domingo, 23 de diciembre de 2007

El mar agitado lleno de tesoros (22-23 diciembre 2007)

Viajamos por un lugar brumoso y costero, que vagamente asociamos al sur de Francia. Los parajes son de gran belleza, con campos tupidos de violetas y pueblecitos con campanarios por doquier. Estoy sorprendido, mientras que mi madre se autoafirma, porque ya conocía el lugar."¿Lo ves?", me dice. Mi padre nos lleva conduciendo a primera línea de mar. Las aguas están turbias. La franja donde rompen las olas está llena de vida: florecen almejas y moluscos, conchas brillantes e incluso una especie de babosa rojiza en forma de flan. Todo el mundo persigue estas bellezas. La costa se llena de gente que intenta llevarse algo de lo que trae el mar. Pero, de repente, el nivel de las aguas se eleva súbitamente. Nos asustamos. Mi padre sigue conduciendo a trancas y barrancas. Temo que en cualquier momento el coche quedará flotando y a merced del temporal. Finalmente logramos salir y subimos a la carretera. Desde allí se ve un panorama terrible: el horizonte del mar ya no es recto, sino curvilíneo, y las aguas se agitan tremendamente. Desde lo lejos se ven inmensas olas acercándose a la costa.

martes, 18 de diciembre de 2007

Llevo el coche de mi padre (17-18 diciembre 2007)

Conduzco la Hyundai plateada de mi padre, aun sin tener carné. Cojo el vehículo en un punto alto y lejano de Sant Boi. Temo que pueda hacer algún destrozo con el coche, o salirme de la carretera. Voy dando tumbos y frenazos. Por el camino se ve una silueta irreal de Sant Boi, con una iglesia de Sant Baldiri brillante y rojiza que apenas tiene campanario. No me veo capaz de llevar el coche hasta la puerta de casa, así que lo dejo aparcado en un lugar cercano, junto a una gasolinera. Me vigila un guardia. Bajo del coche algo amedrentado, pero el guardia sonríe amablemente. No parece haberse dado cuenta. Me voy andando a casa. Le cuento a mi padre lo ocurrido y le pido que se haga cargo del coche para llevarlo hasta casa.

lunes, 17 de diciembre de 2007

La poseída (16-17 diciembre 2007)

De nuevo estamos en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Mi madre y yo vamos de excursión a una montaña de los alrededores. También va alguno de mis hermanos, quizá Anna. Divisamos el monte: es una formación rocosa torcida, en forma de ola, como si la hubieran carcomido por un lado y se fuera a derrumbar en cualquier momento. "¿Siempre ha sido así?" -pregunto sorprendido. Mi madre responde que sí. Junto a la montaña-ola hay un altísimo torreón al que se accede por unas escaleras de piedra. Propongo subir allí, pero a mi madre le da vértigo.

De repente, por el camino del bosque oímos que nos llaman. Miramos arriba. Nos sobrevuela un hombre joven, de rostro más bien oculto, tocado con una especie de boina y con un vago aspecto de miliciano o guerrillero. Se sostiene en el aire por su capacidad de volar, o bien porque va agarrado a un ala delta. El joven nos increpa como si hubiéramos pisado tierra prohibida y nos empieza a lanzar púas triangulares. Temo por nuestra vida, pero enseguida comprobamos que las púas son blandas, como de plástico o papel.

Huímos hacia la casa de mis abuelos. Miro hacia atrás. El miliciano volador nos sigue acosando. Le pregunto qué hemos hecho. Entonces el joven señala unos brotes de fuego alrededor de la casa y nos emplaza a apagarlos. Nos apresuaramos a sofocar las llamas con ramas y arbustos y vamos corriendo hacia la casa.

Cuando nos disponemos a abrir la puerta nos sorprenden unos gritos horribles. Me vuelvo y veo una mujer desquiciada, pálida, de pelo largo y negro. Por sus facciones severas y su peinado podría recordar a Gala, la musa de Salvador Dalí. Pero de cerca su rostro es inquietante: tiene los ojos chispeantes, como encendidos, y un fino y largo bigote de comisura a comisura. Parece endemoniada. La mujer nos empieza a perseguir fuera de sí y nos encerramos a toda prisa en la casa. Corro el pestillo. Suspiramos aliviados.

Pero la poseída aún sigue ahí fuera. Miramos por la ventana y la vemos merodear alrededor de un carruaje abandonado, de madera y sin cubierta, como los que se usan para llevar paja. La mujer parece haberse calmado, así que salgo a fuera para hablar con ella. Balbuceando, me explica que está internada en una residencia, donde la cuida una monja. Entonces, poco a poco, la tumbo en el carro de madera y la dejo allí con sus gemidos delirantes. Vuelvo a casa con mi madre y esperamos a que regrese mi padre para que se lleve a la mujer a la residencia. Cuando llega mi padre, le contamos lo ocurrido y parece desconcertado. Finalmente sale afuera y se ocupa de la poseída.

Unos días más tarde salgo de casa y me dirijo a la residencia, donde debo hacer algún recado. Al pasar junto al gran edificio me estremezco. En una de las ventanas está ella. La mujer poseída, derecha e inmóvil, está mirando absorta a través del cristal, con su fino bigote y sus ojos tristes y brillantes.

domingo, 16 de diciembre de 2007

En la piscina con Antònia Font (15-16 diciembre 2007)

Estoy en la piscina de Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos, charlando animadamente con mucha gente. Debo atarme una especie de cinturón para tirarme por un tobogán, pero me cuesta horrores; nunca encuentro el truco para cerrarlo.

Entre tanto, mi amigo José Luis y yo empezamos a canturrear canciones del grupo mallorquín Antònia Font: "Jo cant sa lluna i s'estrella / sa jungla i es bosc animat...". Los componentes del grupo andan cerca de la piscina y nos escuchan. El vocalista Pau Debon, que destaca por su gran cabeza rizada, se dirige a nosotros: "Ya sabéis que hemos sacado un nuevo disco". Nosotros asentimos. Se trata del álbum 'Coser i cantar'.

Después hablamos con otro de los músicos. Es un hombre de barba negra y ojos caídos. Me recuerda a Salvador Cot, el actual subdirector del diario 'Avui' y ex redactor de política de TV3. Le comento el parecido pero el músico se muestra más bien sorprendido. La anécdota nos sirve para empezar a hablar de periodismo. En la tertulia se une Oriol, un compañero de trabajo.

A todo esto sigo intentando atarme el cinturón para tirarme por el tobogán. Una mujer evoca una cita bíblica: "Pasó una tarde, pasó una mañana..." (Génesis). A lo que yo añado: "...y aún no me habré atado el cinturón".

sábado, 15 de diciembre de 2007

Estudios de radio en casa (14-15 diciembre 2007)

En casa de mis abuelos maternos, en Ordal, han instalado unos estudios de COM Ràdio, la emisora donde trabajo. Varios cuartos están ocupados con micrófonos y mesas de sonido. Al parecer, la población del Alt Penedès es un enclave estratégico para difundir la señal.

jueves, 13 de diciembre de 2007

El jabato (12-13 diciembre 2007)

Andamos por el bosque. De repente pasa un animalejo. Le sigo la pista. Se trata de un pequeño jabato negro que corretea por una vereda. Consigo cogerlo y acariciarlo y pido que me fotografíen con él. El animal tiene un simbolismo religioso; por alguna extraña razón, guarda una relación con la Virgen María. Una mujer sibilina describe la situación con cuatro frases en verso que no logro recordar.

lunes, 10 de diciembre de 2007

La camarilla y la huída por el bosque (9-10 diciembre 2007)

1 Estamos en una rueda de prensa. Antes de empezar, o entre intervenciones, coincido con otros periodistas y charlamos. En la camarilla están mis compañeras de trabajo Montse H. y Anna F. Nos dedicamos a poner verde al político de turno y a quejarnos de la organización del acto.

