan conmigo Laia, compañera de trabajo en la vida real, y otras chicas de mi edad. Hemos sido destinados allí de manera forzada y arbitraria. Para animarlas, les digo que no habrá para tanto y que lo pasaremos bien.

Más tarde estamos en el interior de un hotel y vemos a Donald Trump en una piscina llena de bolas, con mujeres desnudas, como Biff en 'Regreso al futuro II'. Nos asquea el ambiente corrupto y pecaminoso. El mundo se ha corrompido y militarizado, está en manos de cleptócratas.




Visiones del Park Güell; perdido en Barcelona (finales octubre 2017)

1 Varias visiones extrañas del Park Güell de Gaudí, en Barcelona. En una de ellas, lo contemplo a vista de pájaro o de dron. Es una vista virtual con hiperrealismo digital, que muestra los estragos de la sequía. El supuesto lago que se hallaba en el parque -no así en la vida real- ha desaparecido completamente, y también otros muchos embalses y ríos, como en una premonición digital del cambio climático.

2 Desorientado y perdido por Barcelona, voy solamente con una camiseta de manga larga, ni siquiera llevo calconcillos. Junto a mi hermano Lluís y otras personas, intentamos subir al hotel que se encuentra al final de la Rambla, junto a Colón, y que nos comunica con las torres de la catedral y espléndidos miradores a los que se accede por complejos mecanismos como pistas laberínticas. Optamos por el ascensor, aunque tampoco funciona completamente. Pregunto en todo momento por mi mochila y otras pertenencias; Lluís se da cuenta de que mi rara amnesia y me reprende por ser tan despistado. Entramos en un hotel lujoso de otra época. Tengo la sensación permanente de perder la memoria más inmediata.

3 Ganas frustradas de verano. Queremos ir a una playa que no es tal; de cerca vemos que se trata de un embalse extraño y precario, pero aun así nos tiran las ganas de revivir el verano y bañarnos. Finalmente, el frío y el entorno no acompañan y me abstengo.

Belleza y soledad en México (principios diciembre 2017)

Varios sueños sobre viajes y trayectos caóticos en los que me pierdo, me desconcierto o no llego a mi destino.

1 Viajo a Ciudad de México y me asombra su gigantismo y su mezcla de aspecto neokorquino, con rascacielos y pináculos neogóticos, con el aire latino, luminoso y vital. Me alojo en un gran hotel. Estoy solo. Miro por los grandes ventanales y admiro las avenidas urbanas monumentales. La radio está encendida y a todas horas suenan canciones mexicanas hermosas y algo almimbaradas que me hacen pensar en la película 'Coco' -que hace poco vi en la vida real-. La belleza urbana apenas me redime de mi tristeza y melancolía, como si esperara a que acudiera alguien. 

2 Subo al autobús en dirección al trabajo, a Barcelona. Es muy temprano, aún está oscuro. Apenas he acertado a encontrar la parada y el trayecto se hace extrañamente largo. Unas horas después, pregunto al conductor donde nos encontramos y descubro el error: estamos llegando a Zaragoza. He perdido totalmente mi sentido del orden y la orientación.

Pellejo de niño que llora (principios diciembre 2017)

Voy por la calle. Estoy de viaje en algún lugar lejano. Aparece Glòria T., compañera del trabajo, algo ajetreada. Me pregunta qué tipo de bebida necesita mi abuelo paterno Cristino, como si estuviera al cargo de él y fuera a ir de compras. 

Me fijo en ella. Empuja un carrito con un recién nacido. Al parecer, acaba de parir, pero nadie lo diría. La criatura aún llora, como si tuviera minutos o segundos de vida. Decidida, Glòria le arranca una especie de pellejo que le cubría todo el cuerpo, como si fuera la costra o malla que le protegía en el útero (en el sueño lo considero un proceso totalmente natural).