2 Estoy en casa de mis abuelos maternos, en Ordal, junto a Laura. Nos interrogan unos hombres intrigantes. El jefe es un tipo mayor, compacto, de baja estatura y barba canosa. Al parecer, Laura y yo hemos sido los personajes de un cómic policíaco que ellos vigilaban. Creen que tenemos unos planes secretos y nos presionan para que hablemos. Aprovecho un momento de despiste para abrir la puerta de la salida -que pesa horrores y parece cerrarse sola- y llamo a Laura para que huyamos. Salimos al jardín, pero la verja, muy alta, también está blindada. Así que nos ponemos a escalar y finalmente arrancamos a correr por los caminos del pueblo. Laura me lleva ventaja y desaparece de mi vista. Yo aminoro el paso y voy andando, casi pegado a tierra, como un reptil, escudriñando todo los detalles del recorrido, como si fabricase el camino con la mirada.

sábado, 8 de diciembre de 2007

Las cascadas (7-8 diciembre 2007)

Mi amigo Agus (Morgar) y yo nos bañamos en la piscina de un parque acuático. Al final de la piscina hay un tobogán o cascada; después otra balsa o piscina, y así sucesivamente. Morgar me llama constantemente para que baje con él. A mí me parece demasiado peligroso y prefiero quedarme arriba. El río-tobogán, con sus pendientes y meandros, es abrupto, rústico y empinado; produce vértigo. Una de las curvas es especialmente peligrosa, ya que apenas tiene protección lateral y el bañista puede salir disparado o caer. Un grupo de socorristas aguarda desde abajo para evitar que nadie se haga daño. Desde abajo, Morgar me sigue llamando, osado, enérgico e hiperactivo.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Vuelo sobre la Pedrera (6-7 diciembre 2007)

Subimos una cuesta en un antiguo poblado de aspecto medieval. Por encima de las casas asoman las chimeneas retorcidas de la Pedrera de Gaudí. Llegamos a una zona alta y, desde allí, se divisa una inmensa explanada con una urbe al fondo. En medio de la ciudad se aprecia de nuevo el edificio de la Pedrera. Me lanzo al vuelo sobre la llanura para ver más de cerca la casa gaudiniana. Sin embargo, mientras me voy acercando, las formas se afean y simplifican, hasta que la curvilínea Pedrera se convierte en un vulgar edificio cuadrado.

lunes, 3 de diciembre de 2007

El mar desaparece (2-3 diciembre 2007)

Llegamos a una zona de costa. El mar nos llega a la altura de los tobillos. Al verlo, exclamo: "¡Esto no es mar, esto es tierra!". Entonces, poco a poco, la imagen de las aguas se desvanece, como un espejismo, y emerge un suelo como de hormigón blanco.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Visiones de Roma y Barcelona (1-2 diciembre 2007)

1 Estoy en Roma con mis padres. Visitamos un antiguo monumento al aire libre, quizá un anfiteatro o unas termas. Subimos una colina des aspecto mediocre y descubrimos que se trata del monte capitolino, donde antaño se alzaba el templo de Júpiter. Desde arriba echamos un vistazo a la ciudad. Se ve un magnífico 'sky line' de Roma, con torres, un altísimo anfiteatro y una gran cúpula, teñida de malva por el atardecer. Por un momento dudamos: la imagen, lejana y azulada, parece un decorado más que una ciudad real.

2 Estoy en Barcelona. Atravieso una pasarela marítima y veo ante mí el templo de la Sagrada Família de Gaudí. El edificio, con sus dos fachadas, se presenta grandioso y brillante. Sigo andando y consigo una perspectiva imposible: en un mismo ángulo aparecen la Sagrada Família, la catedral y una tercera iglesia, quizá Santa Maria del Mar. Todo un bosque de agujas y pináculos.

jueves, 29 de noviembre de 2007

Alborotos callejeros (28-29 noviembre 2007)

Es de noche. Salgo de mi casa algo enfurruñado y sin ganas de ver a nadie. A velocidad supersónica, como si estuviera motorizado, llego a la zona de la Rambla de Sant Boi, donde los bares y las calles están repletos de jóvenes. De repente se producen alborotos. Desde un balcón, una agente de policía amenaza a un grupo de manifestantes que corretean en la calle. Se oyen nítidamente los gritos. Voy de tumulto en tumulto hasta que consigo salir de la muchedumbre.

Entonces oigo que me llaman. Se trata de dos jóvenes, un chico y una chica, de vaga estética antiglobalización, que huyen de la carga policial. Me piden ayuda. Ella me ruega que los cubra y los esconda en algún sitio. También me confía un objeto, una especie de golosina en forma de fresa, que debo guardar en el bolsillo. Es alta, con el pelo rizado a la altura de la nuca, y tiene la voz más bien grave. No es especialmente atractiva. Al principio me resisto a colaborar con ellos, pero me veo seducido por la muchacha. Nos besamos y accedo.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Llanto en Loreto (24-25 noviembre 2007)

Mi hermana Anna me enseña una carta. Es de nuestro hermano Ismael. Asegura que nada tiene sentido y que no tiene ganas de seguir viviendo.

Viajo a Roma con mis amigos y me voy con una profunda sensación de rotura familiar, como ya soñé hace unos días. En realidad, la ciudad parece un híbrido de Florencia y Venecia, una urbe monumental soñada también en otras ocasiones. Temo que se nos pasen los días sin visitar los grandes monumentos de la ciudad, como el Duomo. Así que en un momento dado me escapo hacia el centro. En mi camino se cruza la iglesia de Loreto, que realmente está ubicada en la costa adriática de Italia. Es amplia y austera. Está repintada de un color amarillo pálido. Al entrar veo un icono con unas inscripciones. Pienso en mi familia y rompo a llorar.

jueves, 22 de noviembre de 2007

Los perros amenazantes (21-22 noviembre 2007)

Voy a casa de Laura. Una vez allí, se me cruzan varios perros macizos y me empiezan a ladrar con fuerza. Mientras espero a Laura, salgo al portal de la casa y me tropiezo con otro perro, que dormitaba junto a la entrada. El animal estalla en ladridos. Me fijo en él. Tiene un rostro ambiguo: cabeza pequeña, redonda y rapada, nariz canina, chata y negra, piel blanca y un pendiente grande y oscuro en la oreja. A medida que lo escucho, los ladridos se van transformando en palabras. Habla pausadamente, con cierta prepotencia. Aparece mi amigo Pablo y le muestro el extraño ser. Pablo comenta que quizá me estoy equivocando y no se trata de un perro, sino de una verdadera persona. Me siento algo ridículo.

martes, 20 de noviembre de 2007

La inyección peligrosa (noviembre 2007)

Estamos en un hospital. Cuidamos de una persona mayor, quizá mi abuela. Me acompaña alguien parecido a mi padre, a quien llamaremos P.. Alguien entra en la habitación. Es un tipo alto y rubio, de aspecto inquietante. Nos aconseja administrar una inyección a la abuela y nos entrega la jeringuilla. Se va. Enseguida sospechamos que se trata de una trampa. Cogemos el ascensor, subimos al piso de arriba y desafiamos al hombre rubio. Empezamos a pelear con él y, en medio del forcejeo, P. recibe un pinchazo de la extraña jeringuilla. P. empieza a deformarse y se convierte en una marioneta de madera, con una nariz rectangular apinochada. Apenas se puede mover; se ha convertido en un ser enano e inerte.

El robo de la cartera (noviembre 2007)

Somos dos ladrones. Debemos robarle la cartera a un hombre alto, de mediana edad, con gafas y pelo canoso. Lo entretenemos en una especie de casino o restaurante, situado en lo alto de un edificio, y cometemos el hurto. Cuando el hombre se da cuenta monta en cólera y se transforma en un ser diabólico. Sentado en una silla, por un extraño maleficio su figura retrocede y se hunde en la pared. Amedrentado, salgo huyendo. Bajo literalmente volando por las escaleras de caracol del edificio, construídas al aire libre, y siento una íntima satisfacción por haber escapado. El personaje y la escena del delito guardan cierto parecido con el film 'Cassandra's dream' de Woody Allen.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Estocolmo y la cena de barro (8-9 noviembre 2007)

1 Visito la ciudad de Estocolmo, llena de edificios altos, con agujas y pináculos. Recorro la urbe en solitario y, al atardecer, diviso algunos monumentos que dejaré para el día siguiente. Llego al hotel y enciendo el televisor. Entonces se produce un fenómeno extraño. En la pantalla se proyectan imágenes en directo de mis familiares: mi madre en la terraza de casa, mis abuelos en su jardín... Las imágenes son inquietantes y conmovedoras. Me siento lejos de ellos.

2 Paseo con Laura. Ella quiere que nos detengamos en un parque. "No, aquí, no", le replico. Seguimos andando y yo voy rehuyendo todos los sitios que ella propone. Finalmente llegamos a un solar. En el centro hay una mesa con una cena preparada. Casi todo es de barro fresco, menos algunas piezas, como una especie de naranja o calabaza, que és auténtica. Laura consigue sentarme allí.

domingo, 4 de noviembre de 2007

La muerte excitante (3-4 noviembre 2007)

Voy a ser ejecutado. Me sientan en una silla y empiezan a rasurarme. Moriré por inyección. Accedo a la condena voluntariamente y casi con excitación, como si se tratase de una experiencia límite o iniciática. En ocasiones, el recuerdo de mi familia y mis seres queridos me hace dudar.

miércoles, 31 de octubre de 2007

Asalto a punta de pistola (30-31 octubre 2007)

Estoy en COMRàdio, la emisora donde trabajo. Leo en Internet que unos desconocidos acaban de entrar por la fuerza en un recinto, y, de repente, descubro que los asaltantes están detrás mío, saltando una reja. Huyo. Enseguida se forma un tumulto. Los criminales van armados y han secuestrado a varias personas, entre ellas a Carme y Ester, compañeras de trabajo. Alrededor de la escena se agolpan los periodistas, filmando y tomando fotografías. Ester es liberada poco después porque está embarazada. Carme permanece con los captores y se muestra pálida y traspuesta. No sé qué hacer: la excitación del peligro me atrae hacie adelante pero a la vez el miedo me echa atrás.