La madre extrae pues la segunda piel de la criatura, la deja colgada en la barra del carrito y he aquí que el pellejo, como si aún conservara la vida incipiente y palpitante del niño, o como si se tratara de algún miembro amputado, aún sigue llorando y agitándose durante unos momentos. Me sorprende la brusquedad de la madre frente a la fragilidad del cuasi embrión.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Canto Serrat y entro en O.T. (mediados septiembre 2017)

Sueño recurrente en los últimos años. Acudo a un casting del programa musical Operación Triunfo. Sin apenas preparación, envalentonado y juguetón, decido participar cantando 'Aquellas pequeñas cosas' de Joan Manuel Serrat. En algunos momentos pierdo un poco la afinación, pero siento que canto con gran sensibilidad y emoción. Finalmente el jurado me acepta y mis amigos y familiares exultan. Me siento alegre y a la vez preocupado -¿cómo lo compaginaré con mi trabajo?, ¿mi vida privada se verá afectada?-. La academia donde residen los concursantes es aquí algo parecido a un convento, donde deberé permanecer incomunicado. Pregunto dónde está la "nave cristiana" -una especie de estancia abovedada- que por algún motivo identifico como mi celda o lugar personal, donde puedo sentirme más como en casa.

La estatua de Colón bañándose (finales agosto 2017)

Estamos en un lugar elevado de Barcelona. Veo la estatua de Colón cobrando vida, bañándose en una especie de piscina y haciendo todo tipo de poses divertidas. También se animan mágicamente los leones del monumento y Cobi, la mascota de los Juegos Olímpicos del 92. Me pregunto si los peatones, desde abajo, ven todo este espectáculo. Alguien comenta, condescendiente, que no se trata de la auténtica estatua de Colón, sino una especie de remedo lúdico.

Con una joven madre soltera (finales agosto 2017)

Veo a una joven madre soltera, con un bebé. Me produce compasión y me ofrezco a comprarle unos monederos artesanales que va vendiendo. Después entro en un cuarto donde está la joven con otras amigas. Charlo con ellas. Al irme, me piden que me quede.

Holografías en el bus; ayudando a mi hermano disfrazado (principios septiembre 2017)

Estoy en el autobús. De repente, al fondo del vehículo, en el interior, se proyectan películas holográficas que nos sorprenden por su impacto y realismo. Después, discuto agriamente, por algún motivo, con mi amigo Francesc F. y me voy del bus enfurecido y seguro de mí mismo.

Tras una extraña noche en ruta, llego a mi ciudad, Sant Boi, sobre las seis de la mañana. Veo a mi hermano Lluís con sus amigos, todos ellos disfrazados como en un final de verbena. Quieren venir conmigo para evitar que la policía les atrape. Ignoro en qué se han visto involucrados pero parecen distendidos y poco preocupados. Finalmente llego a casa de mis padres, pero sé que no es mi casa y vuelvo a marcharme. Me preguntan por qué.

Niña E.T.

Vamos con un niño o niña pequeño, con capucha, que va corretando y tiene cara de extraterrestre como E.T. durante la escena de Halloween. La gente se asusta, pero nosotros sabemos quien es, es alguien familiar, como una criatura adoptada. En la vida real, bromeamos -el día antes- con que mi sobrina A. sea un divertido alienígena.

Desubicado en casa (finales agosto 2017)

Sueño recurrente las últimas semanas. Despierto desorientado en una casa aparentemente ajena. Son más o menos las once de la mañana. Agobiado, no sé si debo ir a estudiar o a trabajar.

lunes, 14 de agosto de 2017

La llamada de Adán (principios agosto 2017)

Estoy viendo el programa 'Cuarto milenio', dedicado a fenómenos paranormales. Aquel día estoy especialmente crédulo y predispuesto.  El presentador Iker Jiménez anuncia que el mismísimo Adán del Génesis -o su fantasma, su alma en pena- ha llamado a un hombre durante la noche, y éste ha grabado el sonido de la psicofonía. Ponen el audio y oigo la voz profunda y siniestra del espíritu, que parece clamar algún tipo de justicia o venganza antiquísima. Me produce escalofríos y un gran terror metafísico.

Mi madre me persigue, la casa de mis padres se transforma, ataques de monstruos, bebés incordiantes (principios agosto 2017)

Sueños muy agitados y cortos (en la vida real, estos días estoy de vacaciones, casi cada día en la playa, muy expuesto al sol, o de viaje).

1. Sueño que vuelvo a casa mis padres. Me sorprende al ver el tejado de uralita de la antigua panadería colindante, convertido en una especie de granja ecológica, con cerdos y otros animales. Por el tejado merodea un joven payés, de aspecto algo hipster y un tanto engreído. Pienso para mis adentros que esto debía ocurrir; era ley de vida que el entorno de mi antigua casa se transformara en otra cosa totalmente distinta.

2. Sin ninguna relación aparente con la vida real, tengo varios sueños en los que discuto agriamente con mi madre, o ella me abronca, hasta el punto que me veo obligado a escapar de casa como si huyera de un monstruo, saliendo incluso por alguna ventana, disparado o volando, casi siempre en compañía de algún amigo que también está en mi situación vulnerable (por ejemplo Ignasi, con quien me iré de vacaciones a Nápoles; o con mi hermano pequeño, Lluís). Nos persiguen reiteradamente mientras llevamos un objeto aparentemente peligroso o destructivo; finalmente lo lanzamos a la 'cuarta dimensión' para que desaparezca.

3. Un bebé, hijo de unos amigos, intenta acercarse constantemente y toquetearlo todo. Harto e irritado, me lo quito de encima con rabia y mis amigos me lo reprochan severamente. El bebé llora y llora.

4. Mi hermano mayor se casará (en la vida real ha cumplido un año de matrimonio) y mi hermana pequeña me dice que está preparando su noche de bodas en un prostíbulo (!), pero al parecer solo se trata de un alquiler del espacio, no significa que vaya a estar con prostitutas. Al parecer no le importa, busca simplemente algo barato.

5. Varios ataques de dinosaurios carnívoros, estilo 'Jurassic Park', que me aterrorizan justamente por su carácter previsible y fatalista -como si me viera dentro de las escenas de la película que recuerdo-. En una de las escenas hay un coche bolcado lleno de gente desnuda, temblando, que aguarda el momento en el que aparezca el Rex por detrás y les golpee mortalmente. Le veo todo a media distancia, nunca soy la víctima directa, pero debo ir huyendo.

6. Es el día de Reyes y veo que todos mis hermanos lucen unos ropajes estridentes o cursis. Al parecer, nuestros padres han decidido regalarnos vales de regalo, pero yo no estaba enterado y no me gusta la idea para nada, como si se diluyera la ilusión del regalo.

Llueve en Ordal y se llena de peces (junio 2017)

Sueño que ya he tenido otras veces, con variantes. Hay una gran inundación en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos, a causa de unas tremendas lluvias torrenciales, y he aquí que se forma un enorme lago, espontáneamente repleto de peces y otros animalillos acuáticos que pululan por ahí. Algunos peces son muy grandes y muerden. A pesar de todo me recreo haciendo chapuzones. La sensación de juego, fertilidad, movimiento, animación.

Luego, en pleno jolgorio infantil, me disfrazo de la política de la CUP Anna Gabriel, aunque mis padres creen que el disfraz es del presidente español Mariano Rajoy (!).

Triste en un piso tras las vacaciones (principios agosto 2017)

En la vida real, hace pocos días que he pasado unas vacaciones con mi amigo Pablo y su familia en un pueblo de Córdoba, y los dos últimos días solamente estaban sus padres, lo que me permitió hacer planes y paseos en solitario.

En el sueño, esta prórroga vacacional se ha alargado y sigo viviendo en un piso en el que no pago nada, indeterminado geográficamente, esta vez estrictamente solo, como si me hubieran puesto una vivienda de alquiler provisional. No sé qué hacer, de repente añoro a la gente y me entristece verme sin planes y sin rumbo, sin saber cuál es exactamente mi casa.