La joven terrorista (29-30 octubre 2007)

Un juez interroga en la calle a dos jóvenes, un chico y una chica, acusados de terrorismo. En algunos momentos ese magistrado soy yo. La muchacha lleva el pelo a la altura de la nuca. Es rebelde y atractiva. El juez pregunta con insistencia y descubre incongruencias en la declaración de los acusados. Ella se exaspera, con rabia juvenil. Sin embargo, poco a poco va acortando distancias con la chica. Al parecer los jóvenes se dedican a la música y han editado un CD con un diseño original. La carátula es alargada y vertical, y luce un logotipo desenfadado. "Me gusta", comenta el juez distendidamente.

domingo, 28 de octubre de 2007

El tren averiado, las serpientes y las clases (27-28 octubre 2007)

1 Viajo en la línia azul del metro de Barcelona. Justo antes de llegar a Sants, el tren sufre una avería y se para. Todos los pasajeros nos vemos obligados a bajar. La desbandada es muy rápida: enseguida me encuentro solo en la estación. Descubro que voy descalzo. Sobre el andén hay algunas chanclas y sandalias, pero no están mis zapatos.

2 Estoy en un porche o portal de una casa. Me horrorizo: veo una serpiente acercándose hacia mí. Después aparece otra, y otra más. Son pequeñas y amarillentas, como gusanos o larvas. Preso del miedo, creo que una de ellas se me ha lanzado a la cara. Finalmente se muestra la serpiente madre, más gruesa y verdosa que las crías. El resto de gente no parece darse cuenta del peligro.

3 Vuelvo a soñar que me falta un año de universidad antes de terminar los estudios. El reto se presenta arduo y cargante.

viernes, 26 de octubre de 2007

Acosado por la prensa (26-27 octubre 2007)

Salgo de casa, y a la salida me espera una nube de cámaras y micrófonos. Agobiado y sorprendido, pido explicaciones. Grito con todas mis fuerzas en protesta por el asalto, hasta desgañitarme. Pero nadie me responde.

Mi novia de ocho años (25-26 octubre 2007)

Vuelvo a soñar que estoy unido en pareja con una niña. Esta vez pido permiso a los padres para salir con una chica de unos 12 años. Al parecer, no es posible, de modo que mi novia será su hermana menor, de unos 8 años. Aunque yo he buscado la relación, me siento impotente y culpable.

lunes, 15 de octubre de 2007

A la mili (14-15 octubre 2007)

Recibo una carta del ejército. Debo hacer el servicio militar durante unos meses. Me llamarán un día determinado para darme más detalles.

Me asaltan algunas dudas: ¿deberé ir en misión a lugares como Afganistán? ¿Mi vida correrá peligro? Por otra parte, la formación militar afectará mi turno de noche en la radio. Pese a todo, la idea de hacer la mili, de forma inesperada y fuera de tiempo, no me asusta excesivamente: lo espero con naturalidad, como una experiencia adulta más.

Llega el día convenido y no llaman. Evito ponerme en contacto con ellos; cuando quieran ya me convocarán.

lunes, 8 de octubre de 2007

Libertad en bicicleta (7-8 octubre 2007)

Tomo una bicicleta roja. Es baja de asiento y está bastante atrotinada. Aun así, la manejo con gran fuerza y seguridad, como si fuera una moto. Circulo por Barcelona y me siento libre y dueño de mí mismo. Pregunto el camino para ir a la catedral, ya que quiero comer en un restaurante por los alrededores del templo. El problema es dónde aparcar el vehículo; no había reparado en ello y no llevo ningún candado.

Lagartos otra vez (6-7 octubre 2007)

Voy andando por un porche o una escalera y de repente veo unos grandes lagartos o serpientes, en posición ondulada e inmóvil. Los reptiles cuelgan de la pared, amenazantes. No me llegan a atacar.

sábado, 6 de octubre de 2007

Mis abuelos más jóvenes y la Historia Interminable (5-6 octubre 2007)

Día soleado. Voy en bicicleta a Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos. Al llegar a la última bajada ya aparece mi abuelo Eudald, junto a mi abuelo Cristino, con quien charla animadamente como si estuvieran haciendo alguna tarea. Aparco la bicicleta y voy a saludar a mi abuela Mercè y a mis tíos.

Sorprendentemente, todos mis familiares están unos diez o quince años más jóvenes: se lo hago saber, pero apenas le dan importancia. Vamos paseando cerca de la finca de mis abuelos y vemos cómo algunos elementos del pueblo aparecen gigantescos pese a su lejanía: una modesta cruz, en la 'Plaça de la Creu', se presenta como un enorme tótem con caras de piedra. Los objetos se acercan ópticamente, como en una alucinación.

Poco a poco, los caminos del pueblo de mis abuelos se van transformando en los paisajes del Reino de Fantasía en 'La Historia Interminable', la novela de Michael Ende. Cordilleras sin fin, praderas, cascadas plateadas: todo bajo una penumbra diamantina.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Barcelona mágica y Madrid monumental (25-26 septiembre 2007)

1 Estoy en la zona alta de Barcelona. Visito el Hospital de la Vall d'Hebron, que estos días ha sufrido un apagón a raíz de un incendio. Una vez me he informado, visito el resto del recinto, donde se extiende un gran colegio con aulas por doquier. Recorro los pasillos y veo que dan clases para adultos. El profesor habla sobre el apagón: "Vamos a ver, ¿recordáis cuáles son las áreas donde aún no hay suministro eléctrico?". Entonces entro en el aula y les informo al detalle sobre lo sucedido.

Salgo del recinto. Hace una mañana radiante. Veo una iglesia blanca con pináculos redondos y rojizos. Parece de estilo bizantino. Sigo andando y llego a un gran mirador. Toda la ciudad de Barcelona se extiende bajo nuestros pies. Este paraje privilegiado está lleno de esculturas y monumentos. En primer lugar, una especie de castillo retorcido con tejados en forma de setas, que evoca a la vez a Bizancio y a Gaudí. También se alzan las famosas 'Cerillas', la escultura pop de colores chilones que Claes Oldenburg construyó en Horta-Guinardó. Finalmente, más abajo se puede divisar el contorno del Park Güell de Gaudí, de nuevo con colores vivos y formas orgánicas.

2 Viajo a Madrid de noche, como en tantos otros sueños. La ciudad se presenta monumental e inabarcable, con anchas avenidas y monumentos neoclásicos de un blanco brillante. Intentamos planificar rutas, pero resulta difícil.

lunes, 24 de septiembre de 2007

En Roma, estudiando, trabajando (23-24 septiembre 2007)

1 Viajo a Roma con mis padres. Ellos están muy ocupados con reuniones y quehaceres, de modo que me escapo para visitar la ciudad a solas. De noche aparece como una gran urbe monumental, con formidables avenidas y escalinatas. De día visito una gran fuente y pongo las manos bajo el chorro de agua.

2 Debo combinar los estudios con el trabajo. A veces tengo que irme a media clase, y hay una asignatura a la que no puedo asistir porque el horario me coincide con el trabajo. Temo por los apuntes; confío en que alguien me los dejará.

En una de las sesiones, un profesor nos dibuja un plano del centro de Londres en la pizarra. Es un mapa hecho con maestría de arquitecto, lleno de líneas y detalles. Parece una proyección de ordenador. Algunas manzanas de la ciudad son curvilíneas, tienen forma de flor o trébol. El profesor nos habla de alguna mujer acaudalada de Londres, quizá la reina o algún miembro de la familia real. Su fortuna le permite absorber en su finca buena parte de la corriente elétrica de la ciudad, tal como indica el mapa con un trazo blanco de intensidad variable.

En otra ocasión estoy en el trabajo y decido ausentarme un rato. Me voy a una biblioteca o un sitio parecido. Enseguida me entra sueño. Me empiezo a adormilar pero sigo acordándome que debo ir al trabajo.

sábado, 22 de septiembre de 2007

En Eurodisney (septiembe 2007)

Visito el parque de Eurodisney, en París, junto a mis amigos. Salimos del hotel la primera noche e intentamos colarnos en el recinto. Enseguida aparece la silueta monumental del castillo de la Bella Durmiente, inspirado en el Neuschwanstein de Baviera. Entramos furtivamente. Debemos pasar un angosto pasillo. Una vez dentro echamos un vistazo y tomamos el camino de salida. Sin embargo, el pasillo parece haberse estrechado y apenas se puede recorrer. Intento salir arrastrándome, poco a poco, con paciencia, pero en ocasiones la angustia me vence.

Encerrado en la habitación (septiembre 2007)

Estoy encerrado en mi cuarto. Por algún conjuro o extraño mecanismo, las puertas han quedado blindadas y no puedo salir. Por lo visto, a otras personas de los alrededores les ocurre lo mismo. Oscuridad y tonos negros.

lunes, 17 de septiembre de 2007

Persecución en el hotel (16-17 septiembre 2007)

Viajamos en barco y llegamos a un puerto, ya de noche. Nos hospedamos en un gran hotel. Descubrimos que alguien nos sigue la pista para robarnos algún objeto de valor que guardamos en la habitación. Así que tomo el objeto en cuestión (¿una llave, una moneda...?) y salgo a toda prisa de la habitación. Para acelerar la huída me lanzo al vacío sobre el hueco de las escaleras del hotel.

martes, 11 de septiembre de 2007

Lagartos (10-11 septiembre 2007)

Andamos por la calle. Es de noche. Un pequeño lagarto o salamandra corretea por una pared blanca. Enseguida aparece otro, y otro más, y de repente se me echan encima. Los lagartos abren sus fauces rosadas y me intentan morder. Forcejeo arduamente con ellos y consigo esquivar los mordiscos a duras penas.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Accidente en bicicleta (agosto 2007)

Circulo en bicileta por unos campos de gran belleza, en un país extranjero. Está atardeciendo. En mi viaje voy teniendo algunos percances con otros vehículos, que me adelantan, se arriman excesivamente o se cruzan en mi recorrido. Finalmente el manillar de mi bici roza contra un coche y rompe la ventanilla del conductor en pequeños pedazos. Ambos seguimos conduciendo mientras nos cruzamos insultos. Al escucharne, el automovilista exclama:

- Però si ets català!

El hecho de que seamos compatriotas aún le enfurece más, pero sigue su camino con la ventanilla rota.

Más tarde me encuentro en un gran edificio, solemne y circular, donde elegantes ciudadanos asisten a alguna ceremonia o espectáculo. Pregunto por el lavabo, pero se encuentra varios pisos más arriba y no hay ascensor. En el trajín reencuentro al conductor catalán con quien había chocado. Veo que se parece mucho a Oriol, un compañero del trabajo. Es más bien alto, robusto, tiene aspecto de buena persona. Le pido sinceras disculpas por lo ocurrido y él se excusa también.

martes, 4 de septiembre de 2007

El tigre blanco y el avión a Turquía (agosto 2007)

1 Acaricio un hermoso tigre blanco mientras veo la televisión. De repente me fijo en la pantalla y dejo de tocar al animal. Están emitiendo un reportaje sobre los tigres blancos. Advierten que esta especie necesita atenciones constantes, ya que, si les retira la mano se pueden volver muy agresivos. En efecto, mi mascota ha notado mi ausencia y empieza a rugir. Se levanta de un brinco y me acecha. Intenta morderme, me persigue. Huyo despavorido de la casa y cierro con llave. Salgo al encuentro de mis padres y mi abuelo Eudald y les explico lo ocurrido. Le quitan importancia.

2 Mi padrino, Jordi Segura, me lleva en un mini avión, junto a mis amigos, con destino a Turquía. Viajamos de noche. Al principio el despegue se complica y enseguida el avión se eleva sobre el mar, a una altura muy baja. La superficie del agua resplandece con un brillo azulado. Llegamos a Turquía y pasamos la noche en un hotel. Al despertar ocurre algo extraño. Salgo de la habitación a oscuras y veo mi casa: ¿habrá sido un viaje irreal? Vuelvo a entrar en la habitación y se deshace el ensueño. Se trata de la auténtica suite del hotel, decorada a la antigua con estatuas y cortinas rojas.

sábado, 25 de agosto de 2007

En el Vaticano (24-25 agosto 2007)

Nos encontramos en la Santa Sede. Para acceder a la plaza de San Pedro hay que cruzar una gran charca o lago verdoso. Debe atravesarse con los pies descalzos y los pantalones arremangados. Una vez dentro tenemos una audiencia con el Papa. Sin embargo, no se trata del auténtico pontífice, sino de una portavoz o medium que actúa como tal, bajo el aspecto de mi amiga Mireia. Antes de finalizar la audiencia, concedida a un reducido grupo de personas, pido a la medium que nos dé un mensaje del Papa para el mundo, tan convulsionado. No recuerdo la respuesta.

martes, 21 de agosto de 2007

Toros y caballos (agosto 2007)

En un gran patio corretean decenas de toros y caballos, sin orden ni concierto. Observamos el espectáculo desde la barrera hasta que, llevado por la curiosidad y el gusto por el riesgo, intento cruzar todo el patio en diagonal esquivando los animales. Mi padre me reprende desde lo lejos. De repente un caballo cambia de dirección y galopa desbocado hacia mí.

Aún dentro del sueño, intento retener estas imágenes escribiendo una palabra clave en un papel sobre la mesita de noche. Apunto: "CABALLO". En cambio, otro sueño de gran intensidad apuntado dentro del sueño son olvidados al día siguiente.

lunes, 20 de agosto de 2007

En el trabajo sin tensión (agosto 2007)

En tres noches distintas, sueño que regreso al trabajo tras las vacaciones. En la primera historia, me coloco en una mesa secundaria y hago mis tareas con discreción y tranquilidad, apenas sin hablar con nadie. En el segundo sueño acudo a la radio por la noche para tomar el relevo de los boletines horarios. En la puerta de la redacción hay una mesa llena de golosinas, que voy cogiendo a la largo de la noche. De nuevo, mi tarea es solitaria, sin instrucciones ni conversación con otros compañeros. Y en el tercer sueño de idéntico argumento, estoy en la radio junto a dos compañeros más, con quienes debo redactar los boletines horarios. Sin embargo, pasamos el tiempo despreocupadamente, como medio dormidos, sin apenas tensión.

Foto con el rey (agosto 2007)

Voy por la calle con mi hermana Anna. Nos cruzamos con el rey de España, Juan Carlos de Borbón, y éste nos saluda efusivamente, como si nos conociera. Decidimos hacernos una foto con él. Se la pedimos a uno de los acompañantes del monarca, familiar de Jaime de Marichalar, el marido de la infanta Elena. El fotógrafo se muestra reticente y antipático.



lunes, 13 de agosto de 2007

Buscando alojamiento (12-13 agosto 2007)

Mis amigos y yo nos vamos de excursión y buscamos un albergue para dormir. Finalmente reservamos una noche en un recinto juvenil, pero al entrar está lleno a rebosar de jóvenes. Forman grupos, se tumban en el suelo, juegan, se ríen, beben. Se trata de ir atravesando todo el gentío y encontrar algún hueco, pero la tarea se revela casi imposible.

El examen de catalán (agosto 2007)

1 Vuelvo a cursar asignaturas en el instituto de secundaria. Realizamos un examen de catalán y el profesor establece un calendario para que los alumnos vayan recogiendo sus notas. Después del examen vuelvo a casa charlando con algunos amigos, entre ellos Laura.

He olvidado mi fecha para recoger el examen corregido, y recibo la correspondiente notificación. Acudo al despacho del profesor y éste me felicita por mi examen: "Las preguntas eran de una gran complejidad, había muchas posibilidades de equivocarse, y tú lo has superado con éxito". Escucho la austera enhorabuena del profesor con cierto asombro, ya que apenas me había preparado el examen.

2 Mi abuelo materno Eudald trabaja como sirviente para otro vecino de su pueblo, Ordal. Terminada su jornada se sienta en el jardín. Está sucio y agotado. Le preguntamos cómo le ha ido.

Mi yo en el escenario (agosto 2007)

Participo en una obra de teatro como actor. También hay algunos compañeros del trabajo que aparecen como bailarines en el espectáculo. Terminada la función, quiero ver cómo he actuado, de modo que viajo en el tiempo y me situo entre la platea para observarme a mí mismo.

Más tarde me encuentro en mi camerino junto a una compañera. Descubrimos algún escándalo político que afecta a los organizadores y decidimos huir. Los camerinos están construidos al aire libre, uno junto a otro, como pequeños chalés o tiendecillas.

viernes, 3 de agosto de 2007

La danza del ángel (2-3 agosto 2007)



Subimos a la terraza de casa. Estamos toda la familia reunida. También bullen de gente las calles y el resto de azoteas de la ciudad. Todo está a oscuras. Vamos a presenciar un espectáculo irrepetible. Se trata de un grandioso montaje teatral al aire libre. De terrado a terrado, mi madre charla animadamente con mi tía Lurdes. También llamamos a grito pelado a nuestro primo David Lozano (a quien apodamos Wally), que se ha sentado en la calle con sus amigos para ver el espectáculo. Hablamos muy alto, despreocupadamente, y prácticamente sólo se nos oye a nosotros entre todo el gentío nocturno.