Mi abuela revive rejuvenecida (julio 2017)

Varios sueños con mi abuela paterna, Cari, que falleció en 2010. En este caso la veo aparecer junto a mi abuelo Cristino, ambos mucho más jóvenes y vitales, andando con gran agilidad y sonriendo. Todos nos quedamos admirados. Entonces recuerdo que ha muerto y no entiendo la aparición. Pareciera como que ha revivido y la vejez ha quedado como un paréntesis, tal como yo esperaba en mi esperanza insconsciente.

Se repite la Pascua, empalidecida (finales julio 2017)

Varios sueños en los que se repite por algún motivo la celebración religiosa de la Pascua, y o bien llego tarde, o bien no sé cuál es mi papel, o bien me decepciona el contraste entre el rito original y la copia o repetición deslavazada.

Amigo de showmans y políticos, en el meollo de una manifestación (mediados julio 2017)

Varios sueños estos días en los que me veo compartiendo escenario con personalidades famosas con las que tengo ficticiamente amistad o complicidad, lo cual me enorgullece y me hace sentir un placentero empoderamiento.

1 En uno de ellos soy colaborador del programa 'Versió Rac 1' de Toni Clapés. Es mi primer día y me dedico a hacer imitaciones chuscas de personajes mayores, tarados, etc. Parece que al presentador le van gustando cada vez más mis intervenciones y hacia el final me sugiere que vuelva otro día.

2 En otro de ellos, mantengo una larga charla o entrevista personal con la política de Podemos Irene Montero, en mi casa, donde también asisten algunos de mis compañeros de la universidad, admirados por mi soltura como entrevistador. Pregunto a Montero acerca de su paso del activismo a la política, dejo caer cuestiones de su vida privada y sentimental, etc, y consigo hacerla cómplice y sonreír en varios momentos, además de sorprenderse por preguntas que al parecer nunca le habían hecho.

3 Finalmente, en otro sueño, estoy dentro de una gran manifestación independentista del Onze de Setembre en Catalunya. De repente, sin proponérmelo, me veo encabezando la marcha, sobre los hombros de alguien, dispersando agua con una especie de pistola de juguete y cruzando un puente. 


"Atender a la llamada de la rosa" (29 julio 2017)

Sueño de tintes poéticos-místicos en los minutos previos al despertar. Siento físicamente una fuerza gravitatoria, como una sensación de túnel frente a mí que quiere absorberme benéficamente, y escucho mentalmente la frase "Atender a la llamada de la rosa".  En otro momento, entro y salgo de mi casa descalzo, con gran naturalidad y porosidad entre el adentro y el afuera.

domingo, 11 de junio de 2017

A cargo de bebés y un muerto en Londres (junio 2017)

Sueño estrambótico. Viajo con mi amiga Judith a Londres (en la vida real hemos estado en Oxford hace una semana). De repente ella se marcha, de regreso a casa, y yo debo quedarme en la ciudad, a cargo de dos bebés en un cochecito y un niño de unos cinco o seis años, que me recuerda a mi sobrino Pau o a alguno de los hermanos de la familia Segura. Desasistido, no sé qué hacer con los pequeños, a qué horas deben comer, etc. Lo más grave me aguarda en el hotel en el que estamos alojados, ya que, según acabo de recordar, hay un cadáver en nuestra habitación. Se trata de un hombre de unos cincuenta o sesenta años, cuyo cuerpo yace amarillento en la bañera. Lo encontramos ya al llegar y ahora debo ocuparme de hacerlo desaparecer, aunque no tengamos nada que ver con su muerte. La enrevesada situación me agobia.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Triste por levantarme solo (principios mayo 2017)

De nuevo, sueño con mi piso en medio de confusión, incertidumbre, ilusión, caos espacial. Esta vez sueño con un falso despertar y veo una enorme puerta cerrada de la habitación frente a mí, silueteada por la luz (en la vida real, la puerta es más pequeña y la veo escorada a la izquierda de la habitación). Se filtra la luz y me entristece no estar ya en casa de mis padres. Echo de menos levantarme de la cama y que haya gente pululando, vida, ruido, etc.

Descubro un balcón en mi casa (principios mayo 2017)

En sueños, sigo descubriendo rincones de mi piso (en el que estoy desde hace un año en la vida real) que aún no había explorado, visto o utilizado. Esta vez me doy cuenta que hay un balcón en el lado opuesto a los otros balcones, con un tendedero antiguo colocado. Pienso que debo disfrutar el espacio en adelante. El hallazgo me produce euforia e ilusión.

Salgo de mi cuerpo, voy corriendo hacia mis padres (principios mayo 2017)

Sueño con un falso despertar (habituales estos días). Sumido en la somnolencia y el letargo, me separo de mi propio cuerpo y mi 'alma', por decirlo así, u onironauta, sale corriendo por las calles de Sant Boi (Onze de Setembre, Plaça de Catalunya, Francesc Macià), hasta llegar a la calle de mis padres (Torrefigueras), a los que veo justo en el momento de salir de casa. Por algún motivo, debo encontrarme con ellos, contactar con ellos, transmitirles cierto mensaje. Desde mi presencia invisible, intento llamar la atención de mi madre y comunicarle que estoy allí. Le digo 'Soc aquí!', muy fuerte (aunque no estoy allí corporalmente). Ella cree oírme lejanamente, pero finalmente prosigue con mi padre. En algún momento hay dos madres y un padre, por alguna extraña duplicación.

Expectativa de una segunda Pascua (principios mayo 2017)

Siento una gran expectativa e ilusión por la supuesta inminencia de una segunda Pascua, una repetición o reedición de esta celebración religiosa. Entro en una iglesia a media ceremonia.

Cucarachas enormes en mi casa (principios mayo 2017)

Me levanto de la cama. Siento mi piso como un lugar extraño y periférico; aún no estoy familiarizado con él (en la vida real, estos días se cumple un año que vivo en él). Voy al comedor y veo unas cucarachas enormes, de unos 30 o 40 centímetros, peleándose por restos de comida que están esparcidos por el suelo. Me avergüenza la suciedad (en la vida real, el verano pasado tuve cucarachas en el piso).

sábado, 15 de abril de 2017

Peatones por mi casa (abril 2017)

De nuevo, sueño con arquitecturas laberínticas y sensación de desorientación, muy frecuentes estos días. Esta vez estoy en mi piso y descubro que hay un gran pasillo externo, rodeando el habitáculo, que forma parte de la casa y a la vez está abierto y comunicado con el exterior. Tanto es así que no para de entrar y salir gente que procede de un centro médico de atención primaria. Llegan algo atolondrados y pasan por en medio de mi piso. Voy al centro médico para quejarme por la situación. Me responden que ya conocen el problema y que están trabajando para solucionarlo. Tengo una sensación ambigua: el ir y venir de extraños me supone una molestia, pero a la vez es como un estímulo, una distracción; o quizá algo a lo que debo resignarme cuanto antes.


Boston portuario y laberíntico (abril 2017)

Viajo a una gran ciudad americana que identifico con Boston. Veo la gran panorámica del puerto, al atardecer. La ciudad es muy grande, cosmopolita y ajetreada; pero sobre todo observo mucha pobreza, más de la que he visto en Europa. Voy recorriendo calles paralelas al puerto, y, por algún raro efecto laberíntico, voy a parar al interior de restaurantes. La gente que está dentro, comiendo o cenando, o los propietarios, sonríen con familiaridad, como si ya estuvieran acostumbrados a que llegara gente de rebote y sin saberlo.

miércoles, 5 de abril de 2017

Boda al desnudo (finales marzo 2017)

Me caso con L. S. después de una decisión atropellada y a la vez entusiasmada. En un ambiente caótico, la llevo desnuda sobre mis espaldas, como si fuera un niño pequeño, y no sé adónde ir, mientras los familiares y amigos merodean alrededor.