De repente el horizonte se ilumina. Se hace el silencio en toda la ciudad. Aparece un gran castillo de piedra, con robustos torreones pardos. Una figurilla sale volando lentamente del fortín. Es un ángel animado con aspecto de muñeco de trapo. Suena una música fina. Parecen violines. El ángel empieza a cantar con una voz aflautada y nos cuenta la historia que vamos a ver. Va danzando por el cielo hasta que aterriza suavemente en una plaza de arena y prosigue su relato caminando.

Terminado el prólogo, empieza el primer acto. Irrumpe un personaje masculino de pelo largo y rizado, algo azorado y ávido de acción, ya que está enamorado. Construye una cabaña de madera en lo alto de un árbol para atraer allí a su amada.

Mientras tanto la platea pública se va llenando y cada vez es más difícil seguir el espectáculo. Ya no nos encontramos en la terraza, sino arrimados a una valla. Los autores del montaje y otras personas se apelotonan delante nuestro y nos tapan. Debemos llamarles la atención. Después alguien se va y consigo colocarme bien para seguir viendo la obra.

imagen: esbozo del sueño 'La danza del ángel' (JPI, 3 agost 2007)

El reto del profesor (2-3 agosto 2007)

Curso una asignatura especializada. El primer día de clase el profesor nos encarga el siguiente trabajo:

- Elegid un pueblo o ciudad, el que queráis. Tomando esa localidad como inspiración, debéis hacer alguna creación artística: una pintura, un dibujo, una composición musical... A continuación os tenéis que documentar exhaustivamente sobre la ciudad: población, historia, sectores económicos y todo aquello que se sepa a día de hoy sobre el municipio en cuestión. Finalmente elaboraréis una crónica o reportaje. Visitad la ciudad y hablad con la gente. Haced entrevistas que consideréis significativas, para captar el ambiente y el día a día de sus habitantes. Eso es todo.

Saturado ante tanta información, levanto la mano y pido la palabra.

- Señor profesor, creo que el volumen de este trabajo es excesivo. Usted nos pide a la vez una creación artística, un esfuerzo enciclopédico y una labor periodística. ¿Qué estrategia debemos aplicar para unificar tanto material?

El profesor, visiblemente irritado, se limita a responder:

- No os he pedido ninguna estrategia de ese tipo.

lunes, 30 de julio de 2007

De vuelta a las clases (29-30 julio 2007)

Vuelvo a soñar que regreso a la universidad para cursar créditos que aún me faltaban. Todo me resulta extraño y desconcertante. Me siento impotente asistiendo a clases que no entiendo, y sin apenas conocer el horario y las aulas a las que debo ir.

jueves, 26 de julio de 2007

Yo y mi doble frente al espejo (25-26 julio 2007)

Otra vez un sueño lúcido. En esta ocasión salgo de la cama levitando, con una intensa sensación de realidad que me hace dudar de si estoy soñando.

1 Entonces se produce algo insólito en mi historial onírico. Aprovecho mi condición de viajante astral para volver a mi cuarto a oscuras y salir al encuentro de mi cuerpo durmiente. A tientas, enseguida noto el tacto de mi propia cara –la cara de mi doble- y mis facciones, especialmente mi nariz prominente. Levanto el cuerpo inerte y nos vamos los dos al lavabo. Una vez allí nos ponemos ambos frente al espejo. Al principio me estremezco: mi doble inerte me tapa totalmente, como una marioneta, y yo quedo justo atrás, como ventrílocuo oculto. Parece que estemos pegados. Sin embargo, poco a poco consigo desgajarme de él y nos colocamos uno al lado del otro –mi yo durmiente y mi yo soñador- frente al espejo.

2 En otra ocasión salgo de la habitación, me dirijo al comedor y encuentro a mi madre. De nuevo, intento convencerla de que no existe, de que es un personaje onírico. Se lo repito una y otra vez, persuasivamente, mirándola a los ojos. Ella permanece incrédula y pasiva.


ACERCA DE ESTE SUEÑO

Por: Doctor Kieslowsky

Este sueño parece tener resonacias mitológicas. En primer lugar se produce un desdoblamiento del protagonista. El ser soñante se desgaja del ser durmiente y sale volando, lo que da pábulo a la idea de los viajes astrales (descritos en mis trabajos científicos*) y al relato de la liberación del alma acuñado por Platón.

Sin embargo, lo que me parece más interesante como profesional onirólogo es el reencuentro entre los dos seres. En un misterioso momento de lucidez, el alma -entiéndase aquí como núcleo vivo del ser, a la manera de Jung, no como depósito profundo- decide cambiar el curso de su vuelo y retrocede para salir al encuentro del cuerpo inerte que dejó en la cama. ¿Para volver a fusionarse con él? No. Para vivificarlo y levantarlo. En cierto sentido, para jugar con él.

Evoquemos en este punto una de las imágenes más potentes del Génesis.

En este fresco románico de la primera mitad del siglo XII, procedente de la ermita de la Vera Cruz de Maderuelo (Segovia) el Creador levanta físicamente a Adán para que eche a andar. Según el libro del Génesis, el primer hombre se crea a partir del barro ("a su imagen y semejanza") y permanece inerte hasta que Yahvé insufla aire en sus narices.

Una vivificación similar se produce en el sueño que nos ocupa. El alma o yo soñador va a buscar concienzudamente al 'cuerpo de barro' que vegeta en la habitación y lo palpa físicamente -el onironauta nos habla incluso del tacto de la nariz- hasta alzarlo de la cama.

En mi consulta de Gdansk jamás había tenido ocasión de analizar un viaje astral donde los dobles caminan juntos. Si antes convocábamos el relato genesíaco, aquí debemos traer a colación el mito de Géminis y la tensión entre los iguales. Tal como nos cuenta el onironauta, los dobles se van juntos hacia el lavabo y una vez allí, ante el espejo, se da un inesperado eclipse: el doble inerte tapa al yo vivo, y éste no puede verse a sí mismo. No puede aprehenderse. Tan solo ve la cara del hermano inmóvil, como una máscara asfixiante.













El pintor belga René Magritte nos proporciona brillantes plasmaciones del terror especular. En 'Prohibida la reproducción. Retrato de Edward James' (1937), un hombre se mira al espejo pero sólo consigue verse de espaldas. Y en 'El hijo del hombre' (1964), una de sus obras más famosas, una manzana flotante eclipsa el rostro de un individuo anónimo con bombín.

Según el relato de nuestro paciente, el inquietante eclipse se deshace al final del sueño, de modo que los dos 'astros' se muestran ante el espejo. De nuevo, pues, el soñante ha rehuído la unificación y se ha esforzado por alienarse y mantener el estado dual. El modo como el onironauta busca la compañía de su 'hermano de barro', con afán lúdico y exploratorio, evitando a la vez la fuga y la fusión, me permite concluir que el paciente sufre personalidad múltiple. Le receto comprimidos de Centripetina (10 mg). Tómese por vía pineal cada 4 horas.

*Estudio sobre los viajes astrales. Entrevista con 130 pacientes de Gdansk y Straszyn. Ediciones Kopernik (Varsovia, 1983).

Dr. Andrzej Kieslowsky
Calle Starowiejska 16 2º piso
00-459 Gdansk
Tel. +48 58 349 12 48 Fax +48 58 349 20 74

E-mail akieslo@hotmail.com

martes, 24 de julio de 2007

¡Mamá, eres ficticia! (23-24 julio 2007)

Nuevo sueño lúcido. Soy consciente de que estoy soñando y aprovecho, una vez más, para explorar mi entorno y comprobar todos los signos. Llego a mi mesa de estudio y observo de cerca, atentamente, un póster colgado en la pared. Poco a poco, aparecen dibujos e imágenes antiguas (viñetas, caricaturas, etc). Se diría que, en el sueño, hago revivir mi casa tal como era hace años, no en el momento presente. Más tarde salgo al encuentro de mi madre y la intento convencer de que es un personaje ficticio, creado en el sueño. Ella no da crédito, pero yo insisto.

jueves, 19 de julio de 2007

El oleaje y los niños (19-20 julio 2007)

Nos asomamos a una terraza y vemos que el nivel del mar ha subido extraordinariamente. "Nunca había subido tanto", comentamos. Tras la curiosidad, llega la sensación de riesgo. El oleaje se levanta de modo tan peligroso que decido apartar a los niños de la terraza (se trata de los hijos pequeños de la familia Segura, a quien conocemos) y nos retiramos a un jardín. La historia ocurre en la casa de mis abuelos maternos, en Ordal.

martes, 10 de julio de 2007

Anguilas en el Ebro y entrevista con Serrat (9-10 julio 2007)


1 Andamos por una enorme zona pantanosa del río Ebro. Las aguas se extienden ante nosotros, verdosas y turbias. Me advierten que el río está lleno de peces. Vemos unas anguilas largas y grandiosas, y también algunos objetos inquietantes, como féretros hundidos bajo el agua.