Descubro que soy padre (principios abril 2017)

Tras años de haber cortado nuestra relación, L. S. viene a visitarme a mi casa en compañía de una niña pequeña, de unos tres, cuatro o cinco años. L. S. me cuenta que es nuestra hija, a la que yo ignoraba por completo y que ella había estado cuidando. Me fijo en la chiquilla y me cautiva el parecido físico con su madre: delgada, facciones marcadas, ojos grandes y oscuros. La niña se encariña conmigo y yo con ella. Acomoda la cabeza sobre mi brazo y me siento muy conmovido. Siento la satisfacción de ser padre y a la vez la desazón por no haberlo sabido durante todo este tiempo.

Humedales en África e India y el feligrés que se autotatúa (finales marzo 2017)

1 Viajamos por extensos paisajes de África y la India. Pasamos por zonas llenas de lagunas y cultivos parecidos a arrozales. Entre los humedales hay un montón de gente, empapándose, jugando o más bien sanándose de alguna manera, como en una especie de baño ritual del Ganges. Me fijo en un grupo de niños que juega mientras una anciana está esperando, como si aguardara su turno. Recuerdo también abundancia de fauna, aunque no recuerdo qué especies. Nota: soñado un día después de la presentación del libro 'No somos refugiados' de mi amigo Agus Morales, donde explica sus experiencias como periodista en varios países, entre ellos la India o Afganistán.

2  Estoy en una iglesia rural de Castilla. Un cura está profiriendo una homilía altisonante, insultando a diestro y siniestro e informando erróneamente acerca de que ciertas personas han fallecido (cita al político P. López). Un feligrés, por otra parte muy asiduo de la parroquia, se va apuntando todos los mensajes del predicador sobre su propia piel, en forma de tatuajes. Parece que también se tatúa todo tipo de mensajes personales, como si su cuerpo fuera una pantalla repleta de whatsapps, un palimpsesto infinitamente acumulativo. Lo observo todo en compañía de un personaje que a veces es mi padre y a veces mi amigo Jesús G. B., y que siempre adopta una actitud de bonhomía y cierta condescendencia.

sábado, 21 de enero de 2017

Apagón apocalíptico, pera de supervivencia (enero 2017)

Soñado durante una mañana de sábado, junto a otros microsueños de falsos despertares y donde mi casa aparece transfigurada de varias maneras, siempre acompañado de una sensación de precariedad e inseguridad.

Salgo de mi cuarto y veo que los interruptores no funcionan. Está todo a oscuras. No solo mi casa. En realidad, ha habido un apagón en toda la ciudad, y quizá en todo el mundo, como el preámbulo de una película apocalíptica.

Veo a Laura, Jose y Javi. Éstos dos últimos, con capuchas, están traginando con cajas y otros objetos para organizar la situación, mientras Laura se lamenta de que apenas hay provisiones y celebra tener por lo menos una pera muy suculenta, que va comiendo y saboreando.

Bebé-piraña (enero 2017)

Tengo una hija que resulta ser casi idéntica a mi sobrina Abril, pero mucho más menuda y redondeada, como un pequeño alienígena o animalillo. Además, toda su piel es rojiza, al igual que los ojos, y tiene una dentadura llena de diminutos colmillos que te hacen sangrar al morderte, como una piraña. Enseño la niña a los demás. Tengo sensaciones encontradas: por un lado me enternece la criatura, por otro lado veo que no es un ser humano y no puedo considerarme verdaderamente padre (incluso siento una cierta culpabilidad, como de haber 'fabricado' algo contra natura).

sábado, 31 de diciembre de 2016

Sueños más curiosos de 2016

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01 Mi piel es un mosaico de colores transfigurado por la luz. Leer más Leer relato inspirado en este sueño
02 El mar está dentro y fuera de casa. Leer más Leer artículo inspirado en este sueño
03 Las estrellas caen al horizonte. Leer más
04 Debo tragarme un martillo cada día. Leer más
05 Desierto y mar en el antiguo Israel. Leer más 

Debo tragarme un martillo cada día (mediados diciembre 2016)

Pesadillas entrecortadas y muy agustiantes tras haber cambiado la medicación que tomo por insomnio (de Lorazepam a Stilnox). Voy despertándome toda la noche entre los microsueños.

1 Me ahogo, no puedo respirar, tengo sensación constante de taquicardia. En el sueño, despierto en casa de mis padres y mi madre acude para socorrerme.

2 En medio de esta alteración física y psíquica, sueño que tengo que tragarme cada día un pequeño martillo de acero. Enfrentarme a ello me produce angustia y desazón; dudo de si podré ingerir el objeto, anticipo el dolor y el indecible sabor amargo que me deja (en la vida real, siento todavía el sabor muy amargo de las pastillas de Stilnox). En uno de los falsos despertares, mi madre y otras personas que me socorren me hacen ver que no tengo por qué tragarme el martillo, intentan liberarme de esta especie de penitencia impuesta.

3 Otros momentos de caos y angustia. Sueño que estoy con mi amigo Jose y, mientras tanto, me roban el coche (en la vida real no conduzco) y el teléfono móvil. Me siento impotente y desamparado, no sé qué hacer.

Lanzo los ladrones por la ventana (finales noviembre 2016)

Entran unos ladrones en mi piso y reacciono enloquecido y llevado por el pánico: los voy lanzando por la ventana, uno a uno, y cierro las puertas y ventanas a cal y canto. Sólo me preocupa dormir y estar completamente seguro, aunque haga daño a otros. Tengo fobia a los posibles resquicios abiertos, por donde se pueda colar luz o ruido. Tras lo sucedido, me siento muy culpable y embrutecido. En la vida real estoy algo alterado por el insomnio y vivo solo desde hace pocos meses (mayo).

En bici por Ordal, veo monumentos y jabalíes muertos (noviembre 2016)

Estoy en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Como siempre, aparece algo diferente y transfigurado: más rural y bucólico; más parecido a como lo recuerdo de niño. Voy en bicicleta (sensación de libertad, exploración) y llego hasta Montblanc, donde visito tres emblemáticos monumentos. Al volver, por el camino, encuentro toda una familia de jabalíes, grandes y pequeños, muertos y destripados en el suelo. Unos policías observan y toman nota del suceso. Al verme, me avisan de que he perdido una rueda de la bicicleta. Vuelvo atrás para recuperarla. Cuando llego a casa mis abuelos explico con gran énfasis todo lo sucedido.

Curiosamente, la imagen de jabalíes muertos, especialmente pequeños y parecidos a bebés, se ha repetido en varios sueños durante estos meses.

Me borro del trabajo (noviembre 2016)

Sueño muy triste. Por algún motivo debo abandonar mi trabajo en La Xarxa (plataforma de contenidos de radio y televisión), como si hubiera llegado el momento preciso o se hubiera cerrado un ciclo. Voy a entregar la tarjeta con la que ficho todos los días. Siento mucha pena, me deshago de una parte de mí mismo.

Encariñado de un bebé (noviembre 2016)

Estoy mucho rato con un bebé en la falda. Se trata del hijo de unos amigos. En el sueño parecen Patrícia y Lluís (en la vida real he estado en su casa y he conocido a sus hijos pequeños). Cuando me quitan el niño siento un gran vacío y me voy.

Viajando por pueblos, ciudades y el mar (noviembre-diciembre 2016)

Sueño recurrente que vuelve a aparecer con fuerza en noviembre y diciembre de 2016. Viajo, generalmente solo y en tren, por numerosos pueblos, ciudades y parajes marítimos. Motivos frecuentes: subidas repentinas de la marea, belleza del mar y las rocas; fascinación por los monumentos; el hecho de que son pueblos para mí vagamente reconocibles o ya visitados; la presencia de París u otra gran ciudad europea de la que conozco algunos itinerarios (podría ser Florencia, Roma, Palermo, Madrid...), aunque siempre queda una zona por ver y debemos irnos.