2 Entrevisto al cantautor Joan Manuel Serrat. Estamos en la terraza de una casa, junto a otra cantante cuya identidad no recuerdo. Inicialmente se trata de una rueda de prensa con otros periodistas, pero al acabar saco mi micrófono de COMRàdio (emisora donde trabajo actualmente) y entablo una conversación personal con él. Le confieso que soy un fan de su discografía y le pido que me cante algo. También le pregunto sobre su amistad con Joaquín Sabina, ya que estos días se encuentran de gira. Serrat responde con balbuceos y sonrisas: se encuentra distendido y algo perezoso. De pronto alguien enciende una manguera y el micrófono se me empapa. Pido que cierren el agua.

lunes, 9 de julio de 2007

Accidente en la carretera; el Alien y la monja (9-10 julio 2007)

1 Vamos en coche. Conduce Ester, la prima de mi amiga Laura, y viaja con nosotros mi amiga Maria Ferrés. La conductora va encadenando curvas peligrosas hasta que al final el coche se estrella y queda destrozado, reducido a una chatarra gris. Maria queda gravemente herida. Al parecer, estaba comiendo algo antes del choque, ya que vemos junto a ella un plato hondo con jugos de varios colores. Como si se tratara de la prueba de un crimen, y a la espera de la ambulancia, conservamos el plato concienzudamente. Más tarde el plato se me tambalea entre las manos y perdemos la extraña prueba líquida.

2 Una muchacha está sentada, tranquilamente. De repente le surge del pecho una cría alienígena, como en la película 'Alien'. Acto seguido se alza la figura de una monja tétrica, mirando hacia lo alto y señalando el horizonte con un gesto lúgubre y autoritario.

viernes, 6 de julio de 2007

Volando sobre el pueblo marinero y explorando en todas partes (5-6 julio 2007)


Encadeno más sueños lúcidos que nunca, y me muevo en ellos con inusual energía y rapidez. Aun así, y pese a los esfuerzos de retentiva realizados durante el sueño, sólo consigo recordar unos pocos al despertar.

1 A través de una rendija veo un paisaje soleado, con un gran lago y un cúmulo de casas de color marrón terroso. Me deslizo por el agujero y me lanzo al vuelo sobre el lago. Más tarde vuelvo a mirar por la rendija, pero está cerrada; debo explorar otros rincones para ver el paisaje.

2 Es de noche. Sobrevuelo un pueblo marinero lleno de minaretes y atalayas blancas muy rústicas, como de piedra o de fango. Contemplo el oleaje rizado, llegando a la playa con lilas y azules intensos. Salto sobre una gran torre elástica, en lo alto de la aldea, y me proyecto hacia el cielo para retomar el vuelo.

3 Vuelo por el espacio y recorro una especie de droguería sideral. Voy observando una retahíla de envasos y productos de limpieza o perfumería. Consciente de que estoy soñando, intento leer y releer todas las etiquetas para comprobar si hay coherencia. No consigo recordar qué ponía en cada una.

4 Tengo un falso despertar. Sueño que me levanto y salgo por la puerta del cuarto. Sé que estoy soñando y me dispongo a leer de nuevo el contenido del título universitario que cuelga en la pared de mi estudio. No lo consigo.

5 En varias ocasiones sueño que aún estoy leyendo un cómic de Astérix (leía 'La gran odisea' antes de dormirme). Voy pasando páginas y prolongando la historia oníricamente.

6 También voy tomando notas, dentro del sueño, de todo lo que voy viendo: el paisaje con el lago, el pueblo marinero, etc. Pero el bolígrafo tiene poca tinta y apenas escribe. Cada vez que aparece una nueva imagen, a sabiendas de que estoy soñando, hago todos los esfuerzos por memorizarla.

imagen: esbozo del sueño 'Volando sobre el pueblo marinero' (JPI, 22 agosto 2007)


lunes, 2 de julio de 2007

Huimos de la tortura (1-2 julio 2007)

Consigo huir de un campo de concentración. En el recinto, abierto al aire libre, torturan y narcotizan a los presos hasta que se convierten en pellejos insensibles y balbucientes. Otra compañera también se las ingenia para escapar y nos vamos corriendo.

domingo, 1 de julio de 2007

Último día de clase (30 junio-1 julio 2007)

Estoy de nuevo en el colegio, cursando quinto o sexto de primaria. Es el último día de clase y todos lo vivimos con euforia. Al salir del aula empezamos a dar brincos y corear lemas incongruentes como: "Visca Catalunya!"; "Ca-ta-lunya!, Ca-ta-lunya!". Andamos como borrachos.

sábado, 30 de junio de 2007

Oleaje en Gran Canaria (29-30 junio 2007)

Viajo a la isla de Gran Canaria con mi hermana Anna. Las calas son agrestes, inhóspitas, y el agua brilla cristalina. De repente sube la marea y nos alcanza. Después las aguas se retiran. Más tarde vuelve a subir y cada vez inunda más trecho de tierra. Los bañistas deben apartarse o huir. Llegamos a una especie de chiringuito y el agua prácticamente anega las máquinas expendedoras de refrescos. Me doy cuenta que voy sin bañador. Solamente llevo unos calzoncillos azules. Me siento algo inseguro.

martes, 26 de junio de 2007

Explorando la casa (25-26 junio 2007)

Me levanto de la cama y, consciente de que estoy soñando, escudriño todos los detalles de la casa para contrastarlos con la vida real (`test de realidad'). Entro en el lavabo y me miro al espejo: mi cara se distorsiona y va tomando varias formas. Me acompaña mi padre. Después intento atravesar paredes y leer, por ejemplo, el título universitario que tengo colgado en mi estudio. No consigo ver lo que pone. Con estas exploraciones intento poner en práctica lo que he leído en el manual 'El sueño lúcido' (2003) de la psicoterapeuta Consuelo Barea, que enseña cómo intervenir activamente en los sueños.

Actor accidental (20-21 junio 2007)

Representamos la obra teatral de los 'Pastorets' en Navidad. Esta vez participo como actor: interpreto a uno de los demonios y llevo, además de la cornamenta, un pasamontañas blanco que apenas se sujeta. Además del precario disfraz, no recuerdo el texto y entro a escena casi en banco. Desconozco el desarrollo y el proyecto general de la obra, llego como 'outsider'.


sábado, 9 de junio de 2007

El circuito y el templo dibujado (junio 2007)

Nos encontramos en una especie de campamento. El lugar tiene un aspecto lúdico, pero en realidad se trata de una zona de entrenamiento militar. Subimos a un circuito elevado y empezamos a andar en fila india. Me acompaña casi toda mi familia. El recorrido presenta obstáculos inesperados; en un momento dado, el suelo puede ceder y el caminante se hunde en un hoyo fangoso lleno de agua. Y la sorpresa final: de repente, el circuito se pone en marcha y empieza a girar a toda velocidad, como una atracción de feria sin frenos ni seguridad. Detrás de mí está mi abuelo Cristino. Le agarro de la chaqueta para que no se caiga. "Tranquilo, yo te sujeto", le digo.

Al salir del extraño circuito, guiados por una sombría sargenta (se parece a Lynndie England, la soldado que aparece en las fotos de torturas de la prisión de Abu Ghraib durante la Guerra de Irak, 2004), nos dirigimos hacia una gran iglesia. Todo el mundo toma asiento menos yo. Me vuelvo hacia la puerta y desde allí contemplo el retablo del templo. La pared está vacía, en blanco, hasta que, poco a poco, se va dibujando el contorno de una Virgen María. Parece un trazo hecho con lápiz.

viernes, 8 de junio de 2007

Cocodrilos (junio 2007)

El cielo está nublado. Desde una barandilla nos asomamos al mar. Las aguas suben turbias. El oleaje se agita y parece que nos vaya a alcanzar. Alguno de mis hermanos se lanza despreocupadamente y en ese momento asoma la cabeza un cocodrilo con las fauces abiertas. Le advierto del peligro, pero no me hace caso. Nadie más parece darse cuenta de la amenaza.

sábado, 26 de mayo de 2007

Desde lo alto de Notre Dame (mayo 2007)




Estoy en París con algunos de mis amigos. Enseguida vemos la catedral de Notre Dame. El edificio se ha multiplicado: aparecen varias réplicas del templo, una al lado de la otra. Empiezo a trepar por la fachada hasta que llego a la cúspide de una de las torres cuadradas. Desde allí contemplo toda la ciudad de París. Al fondo se aprecia una especie de parque acuático iluminado.

imagen: esbozo del sueño 'Desde lo alto de Notre Dame' (JPI, 22 agosto 2007)


sábado, 19 de mayo de 2007

Borrachera en Madrid (mayo 2007)

Viajo a Madrid con mis amigos de Sant Boi. Una vez allí, de noche, buscamos un local del cineasta Pedro Almodóvar. Entramos -penumbra, velocidad, luces rojas- y empezamos a beber sin mesura. Llenamos de vino vasos y botellas, volcamos cubos y garrafas, y todo bajo la presencia de agentes de la policía. En vez de reprendernos, los agentes nos miran con media sonrisa. Más tarde, el local se vacía y el ambiente se va calmando. Me quedo solo. Me siento en una silla. Todavía ebrio, miro hacia el cielo.

Atrapados en el túnel (mayo 2007)

Vamos por un túnel subterráneo estrechísimo a cuatro patas. Pasado un rato, intentamos retroceder pero no podemos. Estamos atrapados en las paredes rocosas.

martes, 15 de mayo de 2007

Volando en todas partes (mayo 2007)

Me levanto de la cama y bajo por la escalera de madera. Consciente de que estoy soñando, alzo el vuelo y salgo flotando sobre el patio de luces. En otro sueño estoy en Ordal, el pueblo de mis abuelos maternos, y sobrevuelo varias veces el jardín, con ímpetu juguetón. Alguien me reprende y entonces, de golpe, acelero y me voy volando por encima de los bosques y las montañas. Cuanto más me alejo, más se descompone la imagen, más me cuesta fabular el paisaje, hasta que la escena se desvanece.

Me despido de mi abuelo (mayo 2007)

Abrazo enérgicamente a mi abuelo materno Eudald. Morirá en poco tiempo, y ambos sollozamos por la trágica certidumbre. Otros familiares nos miran con sorpresa.

Venecia y las olas (abril 2007)

De nuevo viajo a Venecia. Esta vez no aparecen las calles, sino la vista general de las altas torres de la plaza de San Marco o la iglesia de San Giorgio. En el mismo sueño, estamos en una playa y, cada cierto tiempo, viene una ola gigantesca y se lo lleva todo. Aun así nos acercamos a la orilla una y otra vez, temerariamente. El nivel del mar crece súbitamente, catastróficamente.

Serpientes en la cara (abril 2007)


Camino por un bosque, en las cercanías de mi ciudad, Sant Boi, junto a otros acompañantes y una mujer que nos hace de guía. Nos alejamos de la ciudad cada vez más y llegamos a una zona de montaña inhóspita. Paramos frente a un árbol y, de repente, un montón de pequeñas serpientes saltan de su nido y caen en mi cara. Me horrorizo. Intento no moverme, para evitar que me muerdan. Pese a la repugnancia que me producen, hago señales a mi hermana Cristina para que inmortalice mi cara con una fotografía.


imagen: esbozo del sueño 'Serpientes en la cara' (JPI, 22 agosto 2007)


Volando por el comedor (abril 2007)

Vuelo por el comedor de mi casa dándome impulso en las paredes y haciendo volteretas en el aire. En casa hay invitados. Mis padres me dicen que pare.

El mirador del tren (13-14 abril 2007)

Viajo con mis amigos de Sant Boi en el tren de alta velocidad (el AVE). El comboy tiene un enorme mirador, una especie de terraza, a la vez interior y abierta al exterior en forma de V, que nos permite contemplar los monumentos de todo el recorrido a pocos metros de distancia. El AVE se para en medio de un pueblo pintoresco y podemos escudriñar las calles desde el tren como si estuviéramos tras el cristal de un gran acuario. En otra de las paredes, el tren se para justo delante de una inmensa estatua.

La emperatriz y las perlas (marzo 2007)

Vivimos en un reino futurista, con ciudades en forma de carpas de cristal, parecidas a la villa olímpica de Munich. La emperatriz, una bruja esbelta y siniestra, monta en cólera y lanza una maldición. Obliga a todos sus súbditos a desprenderse de sus riquezas. Muchas mujeres del reino sufren para cumplir la orden, ya que llevan collares y vestidos de perlas muy difíciles de quitar. Deciden estirarse en grandes hamacas y frotarse contra las cuerdas para que las perlas se vayan desgajando.

El niño mordedor (marzo 2007)

Cuido a un niño de unos 5 años, que no para de moderme el dedo con impulsos animales.

El ataque del águila (marzo 2007)

Estoy junto a mi familia, en una zona al aire libre. Nos sobrevuelan grandes aves, buitres y águilas. Hago señas a uno de los buitres para que baje con nosotros. El animal se acerca y contemplamos su tamaño colosal. A continuación, y de forma temeraria, llamo al águila. Me doy cuenta del peligro y huyo despavorido. Me sitúo en un punto lejano y desde allí veo como el enorme águila desciende con las garras abiertas sobre mi familia. Me horrorizo y me siento culpable.

De nuevo la plaza porticada (marzo 2007)

Reparece una ciudad renacentista-plateresca ya soñada en otras ocasiones (mezcla de Florencia, Venecia y Salamanca, con una plaza estrecha y porticada, situada justo tras la gran catedral, que también se repite a menudo. Nuevamente, lo más apasionante de la ciudad es el itinerario que hay que seguir –la ruta conocida, mítica, recordada, que se repite una vez tras otra- para llegar a cada uno de los monumentos.

Nietzsche en rueda de prensa (marzo 2007)

Friedrich Nietzsche ofrece una rueda de prensa. Está sentado a contraluz, y sólo se le reconoce por su silueta y por el vago perfil de los bigotes. Yo tomo notas y grabo toda su intervención en mi aparato de mini-disc. Sin embargo al finalizar le veo más de cerca y descubro que no se trata del auténtico Nietzsche, sino de alguien muy bien disfrazado.

Bailando con perros y jugando en el abismo (16-17 febrero 2007)

1 Estamos en una gran sala y la estancia se va llenando de perros y otros animales como hurones, llevados con correa por us amos. Me deshago en atención hacia uno de los perros, pequeñuelo y redondo. Nos rodea un pastor alemán de pelo oscuro y encrespado. Para evitar que sienta celos y reaccione agresivamente, le tomo las patas delanteras, lo levanto y empiezo a hablar con él.

2 Estamos de excursión en la montaña, a una gran altura. Nos acercamos a un precipicio vertiginoso, desde donde podemos contemplar un extenso mar de niebla, que a la vez es un lago. Aprovecho para tomar fotografías. Recuerdo muy bien el encuadre, la luz, los colores. Nuetras sombras proyectadas sobre el lago de niebla verdoso. Uno de nuestros compañeros, temerariamente, se cuelga de un arbusto frente al precipicio y nos asaltan los peores presagios. Sentimos la profundidad del abismo, y el peligro de la caída mortal con una intensidad glacial.

lunes, 14 de mayo de 2007

Se me vacían los bolsillos (24-25 enero 2007)

Brilla un sol radiante, Camino por la playa, con el agua hasta los tobillos. Me acompaña mi amiga Susana. A cada paso voy perdiendo objetos: el dinero, la cámara... Mi compañera me riñe enérgicamente. Hemos de volver de nuestro viaje y no paro de perderlo todo, tengo que irlo recogiendo, soy incapaz de controlar la situación. Ando torcido y medio dormido, como si estuviese drogado. Esa misma noche, en la vida real, contraigo un fuerte virus gripal.

El diablo contra la niña (3-4 enero 2007)

Viajo con una niña de unos diez años. Andamos por un descampado y de repente se nos hace de noche. Un vigilante nos sale al paso y nos ilumina el camino con una linterna. Al principio el aparato proyecta una luz muy tenue, y eso nos desasosiega. No sabemos con qué vamos a topar y la sensación de peligro es constante. Finalmente parece que llegamos a un lugar seguro, al aire libre, y allí nos quedamos dormidos.

Al despertar, sin embargo, nos aguarda lo más terrible.

La pequeña se levanta y, a su lado duerme un pequeño colgajo, una figura humana recortada en papel. Cierta presencia maligna, que parece haber estado observándonos, rasga la figura de papel por la esquina de la pelvis y, como si se tratase de un juego de vudú, el cuerpo de la niña también empieza a desgarrarse. La pequeña chilla de dolor. Acto seguido, la maldición se echa sobre el otro personaje, el vigilante que nos ayudó con la linterna. La presencia maligna lanza todo tipo de hechizos contra el hombre, uno tras otro, como si siguiera paso a paso una estudiada venganza. En cuanto a mí, cada vez que Él prepara una nueva tortura, me involucra en su viaje: me obliga a arrojarme desde la azotea de mi casa y caer en un vuelo-vorágine demoníaco.

Despojos humanos (noviembre 2006)

Me acerco a un gran recinto, acordonado al aire libre. La vigilante de este espacio es la misma de la emisora COM Ràdio, donde trabajo actualmente. En el interior se realizan prácticas sospechosas. Decenas de cuerpos humanos, en un raro estado de letargo –medio vivos, medio muertos, inmóviles, pero con espasmos- son lanzados, uno tras otro, a un contenedor de basura. Lo observo por una rendija, como testigo furtivo.

Me olvido del bebé (noviembre 2006)

Cuido a mi prima Clàudia. La dejo estirada en una cama o canastilla y me voy a hacer unos recados. Mientras estoy fuera me acuerdo de la niña y vuelvo corriendo a casa. Por suerte aún está allí.

Casado por error (noviembre 2006)

Me caso con una niña de unos 12 años. Me doy cuenta de mi error, pero ya es tarde: empieza la ceremonia. Especulo con un rápido divorcio, pero eso tampoco me tranquiliza. Evoco algunos consejos como: “¡no os caséis antes de los 30 años!”. Mi siento impotente y culpable.

Sumergidos en Venecia (noviembre 2006)

Estoy de viaje con algunos de mis amigos, entre ellos José Luis. Es de noche. Salimos de un callejón y aparece una plaza monumental con el edificio de La Seu Vella de Lleida, iluminado con un foco. La ciudad está llena de desniveles y avenidas torcidas. Poco después visitamos Venecia. El cielo está nuboso, pero aun así las imágenes de los canales y las torres se presentan preciosas. Recuerdo que me he dejado la cámara en casa –descuido habitual en los sueños- pero esta vez no me importa demasiado. Nos colocamos en una grúa y nos sumergimos en el agua.

El arcángel en el escenario (noviembre 2006)

Representamos la obra de teatro de los ‘Pastorets’ en Navidad y todo sale mal. Lo intento controlar desde mi posición, en una especie de tribuna-vestuario por donde entran y salen los actores. Miro hacia el escenario y veo que uno de los personajes de la obra, un arcángel, tiene el rostro de nuestra amiga Merche, que dirigía la obra de teatro antes de morir.

La tierra en ebullición (octubre 2006)

Estamos de excursión en la montaña. Atardece. De repente se declara fuego. Primero las llamas parecen lejanas, pero observo bajo nuestros pies, en una colina, cómo el incendio se nos acerca y doy la alerta a todo el mundo. Me asusto y empiezo a vaciar mi equipaje para salvar los objetos más útiles. Amontono toalles y me las llevo, porque me servirán para apagar las llamas. Huimos de aquel paraje, pero en nuestro camino siguen brotano llamas, pequeños fuegos como géisers. En algunos tramos la tierra se calienta y humea, como si guardase fuego subterráneo. En la huída, mis padres parecen más serenos que yo.

Me echan de la iglesia (octubre 2006)

Estoy en las dependencias de una iglesia o monasterio, realizando alguna activiada. Al pasar unas horas, una monja y un cura descubren mi presencia y me apean con grandes broncas.

Redactando sin parar (octubre 2006)

Vuelvo a soñar intensamente que configuro textos para la radio. Busco temas, informaciones, datos, declaraciones, para confeccionar y redactar boletines horarios, en una especie de ‘non stop’ inconsciente.

La comadreja (octubre 2006)

Cuido una pequeña mascota, una comadreja inquieta que constantemente gira su cuello flexible y me intenta morder. Mantenerla a raya parece casi imposible.

Fortuitamente en Venecia (octubre 2006)

Estamos de viaje por algún quehacer práctico y nos damos cuenta de que estamos al lado de Venecia. Desde el hotel vemos la parte trasera de la basílica de San Marco. Bajamos a la calle para recorrer la ciudad, pero, en vez de hacerlo apresuradamente, nos situamos a las puertas de la ciudad y comenzamos un itinerario marcado, que conocíamos de viajes anteriores. La visión de Venecia con edificios bajos, palacios porticados y multitud de plazas de parece mucho a la imagen de Florencia soñada en 2004.

La voz nocturna y mi rostro en el espejo (octubre 2006)

1 En el sueño, me despiertan unos susurros muy suaves y intensos al mismo tiempo. Primero parece mi hermano Ismael; luego mi madre. La voz se presenta con estrechísima proximidad.

2 En el sueño, salgo de la habitación, a oscuras, bajo por la escalera de madera y entro al lavabo. Consciente de otros sueños similares, me miro al espejo con curiosidad, para ver cómo aparecerá mi rostro. La imagen es inquietante. Intento mover la cara, cerrar los ojos, hacer muecas, pero el rostro reflejado se mantiene impasible, con una expresión entre maligna y aterrada. En sueños similares, mi cara desparece o queda enturbiada, o bien aparece mi imagen el pasado o en el futuro.

Bajando el río, escalando edificios, volando (septiembre 2006)

1 El río Foix baja muy seco, casi sin agua. Tiene un recorrido recto y muy corto: desde arriba se ve el final. Entro descalzo en las aguas del río y voy siguiendo el curso fluvial. El suelo está empedrado de baldosas lisas; parece un río artificial, una especie de tobogán, pero al mismo tiempo el agua está turbia, con grumos de tierra espesa.

En uno de los tramos hay cuatro chicas que se dedican a pisar la tierra para que pueda fluir el agua y evitar desbordamientos. Hacen su trabajo lenta y serenamente, como quien pisa la uva tras la vendimia. Cuando llego a la desembocadura veo un chico que se dedica a comprobar el caudal del río. Se muestra preocupado por la sequía, y me cuenta que hay otras personas trabajando para vigilar las aguas. Ante la desembocadura hay un muro, y más allá, el pantano de Foix. Las rendijas me permiten entrever el gran lago, y una mujer contemplándolo de espaldas.

2 Empieza una película en blanco y negro. Los comentarios previos destacan el "espléndido trabajo de fotografía del filme". Atravieso la pantalla y me introduzco físicamente en la historia. Ha anochecido en una gran ciudad. Ando sobre los tejados y las azoteas, casi a oscuras. Las formas están simplificadas, como en un cuadro cubista. Llego al final de una azotea y, consciente de la ficción, salto al vacío. Entonces me transformo en un émulo de Spiderman, me aferro verticalmente a un edificio y empiezo a trepar.

Voy saltando de bloque en bloque y recorro ventanas, balcones y tuberías. Desaparecido ya el claroscuro, cada vivienda tiene un color y una textura diferentes y reconocibles. Enseguida se sabe "de qué tipo de casa se trata". Uno de los balcones, por ejemplo, está pintado con colores flamantes y cenefas de flores. Dentro de aquella casa es de día y brilla un sol radiante. En vez de habitaciones hay prados. Está claro que allí vive una chica rubia.

3 Sobrevuelo lagos y bosques. Alzo el vuelo sobre unos avetos altísimos y después, con gran esfuerzo, aumento la altura de vuelo y me dirijo a unas grandes cimas nevadas.

Hundidos en la nieve y los niños perdidos (septiembre 2006)

1 Viajamos a la montaña en época de nieve. Me acompañan José Luis, Javi y Mireia. Nos introducimos en un camino difícil, donde la nieve nos llega hasta los hombros. Atravesamos la masa blanca de buen humor y proseguimos.

2 Me encuentro con nuestra amiga Lilí y dos de sus hijos pequeños, Lluc y Magdalena, acunados en una canastilla. Me pongo a jugar con ellos y pongo del revés la sábana con la que están tapados. Quiero ponerla otra vez derecha, pero no encuentro a los niños. Han desaparecido o se han deshecho. Temo la reacción de los padres.

Los inquisidores (septiembre 2006)

Escena nocturna. Me acompaña un grupo de amigos. Uno de ellos, por quien siento un gran aprecio –quizá Pablo, del instituto, o Lluís, del trabajo- levanta la voz eufóricamente y empieza a defenestrar la autoridad. En su discurso, ebrio y valiente, nos emplaza a desafiar y destruir el poder establecido. Enseguida llegan unos inquisidores vestidos de negro con sombreros medievales –similares a los embajadores pintados por Holbein El Joven- y nos llevan al interior de una iglesia. En el recinto del altar se abren unas compuertas y aparece una visión del infierno –fogosidad roja- donde nos quieren condenar por nuestra temeridad. Asustado, huyo corriendo por el portal de entrada del templo. Una vez fuera, a través de una rendija, sigo observando la escena de condena, con gran temor.

¿Dónde están los bebés? (septiembre 2006)

Estamos en el interior de un recinto en penumbra, quizá una iglesia. Durante la celebracion me he de ocupar de unos cuantos bebés a quienes sus padres han dejado durmiendo en unas canastillas. Cojo las canastillas y me las llevo a otra parte. Cuando quiero coger los niños en brazo nos los encuentro. Han empequeñecido, se han consumido o quizá se han volatilizado. Lo único que sale de los almohadones es un animal largo y escamoso, como una anguila, que intenta moderme la mano.